Los dos poderes de “Podemos”

Re: Los dos poderes de “Podemos”

9 years 10 months ago - 9 years 10 months ago
#8293
Según el diccionario que se consulte, estimada Marta, "resquemor" puede relacionarse con más o menos cercanía a otras palabras, entre las que se encuentra "temor". Pero no hemos llegado a esas lindes aún. En cualquier caso, lo más parecido a un PRO, es un ANTI (de ahí la reacción encadenada, retroalimentación o interacción necesaria entre unos y otros). Como suele decirse: "los extremos se tocan".
Last edit: 9 years 10 months ago by Ernesto Ortiz.

Re: Los dos poderes de “Podemos”

9 years 10 months ago
#8294
La sociedad se está polarizando tanto a nivel universal (porque no es síndrome de un sólo país ni región) que cuando no se tergiversa el sentido de los vocablos que utilizamos, se lleva al extremo su significado legítimo. Y la tendencia es a radicalizar la semántica en medio de tergiversaciones más o menos insidiosas. Ese es el problema con ser ANTI-ANTI in extremis. Porque se trata de repudiar el vocablo por la sencilla razón de que muchos abusan de él como una moda o una etiqueta con la que creen destacarse.

No me avergüenzo de enarbolar mi antinazismo, mi antifascismo, mi anticomunismo o mi anticastrismo. Pero no porque esté automáticamente en contra de todos los aspectos de esas ideologías totalitarias sino porque me opongo vigorosamente a la estructura social y cultural que pretenden imponernos por la fuerza. Si nos enfrascáramos en un análisis ponderado, seguramente encontraría elementos positivos en todas esas opciones que pueden ser aprovechables. Por lo tanto, soy anticonjunto, pero no anticada-una-de-las-partes.

El defecto de muchos "antis" de profesión es que se enquistan en su posición negativa sin darse cuenta de que es indispensable que brinden una opción coherente.

¿Es acaso un error que aquellos que aspiran a una Cuba democrática se identifiquen como "oposición"? ¿El que se "opone" no es "anti"? Sencillamente, no basta con ser opositor o anti sino que hay que plantear la alternativa democrática con claridad. Pero tampoco podemos renunciar al "anti" para contemporizar con actitudes relativistas. Cuando llegamos al extremo del "anti" o de la "oposición" es porque hay un conflicto fundamental de principios. Y a los principios hay que defenderlos a capa y espada.
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Re: Los dos poderes de “Podemos”

9 years 9 months ago
#8299
te comtesto cuamo regrese a Miami. amigo Gerardo
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Re: Los dos poderes de “Podemos”

9 years 9 months ago
#8300
No puedo con mi genio, Gerardo. He invertido mucho tiempo y energìa en tratar de generar este tipo de debates en estos foros, y aunque estoy en Quito, una de las ciudades que mas me gustan en el mundo y en un fin de semana, no puedo esperar a estar en Miami para contestarte, aunque sean las 12 de la noche y con muy poca luz.

Lo he explicado antes en estos mismos foros: como yo lo veo, ser Anti-Anti no implica renunciar a ningùn ideal, ni a ser opositor: nada que ver. Ahora bien, eso es para mi, pero si para otros es ser PRO, Pato, mal alumno, o lo que sea, que usen "MI" palabra en la forma que quieran, que a mi me importa poco y nada. En este Miami nuestro cada vez resulta mas fàcil hacerse dueño del diccionario, como digo en otra entrada. Pero reitero que quien ha invitado a los demàs a considerar la conveniencia de ser Anti-Anti antes que Anti-lo que sea, soy yo, por lo que me cuesta trabajo entender que tu pretendas definir lo que yo quiero decir con Anti-Anti de una manera diferente a la que la defino yo.

Para mi el tema pasa por los efectos que esa vocaciòn Anti que se convierte en el eje de nuestras vidas tiene sobre nosotros mismos. A ver si con un ejemplo o anécdota:
Jueves de la semana pasada, en South Miami, caminando por la calle con un entrañable amigo que es re-contra Anti-Castro-comunista. Me escucha decirle a otra persona por teléfono que no puedo dejar de viajar a Ecuador a una convenciòn, a pesar de casi no puedo caminar por un problema que me detectaron en la columna el dìa anterior.
El amigo que camina conmigo me dice, "pero tu estàs loco: como vas a viajar sintiendote asi?" Le explico que, entre otras cosas, existe la posibilidad de que coincida en la conferencia con una persona de muy alto nivel del gobierno cubano. De inmediato, mi amigo Anti me suelta un "pero tu no iras a hablar con ella, no?" A lo que yo le digo que claro que sì, que por eso, entre otras razones, es que voy a tratar de ir aun sintiéndome como me siento. Mi amigo Anti, con su Anti-castro-comunismo ya en ebulliciòn, me dice "Pues le tienes que decir que ellos son tal y tal otra cosa, y que han destruido Cuba y han hecho esclavo a su pueblo...", en fin, ustedes pueden llenar facilmente los espacios en blanco en ese tipo de conversaciòn. Mi "closing argument" fue algo asi como "ven acà, tu crees que yo puedo ser tan pendenciero (en realidad utilice otra palabra que empieza igual pero termina distinto y es mas corta) de irme al Ecuador, sintiéndome como me siento, y utilizar ese posible encuentro pare convertirlo en lo que tu lo convertirìas?"...

Me podràn llamar todo o que quieran, PRO incluido, pero yo no quiero vivir sujeto a ese anti-castrismo patològico y me importa un ràbano que me llamen lo que me llamen: Anti -Anti es lo que soy....

Re: Los dos poderes de “Podemos”

9 years 9 months ago
#8301
Razon te doy Ernesto. Resquemor puede ser temor y acá no se trata de temores. Resquemor es sentimiento que causa rencor por algo que perdura y crea una herida que puede obstaculizar las relaciones con los supuestos ofensores. Un sentimiento patológico que invade constantemente a la persona y condiciona totalmente su vida y sus decisions y de rechazo. o para poder sobrevivir, se vuelca en el extremo opuesto convirtiendose ese PRO fanático que lo lleva inclusive a tomar decisiones que van en contra de su propio bienestar

Re: Los dos poderes de “Podemos”

9 years 9 months ago - 9 years 9 months ago
#8302
Estimado Palli, entiendo que su mensaje del anti-anti no es una especie de obsesión a seguir a rajatabla (aunque por lo visto la actitud sostenida de muchos de sus vecinos en Miami puede convertirlo en imperativo), que no es tan rígido al punto de despojarlo de complejidades y posibilidades, y de hacerle reaccionar agresivamente ante un confeso anti-comunista o anti-fascista. De hecho su propia anécdota me indica que usted no es un hombre extremista, así que ignoro qué parte del mensaje de Gerardo despertó a su genio ;-)). Pero en mi caso particular, me sentí en parte señalado (una especie de apelación, aunque momentánea) porque no explicité la declaración humanista y firme que hace Gerardo. Tampoco era necesario, ni creo que Gerardo lo pretendiese.

Tal y como lo interpreto, amigo Pallí, Gerardo no va en contra de su filosofía del anti-anti; no le conozco personalmente, a pesar de nuestros años de relación, pero precisamente por esa relación (de ideas y de trabajo) apostaría que es tan partidiario como usted del diálogo, de una solución razonada y que otorgue ventajas al futuro a pesar del pasado irreconciliable o terrible. Pero (y es el mensaje que veo, y que me gustaría tener presente), esa "flexibilidad", ese "sentido práctico" debe acotarse no solo por la propia circunstancia y la persona en específico sino por certezas que nos cuidarán de caer en la complicidad y abandonar la justicia.

Gerardo, lo define bien con ese ser "anticonjunto, pero no anticada-una-de-las-partes", similar a lo que he planteado de estar en contra del Comunismo, pero no de este o aquel comunista, necesariamente, de este grupo o tendencia. Eso, además, nos da margen no para el diálogo en sí (que no tiene mucho sentido para sí mismo, dialogar por el mero hecho de dialogar), sino para la credibilidad de un compromiso mutuo con "esa persona de muy alto nivel" o para la posibilidad de un resultado en la misma dirección dialogante. Es un buen argumento para no trivializar el anti-anti y evitar convertirlo en un pro de hecho; una dialéctica que se sostiene en la firmeza de unos principios irrenunciables (viene a decir Gerardo, y no le quito razón, visto que trata de principios que se oponen "vigorosamente a la estructura social y cultural que pretenden imponernos por la fuerza" los regímenes totalitarios).

Gracias a ambos...
Last edit: 9 years 9 months ago by Ernesto Ortiz.
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Re: Los dos poderes de “Podemos”

9 years 9 months ago
#8303
Amaneciendo en Quito, amigo Ortiz, con una vista panoràmica espectacular de la ciudad que considero la mas hermosa de nuestra América, desde la habitaciòn 401 del Hotel Patio Andalùz (tomen nota quienes aùn pueden subir cuatro pisos a pulso en una altitud como la de Quito y con dolor de espaldas, pues pasar una noche en esta habitacion es algo para recordar).

Yo comparto casi todo el contenido de la declaraciòn humanista del amigo Gerardo, y sé bien que no es èl quien me pudiera jamàs considerar un PRO, y pienso que tampoco un còmplice, por ser Anti - Anti. Yo si lo conozco a Gerardo, y ya tenemos planes de compartir unos vinos y unas empanadas proximamente, ocasiòn en la que tendré oportunidad de contarle sobre este viaje cosas que no puedo -o no debo, porque poder puede quien quiere- compartir aquì.

Pero ahora lo tengo que dejar porque voy a escuchar misa en la Iglesia de la Compañìa, la ùnica a la que mi madre nunca me tuvo que obligar a ir en mi niñez.

Lo del "no puedo con mi genio" no es mas que una referencia a que, antes, le habìa dicho a Gerardo que le contestaba a mi regreso a Miami.

La seguimos luego

Re: Los dos poderes de “Podemos”

9 years 9 months ago - 9 years 9 months ago
#8304
Estimo que los que hemos intervenido en este debate tenemos en desventaja al amigo Palli, falto de tiempo y energías en ese interesante viaje que está realizando y del cual esperamos que nos dé la versión de sus impresiones y vivencias cuando lo estime conveniente.

Efectivamente, nos conocemos personalmente y aprecio su buena voluntad democrática, la cual se traduce en una persistente voluntad de diálogo y reconciliación, sobre todo con aquellos adversarios que insisten en colocarse en la categoría de enemigos.

Aunque Ernesto y yo no hemos podido compartir nunca un café ni una copa, la estrecha amistad epistolar que nos une se ha afianzado sobre la base de los principios judeocristianos que compartimos y las profundas convicciones democráticas que siempre me ha demostrado.

Puedo afirmar también que Marta es una firme defensora de la democracia y de los derechos humanos y que comparte esas bases fundamentales de nuestros ideales comunes en la búsqueda de un mundo mejor.

Por eso insistí en el aspecto semántico sin entrar al meollo de la discusión, porque a veces exageramos el significado de los términos y las frases que utilizamos y con frecuencia nos dejamos arrastrar por las tergiversaciones que insidiosamente se propagan sobre el significado de los principios y sobre el objetivo de las aspiraciones de los pueblos.

Insistí porque percibo con alarma que vivimos en "1984", esa obra genial de George Orwell que ha abandonado el campo de la ficción para adentrarse en la realidad que contemplamos en demasiados puntos del planeta, con una insidiosa tendencia a propagarse a los bastiones de la democracia y el Estado de derecho que todavía subsisten en nuestra civilización.

Pero nos hemos desviado del análisis original de César Vidal, que según veo escribía por primera vez en este FORO, y de la ponderada respuesta de Ernesto, que percibe desde Córdoba la orientación de "Podemos", como una fuerza política que avanza hacia una meta que los amantes de la democracia no deseamos, para enfrascarnos en la semántica de ser "anti" o "pro", con consideraciones que, por un lado y por el otro, me recuerdan ominosamente la obra de Orwell.

No obstante, comparto el entusiasmo de Palli por el diálogo. En eso consiste este debate. No es un diálogo inútil ni estéril porque estimula a centenares o miles de lectores a la reflexión sobre las realidades del mundo de hoy e invita a participar a aquellos que quieran hacerlo. Además, el diálogo enriquece a quienes participan con un genuino deseo de "escuchar" e interpretar al otro.

Por otra parte, hay que entender que quienes hayan sufrido en carne propia la cruel agresión del hostigamiento y la represión totalitaria, reaccionen con frustración, cuando no con indignación, a un intento de diálogo en el que una de las partes no está dispuesta a "escuchar" y mucho menos a interpretar al otro para entrar en un proyecto de negociación que normalmente conduce a un mundo mejor y más armonioso cuando hay suficiente voluntad política de entendimiento.

Sin embargo, hay que intentarlo. Y cuanto sea posible reiterar ese propósito. Es una opción de paz que no debemos desestimar. Y como bien lo interpreta Ernesto de mis palabras, le diré a mi interlocutor que soy "anti" cualquier planteamiento que atente contra la democracia y los derechos humanos, y que en ese nivel de principios fundamentales soy intransigente, pero que esucharé sus razones y explicaciones si me promete la misma atención y consideración. Y... ¡quién sabe!, quizás me convenza de alguna de sus razones y, ¿por qué no? adopte alguno de mis argumentos.
Last edit: 9 years 9 months ago by Gerardo E. Martínez-Solanas.
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Re: Los dos poderes de “Podemos”

9 years 9 months ago
#8306
Retomo mi conversación contigo, amigo Ernesto, y aprovecho para comentar sobre algunos de los siempre sabios comentarios del amigo Gerardo, ya “pari pasu’, como los bonistas, aunque nunca me sentí en desventaja.

Cada quien es libre de hacer las cosas como entiende que deben hacerse, y guiarse al hacerlas por aquello que le diga su conciencia. Me parece muy válida y valiosa, por ejemplo, tu decisión de “explicitarte” de la manera que lo has hecho, y también me parece muy justo y noble el proceder del amigo Gerardo cuando explica cuales son las condiciones que el requiere para comenzar o entablar un diálogo con ciertas personas. En ambos casos, estoy absolutamente seguro de que ambas decisiones son las que la conciencia de cada uno de ustedes les dice que deben tomar.

Pero me parece que, después de cierta edad, cada uno de nosotros renuncia a un pedacito de eso que significa ser libre si se deja intimidar por otras personas, sean ellas mayores o menores que uno mismo, que pretenden imponerle desde aquello que uno tiene que “explicitar” hasta cual es la secuencia en la cual deben producirse esas “explicitaciones”. El precio a pagar si uno no se aviene a las “sugerencias” de esas personas que se auto adjudican esa función de celadores, es que a uno se lo llame o defina como esto o lo otro, y se invite a los demás a verlo como lo que uno no es, con consecuencias a veces serias para la prosperidad del “rebelde”. He dicho varias veces que a mi no me importa absolutamente nada que los celadores me llamen como quieran llamarme. Me parecen TAN infantiles ese tipo de actitudes que no merecen que uno les preste atención siquiera, y por eso las ignoro, aun a riesgo de ciertas consecuencias.

Pero no me quiero salir del tema central que hemos estado discutiendo, que es, como casi siempre, Cuba, y el diálogo entre cubanos. Creo que estaría de acuerdo con lo que dices, amigo Ernesto, en cuanto a que el dialogo por el dialogo mismo no lleva a nada, si existiera ese “animal”; sólo que no creo que exista. Exigir “pruebas” anticipadas de que el diálogo al que uno decide incorporarse llevarà a algún resultado positivo, o dejar de perseguir ese diàlogo porque la otra parte se niega a mantenerlo, no son buenas razones, en mi opinión, para desistir del dialogo.

Estoy de acuerdo con el amigo Gerardo en que el diàlogo no solo tiene efectos entre las partes, sino entre quienes siguen sus incidencias. Yo no les puedo decir si ese “dialogo” que entablé en Ecuador llevarà a algo significativo e importante, pero me sorprendería que eso ocurriera, como me sorprendió la disposición hacia el dialogo de la otra parte -en ningun momento se negò a escuchar mis argumentos-, porque yo no soy nadie ni me creo importante como pudieran creerse quienes trabajan o tienen el respaldo de diversos Institutos para esto o lo otro, Centros de Estudios de esto a aquello, o Foros promotores de esto o lo otro. Ni les puedo contar gran cosa sobre el suceso porque es mucho lo que primero debo digerir y procesar.

Pero lo que si les puedo contar es que mi intercambio “principal” tuvo lugar ante cerca 300 personas, dos terceras partes ecuatorianos y el tercio restante de 16 otros países de América –incluida España, que para mi es parte de América. Después de que mi compatriota –que lo es y así lo siento yo- hizo su presentación, yo pedí la palabra y no me puse en “pendenciero” respondiéndole con “pendencierìas” como decirle al auditorio que “en Cuba no hay derecho” (POR QUE SI LO HAY!, aunque no nos gusten a muchos muchas de sus facetas), sino que, apelando a mi limitado conocimiento del derecho cubano, le hice un par de preguntas sobre lo que yo interpretaba eran los mas significativos cambios (pocos) introducidos por la nueva ley de la inversión extranjera en Cuba, que se parece mucho a la anterior.

Mi compatriota no tuvo reparo alguno en responder a mis preguntas, que fueron varias mas, porque el coordinador de la conferencia, cada vez que yo levantaba la mano para hacer otra pregunta o “follow-up”, me daba la palabra.

Tan pronto terminó de hablar, me acerqué al podio y le estreché la mano, diciéndole que aun cuando no compartíamos muchos puntos de vista (lo que había quedado patente), yo respetaba los puntos de vista de él, que es lo mismo que le diría a cualquier participante en estos foros participativos.
Pero mientras nos saludábamos, estoy seguro que mi compatriota quedó tan sorprendido como yo por el nùmero de personas que se nos acercaron para felicitarnos a los dos por haber sostenido, de la forma en que lo hicimos, el “diálogo” que habían presenciado -pienso que, mas que nada, porque ni él ni yo insistimos en presentarnos y proyectarnos como enemigos. Alguna entre mis mas viejas y queridas amistades en el Ecuador (en ese grupo la mayoria es decididamente anti-correista) me dijo al oido "viniste con el hacha" (!!??). Supongo que porque mi dificultad a la hora de limar mis asperezas y mi agresividad para poder reflejar mejor mis verdaderas intenciones persiste a 2,800 metros sobre el nivel del mar. Aunque también puede deberse a que cada quien oye lo que quiere oir (que, los liberales de hoy en dia, los mal llamados neoliberales, han convertido en un "el que tenga piernas, que corra").

De nuevo, no sé, ni creo, que esto lleve a ningún resultado que el que les he descrito, pero para mi valió la pena (y el dolor espaldas del viaje).

Tienes razòn, amigo Gerardo, en que debemos disculparnos con don César por haber, en cierta forma, secuestrado el espacio al pie de su columna (aunque mi comentario original se referia claramente, creo, a ella) que ademàs de bien escrita tiene el valor agregado de ser breve y concisa. Pero no creo que se haya sentido molesto, porque todavìa no he conocido a un español que no sea tan apasionado con respecto a la isla de Cuba como lo somos nosotros mismos.

Re: Los dos poderes de “Podemos”

9 years 9 months ago
#8307
¡Estupendo! Felicito a José Manuel sinceramente y agradezco que nos haya confiado su experiencia. Ha logrado establecer un diálogo y lo ha convertido en un ejercicio trascendente al conseguir que se desarrollara en presencia de otras personas. Por lo tanto, el interlocutor y la capacidad de convencerlo no son los elementos más importantes sino que la semilla de las ideas se ha esparcido entre los espectadores. Y las ideas son como semillas de mostaza que pueden llegar a convertirse en árboles frondosos.

Además, ese compatriota ha tenido una experiencia de discurso libre que de alguna forma influirá en su experiencia cotidiana donde la libertad de dialogar está sometida a los caprichos de una dictadura. Auque esa tierra no sea fértil, sino pedregosa, quizás la semilla de mostaza logre echar raíces suficientemente profundas para retoñar con fuerza en una Cuba mejor.

Si así fuera, el diálogo se convertiría en negociación con un propósito de transacción. La transacción no exige la rendición de uno o del otro, sino el acuerdo legítimo que respeta los intereses de todos para lograr el bien común. El problema consiste en que "el otro" se convenza de que la colaboración es mucho más edificante y satisfactoria que la rivalidad cuando se realiza en un ambiente de respeto mutuo.

En una dictadura, este "diálogo" es bastante posible a los niveles de dirigencia media y baja, a hurtadillas para no molestar a los poderes omnímodos, en escenarios que el dictador y su caterva no perciban como peligrosos para su salud y permanencia políticas. Como funcionario de Naciones Unidas tuve muchas oportunidades de entablar "diálogos" con diplomáticos cubanos, los cuales frecuentemente llegaron a ser muy cordiales, hasta el punto de llegar a niveles de entendimiento. Una amiga de la Misión cubana que compartió frecuentemente la mesa y las copas conmigo y con otros funcionarios cubanos de la Secretaría, organizó varias excursiones "invitando" a sus amigos de la Secretaría para visitar con todas las garantías diplomáticas a la Cuba de entonces (la de los años 80). Y aclaro que los funcionarios de la Secretaría no éramos diplomáticos sino personal profesional. Aunque nunca me negaron la entrada, nunca recibí tampoco el "permiso" de entrada, pese a contar con pasaporte cubano vigente. En otra ocasión que traté de viajar con el "Laisser Passer", quedé varado en México mientras el Consulado cubano me atendía con mucha amabilidad diplomática, pero me hacía regresar todos los días a ver si había respuesta de La Habana, hasta que tuve que regresar a mis funciones en New York.

Todos esos "amigos" de la Misión, dejaron de serlo al regreso a la patria cubana. Después me he encontrado con uno que desertó y está aquí en Miami, donde ahora hemos retomado la amistad, quien me confesó un día que "afuera teníamos algunos la misión de acercamiento, pero adentro estábamos obligados a cortar todo vínculo".

No obstante, no creo que esos "diálogos" hayan sido tampoco en vano, pese a que nunca se realizaban en presencia de una concurrencia, como lo ha logrado José Manuel. La semilla queda y a veces tarda bastante en germinar cuando la tierra es tan pedregosa.
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