A lo largo del siglo XXI en el relato oficial del chavismo persistió la soberbia y la pretensión de su eternidad en el poder, Hugo Chávez vociferaba que “llegaban para quedarse por 50 y hasta 100 años por ahora y por siempre”, entre tanto Maduro se vanagloriaba de haber ganado bajo la sombra del MVR y el PSUV alrededor de 30 elecciones presidenciales, legislativas, regionales y municipales.
En fin, todos discursos coincidentes con los delirios de la galería de dictadores de la historia, Hitler se jactaba con el milenio del tercer Reich, Stalin se ufanaba como la URSS sería el futuro de la humanidad, e incluso en tierras de Latinoamericana Fidel Castro llegó a proferir que Cuba ya había alcanzado el máximo nivel de las sociedades: el Comunismo.
Esa presunción perfumada por la aureola del poder no le permitió olfatear a Maduro que el repudio de la población se acrecentaba día a día y la cercanía de su final en una cárcel de Nueva York. Luego de su ilegal elección de 2018 fraguada por una Constituyente corporativista, por tanto, ilegítima e inconstitucional, en el éxtasis de su mandato perpetró toda suerte de tropelías con un descomunal aparato represivo.
El prontuario de su accionar lo describen organismos internacionales de DDHH en miles de asesinatos, tortura a los presos políticos, destrucción del resto del aparato productivo, censura atroz de los medios de comunicación, implosión definitiva del sistema de relaciones de trabajo, del salario, convenios colectivos y sindicatos. Al mismo tiempo toda esta demolición la disfrazaba con los festejos y bailes de una pareja presidencial, con la puesta en escena de un país en paz donde todo estaba atado y bien atado.
Todo lucía incólume hasta la propuesta manifestada a partir del primer anuncio oficial de las primarias el 16 de mayo de 2022 por la coalición opositora, fijándose el 2023 como el año de realización de dichos comicios, con el propósito de elegir al candidato unitario de la oposición para las elecciones presidenciales de 2024. Se realizaron tanto en Venezuela como en 29 países y 77 ciudades del extranjero, siendo organizada por la Comisión Nacional de Primarias (CNP), de forma autogestionada y sin el apoyo del Consejo Nacional Electoral (CNE).
A pesar de las trabas y amenazas del régimen el resultado evidenció quien lideraba la oposición a la dictadura, al obtener María Corina Machado la victoria con más del 92% de los votos, aun cuando se presentaron candidaturas de las diferentes formaciones políticas opositoras tradicionales e independientes.
Ese día el pueblo venezolano saldó cuentas con la dictadura y con la clase opositora, contra el régimen fue un desafío al elegir candidata a la mujer mas temida por el poder, y con la clase opositora por su inconsecuencia y capitulación a las tropelías del régimen a lo largo del siglo XXI. Al no votar por ninguno de los candidatos tradicionales su decisión fue una sanción negativa al accionar opositor bajo los nombres de Coordinadora Democrática (2002), Mesa de la Unidad Democrática (2008), Frente Amplio Venezuela Libre (2018) y Plataforma Unitaria Democrática (2021).
Tras el triunfo de María Corina Machado en las primarias opositoras del 22 de octubre el régimen de Nicolás Maduro reaccionó de manera brutal, deslegitimando el proceso y arremetiendo contra la candidata: Calificando como fraude al subestimar la votación, aun cuando MCM obtuvo 2.250.000 votos (93% de los votos) y al mismo tiempo anunciar que no sería habilitada ni podría participar en las elecciones presidenciales de 2024.
En definitiva, ya la decisión popular se había consumado a pesar de la desesperación del régimen y de la aceleración de la represión, su efecto se concretó en las elecciones del 28 de julio 2024 con el avasallante triunfo de Edmundo González Urrutia quien duplicó la votación del hoy defenestrado prisionero de Brooklyn, al ser electo presidente de la República para el periodo 2025-2031.
Lo demás es historia conocida, nuestro país sufre la gestión de una mandataria usurpadora, sin ningún arraigo popular, solo sostenida por la administración norteamericana que ejerce un protectorado sobre un país sumido en la ruina luego de 27 años de gestión chavomadurista.
De allí la decisión de manifestar en este tercer aniversario de las primarias opositoras 2023, sin estas no hubiera sido posible el triunfo de Edmundo González en julio de 2024, su significado marcó el inicio del derrumbe de un régimen nefasto, el peor de toda nuestra historia republicana.
Finalmente compartimos la convocatoria de El Comité en Defensa de la Constitución-Cúmplela, el Espacio Consenso, del Frente de Defensa de los Jubilados, Pensionados y Adultos Mayores a las movilizaciones que se realizarán el 22 de octubre en todo el territorio nacional en la conmemoración de la gesta histórica del pueblo venezolano que aun sigue luchando por reconquistar la democracia.
Froilán Barrios Nieves Movimiento Laborista