Las investigaciones en torno al juicio político contra Trump por el caso de Ucrania de 2019 han dado un vuelco en abril de 2026 hacia la revisión de presuntos fallos de procedimiento y de la implicación del «Estado profundo», impulsadas por nuevas revelaciones de la Directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard.
Washington DC, 24 de abril (DPnet).– El director de la CIA, John Ratcliffe, reveló la semana pasada pruebas recién desclasificadas sobre la credibilidad y el sesgo partidista del principal acusador en el juicio político de 2019. La documentación revelada demostró que el proceso de juicio político adolecía de profundas deficiencias.
«Tal como dejó claro el director Ratcliffe cuando formaba parte del equipo asesor de defensa del presidente Trump durante el juicio político de 2019, este proceso carecía por completo de base y fundamento, y fue instigado con mala fe y motivaciones políticas», declaró recientemente en un comunicado Liz Lyons, directora de Asuntos Públicos de la CIA.
«Deseo remitir información que podría constituir una posible actividad delictiva, en violación de la legislación penal federal, cometida por uno o más ex empleados de la comunidad de inteligencia», recalcó la Oficina del Director de Inteligencia Nacional en la remisión enviada al Departamento de Justicia. «La posible actividad delictiva concierne a las circunstancias descritas en las siguientes sesiones informativas ante el Congreso: "Conversación con el Inspector General de la Comunidad de Inteligencia", Comité Selecto Permanente de Inteligencia de la Cámara de Representantes, 116º Congreso (2019); "Sesión informativa a cargo del Inspector General de la Comunidad de Inteligencia", Comité Selecto Permanente de Inteligencia de la Cámara de Representantes, 116º Congreso (2019)», continuó el documento.
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Santiago, Mar. 11 (DPnet).– Tras imponerse en la segunda vuelta de diciembre con el 58,1% de los votos, José Antonio Kast tomo posesión al mediodía de este miércoles en el Salón de Honor del Congreso Nacional y Gabriel Boric le entregó la banda presidencial a la senadora Paulina Núñez, quien horas antes había sido elegida presidenta del Senado.
seguido, el Mandatario saliente le entregó la piocha de O'Higgins, insignia que simboliza el poder presidencial. Este símbolo no había sido utilizado en la toma de posesión de ningún presidente chileno anterior durante este siglo.