Declaración pública
Propuesta del CTDC: Por un nuevo comienzo
Si se negocia el futuro de Cuba, la sociedad cubana debe tener silla propia
El reconocimiento público de contactos y negociaciones entre autoridades de Cuba y de Estados Unidos confirma que se está abriendo un momento político delicado y potencialmente significativo para el país.
Precisamente por eso, el Consejo para la Transición Democrática en Cuba (CTDC) considera que cualquier conversación sobre cambio, democratización, apertura, estabilidad, gobernabilidad o futuro nacional no debería quedar reducida a un intercambio entre dos gobiernos. La complejidad y los desafíos presentes y futuros desbordan la capacidad de los Estados para afrontarlos.
Cuba no es solo su Estado. Cuba es también su ciudadanía, su sociedad civil, sus familias, sus presos políticos, sus comunidades religiosas, sus profesionales, sus reformistas, su sociedad civil y comunidad pro democrática, sus emprendedores y su diáspora. Si hay negociaciones que puedan influir en el rumbo del país, la nación real, no solo la oficial, debe estar representada en ellas de manera visible y legítima.
El Consejo para la Transición Democrática en Cuba considera que una mesa con credibilidad nacional e internacional debería cumplir, al menos, cinco condiciones mínimas:
Primera: reconocimiento explícito de interlocutores no estatales.
Segunda: una agenda pública, breve y verificable.
Tercera: representación plural de sectores cívicos y democráticos del país. Por ellos estamos convocando especialmente a una Plataforma Cívica de conversación y consenso entre todos los sectores.
Cuarta: un método no violento, serio y orientado a soluciones.
Quinta: acompañamiento internacional que reconozca el derecho de la sociedad cubana a tener voz propia, sin sustituirla.
En tal dirección, el CTDC ofrece Por un nuevo comienzo, una Agenda Mínima, que adjuntamos en dos versiones, como un marco y punto de partidas incrementales, que incorpara a la sociedad civil y a la ciudadanía, de la ley a la ley, en un proceso de cambio légitimo, desde abajo.
Se trata de evitar que, una vez más, el destino de los cubanos se discuta sin los cubanos realmente representados.
Una negociación sin ciudadanía organizada corre el riesgo de convertirse en un arreglo entre élites, útil para administrar coyunturas, pero insuficiente para abrir una salida legítima, estable y duradera. Por eso afirmamos con serenidad, pero también con firmeza, que si se negocia sobre Cuba, la sociedad cubana debe tener silla propia en una mesa de negociación sobre nuestro futuro.
La Habana, 20 de abril de 2026
Consejo para la Transición Democrática en Cuba
Declaración pública
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