El documento elaborado en la Mesa Nacional de Diálogo para los consensos laborales y sociales el pasado 30 de abril es una oda al desprecio de la condición de vida de los trabajadores activos, pensionados y jubilados en Venezuela. Lo que supuestamente iba a ser un “aumento responsable” a decir de la mandataria interina, se ha trastocado en una oportunidad perdida para abordar con seriedad el salario y el poder adquisitivo.
Las expectativas bien fundadas de atender las justas exigencias de centrales sindicales, gremios profesionales, sindicatos no confederados, organizaciones de jubilados y pensionados culminaron en la frustración persistente, al conocerse los alcances de un acuerdo que mantiene en la ruina a millones de seres humanos, a quienes se les ha repetido el mismo discurso a lo largo de estos años.
Efectivamente desde 2019 una Comisión de Encuesta acordada por la OIT estableció la obligación al régimen de acordar políticas favorables al salario mínimo, las reuniones tripartitas y la libertad sindical, designando un Foro Social permanente hasta lograr restablecer los convenios laborales violados. Directriz que comenzó a concretarse desde marzo 2022.
Desde esa fecha hasta el pasado 30 de abril han transcurrido 1507 días, en cuyo periodo se han realizado 5 Foros Sociales, se han aprobado decenas de comisiones y propuestas para el calculo del salario sin aplicación alguna. Durante 4 años, 1 mes y siete días jamás se afectó al salario que permaneció en el recien acuerdo firmado el 30/04/2026 en 130 bs., integrado a los bonos de guerra y cesta ticket sin ninguna incidencia salarial.
En resumen ese tiempo no fue suficiente para aprobar una verdadera política que reivindique al trabajo como actividad humana, donde este no sea concebido solo para sobrevivir sino para vivir con dignidad. Lamentablemente no fue asi, los comensales de la Mesa Nacional de Diálogo para los consensos laborales y sociales lo que hicieron fue ratificar el gran descubrimiento la sustitución del Salario por el “novísimo concepto denominado Ingreso Mínimo”.
¿Como justifican tal disparate ante millones de trabajadores activos y pensionados que languidecen con remuneraciones y pension? ¿Por qué el gobierno de la interina no explica como se distribuyen los recursos reconducidos de la venta de petróleo?.
Para nada, todo se mantiene en la opacidad absoluta del poder, quienes lo detentan tienen el capricho del secreto para manejar discrecionalmente los recursos del pais, sin control alguno de ningún poder público, mucho menos de sindicatos autónomos a quienes ellos reprimen con el memorándum 2792 y el Instructivo ONAPRE.
Normativas inconstitucionales que debieron haberlas eliminado si hubieran tenido la intención de restaurar la libertad sindical, la negociación colectiva y la estructura del salario, y con ello reconocer la representación sindical vigente de los trabajadores.
El Rodrigato ha perdido una oportunidad de darse un barniz de decencia y de piedad por la clase trabajadora que dicen representar, con sus poses de pretender ser diferentes al dictador Maduro y al autoritario Hugo Chávez, cambiando el rojo por el azul y borrando de la liturgia verbal revolucionaria a Chavez y Maduro, no los convertirá en rebautizados por las aguas del Rio Jordán.
La desfachatez y el descaro no tienen límites al presentar como una gran victoria mantener un salario mínimo de 0,27 $ mensuales, aumentar solo el bono de guerra y la cesta ticket a la suma de 240 $, es acordar lanzar una migajas del festín para medir el conformismo de la muchedumbre.
Cuando vemos el texto del desafortunado acuerdo se destaca como el diablo se esconde en la letra chiquita de la Exposición de Motivos, en el punto Primero parágrafo 3, el punto Segundo y el Punto Quinto, donde trabajadores, empresarios y gobierno, todos agarrados de la mano se comprometen cada uno a solicitar el levantamiento de las sanciones.
¿Como se puede explicar que esté presente esa pretensión gubernamental en un acuerdo estrictamente “laboral”?. Los incautos que firmaron ese documento del lado de los trabajadores están en deuda con sus afiliados y deberán presentar sus motivos para hacerlo, a los representantes empresariales es necesario indicarles que no siempre hay gobiernos de esta calaña dirigiendo un pais, coincidente con la famosa frase de Winston Churchill es: "Quien se humilla para evitar la guerra, se queda con la humillación y con la guerra”.
Entre tanto al Rodrigato señalarle que la tesitura de ese acuerdo reafirma a la vista de millones de trabajadores, que uds conservan la misma esencia de quienes han usurpado al país durante el siglo XXI, y por tanto merecedores del repudio del pueblo venezolano a través de las movilizaciones del sindicalismo libre y democrático, autónomo de empresarios privados y de gobiernos antilaborales como el de la actual interina que azota al pais.
Froilán Barrios Nieves Movimiento Laborista
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