- Tras ser ocultadas o vandalizadas o destruidas desde 2020, las estatuas de Cristobal Colón cobran nueva vida.
Oct. 12 (DPnet).– Hoy se conmemora un aniversario más de la llegada de Cristobal Colón a las costas del Continente Americano, un acontecimiento que la historia nombra como "El Descubrimiento de América". No obstante, colectivos indígenas y algunas organizaciones de tendencia socialista se oponen a la conmemoración y a que existan estatuas del explorador europeo porque alegan que representan un legado de colaboración y abuso racial. Por lo tanto, en los últimos años, las estatuas del explorador italiano se han convertido en blanco de intentos de derribo, especialmente durante las protestas y disturbios por la muerte de George Floyd en 2020, instigados por Black Lives Matter en Estados Unidos, pero también en otras partes.

En años más recientes, la campaña para restaurar y proteger las estatuas de Cristóbal Colón ha estado ganado fuerza con iniciativas políticas, legales y ciudadanas tanto en Estados Unidos como en Europa.
Agrupaciones de la comunidad italoamericana y sectores conservadores están en campaña para restaurarlas y argumentan que las estatuas forman parte del patrimonio histórico, la herencia cultural y la identidad de sus comunidades. «No se debería destruir la historia de nadie», afirmó un italoamericano que busca preservar el legado de Cristóbal Colón.
Entre otros muchos ejemplos de estos esfuerzos de rehabilitación, podemos destacar los siguientes:

El Presidente Trump ordenó instalar una escultura de mármol de Cristóbal Colón, de 1860, en los terrenos de la Casa Blanca, la cual había sido derribada en Baltimore y lanzada al río durante las protestas raciales instigadas por Black Lives Matter en 2020. Defendió su simbolismo como parte del legado cultural de la nación.
Tras una larga batalla legal de más de dos años liderada por la defensa legal encabezada por George Bochetto, un tribunal de Pensilvania dictaminó que la estatua de Colón en la Marconi Plaza de Filadelfia debía permanecer visible y protegida, anulando los intentos de mantenerla oculta.
En México, se han registrado peticiones ciudadanas (respaldadas por más de 10,000 firmas) para exigir el regreso de la escultura de Colón a su antiguo sitio en el Paseo de la Reforma de Ciudad México, después de que fuera retirada para evitar reiterados actos de vandalismo.

En el ámbito europeo, el Ayuntamiento de Barcelona anunció una inversión pública de 6,3 millones de euros para la restauración del polémico monumento a Cristóbal Colón de la ciudad.
Aunque algunos historiadores y muchos activistas sociales argumentan que Colón inició directamente el sistema de encomiendas y el tráfico de personas en América, defensores de la herencia histórica y otros académicos sostienen que Colón fue principalmente un navegante y explorador, no el arquitecto del sistema colonial posterior. Argumentan que juzgar sus acciones con las normas morales y de derechos humanos del siglo XXI es un anacronismo. Además, señalan que los abusos de la colonización y el posterior comercio transatlántico de esclavos fueron consolidados por las coronas europeas y los colonos que llegaron muchas décadas después.
La evolución legal de los derechos indígenas en el Imperio español se desarrolló principalmente a través de las Leyes de Indias, un cuerpo legislativo que reflejó un debate constante entre la necesidad económica de la Corona y los dilemas morales y religiosos de la época. De hecho, todavía en vida de Colón, en 1500 se declaró formalmente que los indígenas de las tierras descubiertas eran súbditos libres de la Corona de Castilla, prohibiendo expresamente su esclavización. No obstante, fueron los conquistadores y colonos, relativamente aislados de la autoridad de la Corona, quienes en la práctica continuaron los abusos y el trabajo forzado bajo el control de los conquistadores.
La legislación indiana de los siglos XVI y XVII es reconocida por los historiadores como uno de los primeros antecedentes del derecho internacional humanitario. Sin embargo, su aplicación enfrentó la famosa máxima colonial: "Obedézcose, pero no se cumpla". Las autoridades locales y los encomenderos a menudo suspendían la aplicación de las leyes de protección argumentando que su cumplimiento estricto paralizaría la economía colonial y provocaría la quiebra de la recaudación real.
En cuanto a la esclavitud instaurada posteriormente en América, es un hecho constante de todos los tiempos históricos desde los albores de la civilización y se practicaba en África antes de la exportación masiva de esclavos a América.