Asunto: El Plan América & El Mito de la Dolarización
Señores,
El dinero es, en su más pura esencia, intercambio de trabajo. Por eso la política monetaria debería ser neutral. La emisión de dinero no debería conocer de ideologías.
Acaba de salir al mercado el libro El Plan América. Este libro explica los pasos que debe seguir Argentina para salir del agujero monetario en el que se encuentra. El Plan América es la única vía que, sin aplicar con rigor el Consenso de Washington, permite reactivar la economía, recobrar la soberanía monetaria, atraer inversiones no especulativas, controlar la dominancia fiscal y la dominancia monetaria, estabilizar el valor de cambio y evitar la inflación, etc. Este libro cambiará la historia de Argentina por basarse en el Patrón Interés, un novedoso sistema de emisión de dinero que dota valor a la moneda basándose en los activos nacionales, con un ancla o límite de emisión monetaria más robusto que el propio oro.
Uno de los capítulos del libro está dedicado a analizar el mito de la dolarización. Resumimos brevemente las reflexiones que el libro ofrece sobre esta tramposa herramienta monetaria.
Resulta totalmente incomprensible para cualquier análisis racional que se esté divulgando la idea de que los países democráticos que apoyan a Ucrania en la defensa de su territorio invadido, puedan abandonarla o, en el mejor de los casos, reducir considerablemente los suministros para el esfuerzo bélico de su defensa.
Estos rumores sólo sirven para alentar al invasor a persistir en su esfuerzo agresivo, prolongando la guerra precisamente en momentos en que se nota el agotamiento de su capacidad militar, el fracaso total de sus ofensivas y la gradual pérdida de los territorios que había ocupado. Sencillamente, la realidad es que Ucrania ha estado ganando la guerra desde principios de este año y sólo se requiere que se le preste la asistencia militar necesaria hasta agotar no sólo a las fuerzas enemigas sino el vapuleado prestigio del dictador Putin, responsable de llevar a su país a una costosa guerra que , además, le está costando centenares de miles de vidas de los mejores soldados de sus fuerzas armadas, sin contar buques de guerra hundidos, decenas de miles de misiles utilizados con muy pobres resultados estratégicos y más de un millar de tanques de guerra destruidos.
Es un hecho que Rusia está perdiendo la guerra y su capacidad para sostenerla se está agotando rápidamente. Incluso puede verse obligada a retirarse de Crimea ante la ofensiva ucraniana prevista en la primavera de 2024. En realidad, Crimea no es tan importante como un peón de la geopolítica rusa sino que es para Putin y para muchos ultranacionalistas rusos una cuestión de prestigio y orgullo nacional. Crimea es el símbolo de los grandes confines del imperio que Putin está tratando de reconstruir a sangre y fuego. Pero Crimea ya no es esencial para el dominio del Mar Negro, y controlar el Mar Negro significa muy poco cuando los rusos no pueden controlar el Bósforo.
En la lucha por el poder, desencarnada, sin fundamento ideológico, político y de valores, se utilizan más los “slogans”, las “frases hechas”, las “consignas” y menos el poder avanzar en la solución de los problemas, carencias y necesidades de la comunidad y del pueblo.
por José Merced González Guerra Fundador del CENPROS Publicado originalmente por CENPROS en su revisa Trabajo y Democracia Hoy
La actual coyuntura sociopolítica que estamos viviendo, nos obliga a profundizar la realidad política en la que se desarrolla el proceso de democratización en México. Con mucha anticipación se ha iniciado el proceso, en función de las elecciones generales de julio del 2024, hay términos legales establecidos en nuestra Constitución que deberían de marcar la pauta para orientar, informar, desarrollar todo el proceso electoral a todos los niveles y hay instituciones encargadas de coordinar, supervisar y responder a los objetivos del mismo proceso electoral, que en este caso, se refieren a la renovación de la Presidencia de la república y a los diputados y senadores del Congreso Nacional, algunos gobernadores de los estados, presidencias municipales y otros cargos inherentes a los mismos.
Como vemos, el escenario es meramente electoral y la modificación se da a nivel de autoridades responsables de este proceso, partidos políticos, organizaciones e instituciones de la sociedad civil y otras de diferentes actores y sectores interesados en los resultados del mismo.
Las candidaturas a los cargos de elección popular se multiplican a todos los niveles y en todos los sectores, la mayoría de ellos sin vocación, sin información, buscando el patrocinio y padrinazgo político que los impulse a lograr un cargo, una función, una misión, que les permita tener el ansiado "poder“.
Y esto es lo fundamental para nosotros, cuando emprendimos este proyecto de promoción social y este instrumento de información y formación denominado Trabajo y Democracia Hoy, es lo que nos impulsa a profundizar, a promover el análisis crítico y autocrítico de lo que es y la misión de la democracia en un país como el nuestro. Esta palabra que se ha ido desnaturalizando en el término político y que prácticamente la utilizamos en términos electorales para tratar de “elegir” a un candidato o candidata que responda a nuestros intereses en función de objetivos, que muchas veces no son los que necesita y requiere la comunidad y el pueblo.
The world is experiencing its “First Global War.” A global war is a conflict that impacts and involves everyone, albeit the armed confrontation is limited to confrontations in specific areas and between specific warring factions, in which the globalized world participates. It is a generalized conflict in which there is no neutrality, it is a conflagration from which none of the States is excluded. It started with Russia’s invasion of Ukraine and now it has two active fronts; Ukraine and the Gaza Strip.
Following up on the features of the First and Second World Wars of the 20th century, a World War is a confrontation that -in the armed fight- involves all or the great majority of nations of the world, great powers included, with generalized mobilization and a state of total war. In both a Global War and a World War, all of the nations of the world are involved, but in the Global War, the armed fighting is limited to specific countries or groups in determined territories with repercussions impacting the whole world.
Neutrality is “not taking sides and renouncing all meddling in a conflict” but apparently the globalized world seems unable to provide this option. For there to be neutrality, international law requires the “non-participation” and the “impartiality” regarding the armed conflict. The armed, direct non-participation, is a feature of the Global War, but all actors participate with other; economic, political, social, communicational, and international, actions.
Escucho con demasiada frecuencia, entre cubanos y otros amigos, que “la política es algo sucio”. Que “todos los políticos son iguales de corruptos, de autoritarios, de mentirosos”. Incluso, que en las democracias “todos los partidos son iguales, no se puede votar por ninguno”.
Además, se dice que “la Iglesia no se debe meter en política”, que “los laicos cristianos no deben meterse en política”. Incluso, que hay laicos que “están marcados y señalados por estudiar, enseñar y aplicar la Doctrina Social de la Iglesia”. Aun cuando se enseña que la vocación y la misión de los laicos cristianos es vivir y proponer los valores, las virtudes y las soluciones de inspiración cristiana en todos los ambientes de la vida: familia, escuela, trabajo, economía, política, cultura, sociedad, relaciones internacionales, etc., solo se considera compromiso eclesial cristiano a los trabajos de los laicos dentro de la propia Iglesia. Peor aún, se consideran “raros” o “peligrosos” a los laicos que descubren el compromiso con lo cívico, lo político, lo económico como la vocación propia.
¿Qué es lo político, la política y los políticos?
Creo que una de las explicaciones del por qué se asumen estas actitudes en Cuba, y otros países autoritarios o totalitarios, es el miedo. Miedo a los problemas y riesgos que esta vocación trae a los que la asumen y a las familias, grupos o instituciones sociales y eclesiales a las que pertenecen estas personas.