Esta posición filosófoca en la que todos los puntos de vista son igualmente válidos, ha penetrado nuestra sociedad de manera contagiosa. Con el avance de la ciencia y los medios de comunicación, las sociedades se han vuelto cada vez más pluralistas y han tomado distancia de la diea de que realmente existe el bien y el mal.
Existen varia clases de relativismo, pero los podemos clasificar en tres categorías:
- El relativismo cognitivo: Afirmar que toda verdad es relativa.
- El relativismo moral o ético: Afirmar que toda mor es relativa al grupo social que la ejerce.
- El relativismo situacional: Afirma que la étida es dependiente de la situación en la que se aplica.
Quienes afirman que "
no existen verdades absolutas" se contradicen a sí mismos, ya que si no existieran verdades absolutas, entonces esta frase tampoco podría ser tomada como verdadera. Es decir, que sí existen verdades absolutas.
Los medios masivos de comunicación se han encargado de redefinir permanentemente el concepto de moralidad y decencia, la educación se fue tornando más liberal en su enseñanza, las leyes se están reescribiendo para legalizar lo que una vez fue inmoral, la política busca cada vez más hacer pactos con todas las ideas y costumbres con tal de ganar votos.
El relativismo ha penetrado tan profundamente en nuestra sociedad, que si usted levanta su voz contra ese "todo se vale", será señalado como un fanático intolerante.
En ese amplio marco relativista en el que se desenvuelve el hombre modeerno, se ha generalizado la práctica selectiva de la tolerancia respecto a ciertas cosas, pero no a otras. Los que podriamos llamar pecados "progresistas" son más tolerados que cualquier toro: La promiscuidad sexual, el aborto, la mentira "justificada", etc. Esto hace que la vida cristiana se vea más como fanatismo que como el estándar de vida que propuso Jesús.
El mal uso y entendimiento de la tolerancia, fortalece la posición relativista, ya que quien la ejerce, se siente con el derecho de llevala a los límites que más le convenga, rotulando como fanatismo cualquier idea que se le oponga.
"Si el mundo los odia a ustedes, sepan que a mí me odió primero. Si ustedes fueran del mundo, la gente del mundo los amaría, como ama a los suyos. Pero yo los escogí a ustedes entre los que son del mundo, y por eso el mundo los odia, porque ya no son del mundo. Acuérdense de esto que les dije: «Ningún servidor es más que su señor. » Si a mí me han perseguido, tambien a ustedes los perseguirán; y si han hecho caso de mi palabra, también harán caso de la de ustedes. Todo esto van a hacerles por mi causa, porque no conocen al que me envió." (Juan 15:18-21)
El cristiano ha de trabajar para contribuir a generar una cultura cristiana del amor, donde se reconcilian las enseñanzas del Maestro con la vida del tiempo presente, donde ese llamado a
"" sino a ser extraterrestres entre los terrestres, sea la meta a conquistar.