Durante diciembre de 2025, los estados con mayor número de casos fueron Lara y Apure, con dos femicidios cada uno.
El más reciente informe mensual del Monitor de Femicidios de la organización no gubernamental (ONG) Utopix registró 10 posibles femicidios en Venezuela durante diciembre de 2025, de acuerdo con casos reseñados en medios de comunicación y redes sociales.
Con estos hechos, la organización contabilizó 155 posibles femicidios consumados en el país durante todo el año 2025, según su subregistro basado en reportes públicos.
Este monitoreo se realiza mensualmente de forma independiente ante la falta de datos oficiales consolidados sobre violencia de género en el país.
Además de los asesinatos, el informe reportó 13 posibles femicidios en grado de frustración durante el último mes del año y 16 casos de venezolanas asesinadas en el exterior, específicamente en Estados Unidos, Perú, Ecuador, Bélgica, Colombia y Chile.
El año 1936 marca un hito en la historia moderna de nuestro país además de significar como dijera Mariano Picón Salas la entrada de Venezuela al siglo XX tras 27 años de cruenta dictadura gomecista, fue escenario en el lapso político de transición gobernado por el General Eleazar López Contreras, para el surgimiento de los partidos políticos y al mismo tiempo de la irrupción del sindicato como actor social representante de los trabajadores.
Su conformación desde sus inicios tuvo un olor y un color petrolero, tanto en los antecedentes de la primera huelga petrolera de 1925, como en las sociedades mutuales obreras remitidas a la clandestinidad por el dictador Juan Vicente Gómez quien en contubernio con las transnacionales petroleras perseguían y desaparecían a quien osara mentar la mala palabra llamada “sindicato”.
Los vestigios de aquellas sociedades de mutuo socorro se pueden visualizar en las fachadas de algunas casas cercanas al antiguo mercado de Cabimas, identificadas como Sociedad de Obreros del Bien, o a un costado del Teatro Baralt en Maracaibo la Sociedad de Obreros del Bien. Estas organizaciones incipientes fueron el germen de la primera generación de sindicalistas que de occidente a oriente fundó los primeros sindicatos en nuestro país.
De ellos destaca el Sindicato de Obreros y Empleados Petroleros de Cabimas (SOEP), fundado el 27 de febrero de 1936 en el cine Variedades de Cabimas (Zulia), es reconocido como el primer sindicato de Venezuela. Surgió tras la muerte del dictador Juan Vicente Gómez, liderado por figuras como Manuel Taborda, Jorge Hernández y Valmore Rodriguez, bajo el lema "Luchar siempre luchar”, hoy próximo a cumplir su 90 aniversario.
La retirada del personal cubano de Venezuela no es un detalle menor: es el símbolo de un régimen que se desmorona y de una alianza que ya no puede sostenerse.
Durante dos décadas, La Habana fue el sostén político, médico y de inteligencia del chavismo. Hoy, ese respaldo se evapora, dejando a Delcy Rodríguez más sola que nunca.
El repliegue que desnuda la fragilidad.
Cuba no se va por capricho, se va porque entiende que el terreno venezolano es cada vez más hostil y que su influencia ya no garantiza estabilidad. La salida de médicos y asesores de seguridad es un golpe directo a la estructura que mantenía en pie al gobierno. Programas sociales como Barrio Adentro se tambalean, y la maquinaria de inteligencia pierde uno de sus pilares.
El pueblo habla: encuestas que marcan el rumbo.
Las encuestadoras serias lo confirman: María Corina Machado concentra la preferencia popular, mientras Delcy Rodríguez se hunde en la impopularidad. Este dato no es anecdótico, es la prueba de que los venezolanos quieren transición, quieren cambio, quieren futuro. La aceptación ciudadana hacia María Corina es el verdadero motor de la nueva etapa que se abre.
El regreso de los opositores: un desafío al poder.
María Corina anuncia su retorno, Edmundo González promete volver “como presidente”. Estos gestos no son simples declaraciones: son desafíos directos al poder establecido. Que Delcy los tolere, aunque sea de manera táctica, es una señal de que el régimen ya no puede imponer el silencio absoluto. La oposición regresa porque sabe que el terreno político está cambiando.
Recordando a Arístides Calvani 40 años después de su muerte
Al cumplirse 40 años del fallecimiento de Aristides Calvani, un venezolano íntegro, modelo a seguir por los jóvenes venezolanos agobiados por la desesperación que sacude a la población del país por un régimen totalitario que ya se ha prolongado por 27 años, es más importante que nunca nutrirnos de las propuestas del gran Canciller.
Calvani supo promover y defender los valores en los campos más variados del compromiso humano. Ya se ha escrito mucho sobre su contribución en la creación y consolidación de la Universidad de Trabajadores de la América Latina (UTAL) desde la sede de la Confederación de Trabajadores de America Latina (CLAT) en San Antonio de los Altos, o en la formación de dirigentes demócrata cristianos desde Caracas, desde la sede del Instituto de Formación Demócrata Cristiana (IFEDEC) en Los Chorros, como destaca en este número uno de sus destacados directores, Pedro Méndez, o desde su actividad parlamentaria, o en la creación de la Escuela de Estudios Sociales, como destaca el Padre Ugalde en este número, o en la promoción popular, o en el Movimiento Familiar Cristiano, por no mencionar sino algunos de los grandes aportes del maestro
Pero lo que quisiera resaltar brevemente en este artículo es su extraordinario aporte a la diplomacia venezolana.
Bajo el título de “amnistía” la dictadura de Venezuela adelanta un proyecto de ley que legitima su legislación que viola derechos humanos, que da legalidad a actos de fiscales y jueces que usan la justicia como instrumento de represión y de terrorismo de Estado, que afirma la institucionalidad del sistema de prisión y tortura, y de esta manera protege a los miembros del cartel narcoterrorista del reo Nicolás Maduro. Con el sofisma de liberar a sus víctimas la dictadura de Venezuela está dando impunidad a los verdugos.
La instalación del terrorismo de Estado en Venezuela bajo el modelo y la operación de la dictadura de Cuba empezó cambiando leyes, tipos delictivos, procedimientos legales y competencias de autoridades para crear un sistema penal que en lugar de proteger los derechos humanos y a la sociedad, los violen y los aterroricen para someterlos. Así aparecieron delitos como “incitación al odio”, procedimientos como “detenciones preventivas sin terminación de tiempo”, torturas para inducir a “auto inculparse” o aceptar delitos nunca cometidos, y persecuciones incluso internacionales para exiliar e inhabilitar.
Este proceso de cambio del sistema penal de la democracia al sistema terrorista del socialismo del siglo 21 es un “iter criminis”, que es “el recorrido del crimen” y que “permite determinar cuáles son todos los delitos que puedan estar asociados a una acción criminal”. Los delitos de suplantación, falsificación, violación de derechos y garantías fundamentales, acusaciones y denuncias falsas, prevaricatos, torturas, asesinatos, privación de libertad, asesinato de reputación y más, fueron cometidos por la dictadora en ejercicio de Venezuela, por los miembros de su gabinete, por sus legisladores, por sus fiscales sicarios y jueces verdugos, por sus matones y torturadores y por todo el aparado del “terrorismo de Estado”, siendo sus víctimas son los presos, exiliados y asesinados.