¿Auge o derrumbe de la bolsa de valores de EEUU en Noviembre?

Es notable cómo los comentaristas de las finanzas están bombardeando con voces de alerta que anuncian una caida de la bolsa de valores en Estados Unidos en los meses que quedan hasta las elecciones de noviembre. No se basan en estudios matemáticos o en cálculos basados en la oferta y la demanda ni tampoco en una corrección del alza especulativa de los últimos meses. Su argumento es que eso "suele ocurrir" en los meses precedentes a las elecciones de medio término y citan una larga lista de años en que hubo bajas de entre el 7% y el 10%: 1990, 1998, 2002, 2010, 2014, 2018, and 2022.

Siguendo ese razonamiento, Jonathan Krinsky, un notable estratega de BTIG acaba de anunciar que: «En resumen, consideramos que es un momento muy atractivo para reducir el riesgo o plantearse cubrir la exposición general a la renta variable, dado que nos adentramos en una etapa del año históricamente muy difícil.»

En realidad eso no ha sucedido en muchos otros años de elecciones de medio término, pero aquí es razonable tener en cuenta la sicología de los inversionistas y de los consumidores que impulsan o frenan la economía del país, porque tales voces de alarma suelen impactar en la población e impulsar a los inversionistas a vender activos para protegerse de la anunciada baja en el mercado de valores. Y esta venta "preventiva" de activos da lugar precisamente a ese resultado negativo.

Indices bursátiles USA 2025-2026

Lo cierto es que el índice Dow Jones ha experimentado desde agosto de 2025 un alza desde 44,911 hasta 53,343 el día de hoy; es decir, ¡más del 18% en un año!. A su vez, el índice NASDAC aumentó desde 21,629 hasta 26,290, o ¡más del 21% en un año!  Es notable —por no decir sorprendente— ese optimismo en medio de una guerra hasta ahora indecisa y una serie de otros trastornos que en algunas ocasiones han llegado a causar el pánico en la bolsa. Esto indica que empresarios e inversionistas han visto una economía notablemente robustecida desde mediados del año pasado.

Por otra parte, hay indicios alentadores, porque los conflictos internacionales en los que se está viendo involucrado, militar o diplomáticamente, Estados Unidos, no han causado un alza en el déficit presupuestario que va alimentando una espantosa deuda nacional sino que ese déficit ha estado disminuyendo en los últimos 12 meses. El pasado 1º de agosto de 2025 (hace un año) el déficit presupuestario era de 1,979,344,000,000 aproximadamente, mientras que en estos momentos merodea alrededor de 1,677,432,000,000. Aunque esto significa que la deuda sigue aumentando considerablemente, ya se ven los resultados de los esfuerzos de la actual administración por ir reduciéndola gradualmente, logrando una reducción del déficit de casi el 17%.

La tasa inflacionaria también se ha mantenido baja pese al aumento del precio del petróleo y de todos los productos derivados, así como la resultante alza de los costos del transporte. Este es otro factor que ha impulsado el optimismo que hemos estado contemplando en la bolsa de valores en los últimos 12 meses. No obstante, hay dos factores que contribuirán a que la bolsa experimente una baja temporal en los próximos tres meses:

  1. Las voces alarmistas.
  2. La corrección que suele ocurrir después de un largo período de alza.

A partir de noviembre, no podemos predecir si volverá el optimismo, porque el entusiasmo o el temor de empresarios e inversionistas, más que de consideraciones matemáticas o financieras, dependerá en gran medida del resultado de las elecciones senatoriales y del congreso y también de la prolongación o la terminación de los conflictos que conmueven el Oriente Medio y la amenaza rusa a Ucrania y el resto de Europa. En el caso de que Irán logre resistir la abrumadora presión militar de Estados Unidos hasta las elecciones de noviembre y esa circunstancia permita la derrota de los Republicanos en las elecciones legislativas, es altamente probable una baja considerable en el mercado de valores. Si esta situación se viera agravada por un recrudecimiento de la agresión militar desatada por Vladimir Putin, entonces sí cabe anticipar un verdadero deplome.

Por lo tanto, es aconsejable que los inversionistas de la bolsa pongan una orden de límite de pérdidas  (stop loss) extensiva hasta enero a un nivel razonable como garantía preventiva en el caso de que se produzca ese desplome.

  • Hits: 7

Comments powered by CComment