| La Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC) es el principal foro internacional para debatir las políticas de seguridad internacional y para impulsar iniciativas diplomáticas que aborden las preocupaciones de seguridad más apremiantes. El Secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, exhortó a aliados autosuficientes, "orgullosos de su cultura y patrimonio", señalando que una asociación más fuerte es clave para proteger la civilización occidental. |
En medio de la grave confusión que abraza al mundo en estos momentos. Una confusión en la cual ya nada es cierto, pues, todo es relativo, una perdida del cuadrante en el que la gente enfrenta algo similar a la filosofía hermética donde se afirma, como es adentro es afuera, como es oscuro es lleno de luz, como es arriba es abajo, y nadie encuentra respuestas llevando al mundo a una frustración global. Hace unos días sucedió algo que, por primera vez en mucho tiempo, ha proyectado luz para llenar esos negros espacios de nuestra moderna Torre de Babel.
Y esa oportuna luz fue proyectada por el secretario de Estado, Marco Rubio, representando a EU en una reunión de líderes europeos, mediante un mensaje dirigido a tan especial concurrencia reunida en Múnich, Alemania. Y aunque la reunión fue para manejar solamente temas de seguridad, uno más de los elementos que han acudido a ese entarimado de confusión que hasta la paz pareciera estar amenazada.
Sin embargo, Rubio no proyectaba esa luz solo hacia ese espacio amenazante de la paz, sino que, de forma inesperada, armado de una gran asertividad y puntería, ampliaba ese panorama mostrando los caballos del apocalipsis que ya rondan por todo el mundo, lo que, como los soldados romanos al ver las hordas de bárbaros a las puertas de Roma, provocaría que lo interpretaran como el fin del Imperio. Y, convencidos de su derrota, se declaraban vencidos sin combatir, facilitando esa estrepitosa caída. Era la misma actitud que él veía y conocía bien, reflejada en los rostros de todos los participantes.
Pero, lo que Marco Rubio le servía a esa concurrencia hace un par de días, fue una magistral presentación a nivel de gran estadista para que, de una vez por todas, el viejo continente despertara de ese largo sueño ante una nueva realidad que no solo amenazara su seguridad, sino su sobrevivencia. Y daba una cátedra de historia describiendo la profundidad de las raíces que siempre han unido a EU y Europa, calificando a EU como hijo de su Europa. Pasaba a citar personajes europeos que representaban potentes pilares de la bella historia de EU.
Personajes no solo de Inglaterra, su madre patria, sino también franceses como el Gral. La Fayette durante su independencia, los que le dieran vida a Luisiana, España que enquistaba el concepto del vaquero americano en EU, forjadora de Florida y todo el suroeste de los EU, los inmigrantes alemanes que hicieran de EU el país de una agricultura que alimentaría al mundo. Los holandeses que fundaron el Nuevo Ámsterdam hoy día Nueva York, los italianos que hicieron el gran éxito de California donde fundaron el Bank of America. De todos y cada uno de ellos, EU guarda un pedazo de su alma y la configuración de su ADN que hace de EU una explosiva combinación.
De Inglaterra, además, se importaría el capitalismo liberal de sus pensadores como Adam Smith, el concepto de mercados de Cobden, el radical y liberal asociado con dos campañas importantes pro libre comercio, la Liga contra la Legislación de Cereales y el Tratado de libre comercio Cobden Chevalier. De Locke su sabiduría del gobierno acotado con sus diferentes ramas y, todos juntos, lograrían la increíble prosperidad del siglo 19 explotando la revolución industrial. En las guerras mundiales, EU acudiría a la ayuda de sus progenitores y, juntos, enfrentarían la amenaza del comunismo para derrotarlo.
Sin embargo, continuaba, también unidos caímos en esa cruel trampa de la globalización deshonesta que poco a poco nos fue despojando de nuestros tesoros más preciados, nuestra soberanía, nuestra identidad, nuestra alma. Y con esas trampas invisibles como su tecnocracia, nos empezaron a expropiar nuestra riqueza para beneficiar a nuestros adversarios, nuestros empleos, nuestra cultura para forzarnos a su cultura globalista y, sin que nos diéramos cuenta, los más preciados, nuestra libertad para entregarnos a las organizaciones globales designadas por alguien ajeno, y nuestra moralidad para dar cabida a su wokkismo.
En EU con el liderazgo del presidente Trump, hemos decidido ponerle fin a este proceso que, como esas enfermedades malignas, avanza con pasos silenciosos sin que nos demos cuenta hasta que ya no tiene remedio. Y este proceso, para regresar a las bases, lo queremos ejecutar con ustedes, nuestros progenitores, pues, no podremos detenerlo si no es en sociedad con ustedes. Porque necesitamos vibrar en la misma frecuencia. La frecuencia que nos llevara a la grandeza que siempre fuera la etiqueta de nuestro mundo occidental. Queremos revivir nuestra ancestral sociedad para recuperar nuestro lugar de liderazgo mundial.
A EU no le interesa ser dueño del mundo, pero ya no permitiremos que nos sigan sangrando. A EU le interesa que Europa recupere su vieja gloria porque es lo que a todos nos beneficia. Queremos que esta nueva sociedad asegure que las instituciones internacionales abandonen su ineficiencia o las cancele, pues han fallado miserablemente. Nosotros somos un país que aprecia a nuestros ancestros porque nos dieran vida, nos dieran el cristianismo, el concepto republicano liberal, la libertad para comerciar sin las trampas que hemos enfrentado tanto tiempo. Queremos fortalecer lazos con ustedes para protegernos de calamidades latentes. Provocar una nueva era de libertad, paz y prosperidad de la mano con ustedes, y así podremos recuperar valores perdidos y ser invencibles. Solo así podremos neutralizar esos ataques que hemos estado sufriendo y no vuelva a suceder lo que casi nos aniquilará.
¡Gran aplauso!
¿Cómo sucedió, me pregunta alguien?
La ceguera de los que ignoraron la cultura base del país y los efectos de globalización y desindustrialización en las comunidades de ciudadanos propietarios. Inmigración ilegal y fronteras abiertas se ejecutaron por mandato. Y por mandato se elevaron a derechos de los que llegaban de Centroamérica y México, bultos políticos pero voto permanente. El partido republicano confundió el populismo destructivo tradicional con el populismo ancestral constructivo, que se basaba en el individuo libre y propietario.
Todos promovían mano de obra barata y amnistías, pues, les decían, era la moda. A nadie le importó la destrucción de leyes migratorias, ni leyes federales aplicables a ciudadanos se ignoraron para sus selectos, ni los salarios de los ciudadanos deprimidos por esa inmigración ilegal. Muchos aplaudieron la masiva entrada de ilegales pobremente educados, sin habilidades, y terminarían en Welfare.
El consenso fue la ceguera al aceptar la globalización, pues, sonaba bonito. Internacionalismo y fronteras abiertas eran esa igualdad globalizada, no importaron millones de salarios deprimidos, millones de trabajos perdidos, el abuso de los centros de poder. Globalización exigida fue algo trágico que se asumía porque la ordenaron, el comercio no importaba, producción fuera de EU, negocios en regiones ajenas a EU, serían bienvenidos como procesos morales para todos los estadounidenses.
¡EU caía al precipicio de Obama!
<p>https://vaqueroliberal.blogspot.com</p>
Ricardo Valenzuela es un ganadero mexicano, economista libertario, banquero de inversiones agrícolas. Empresario, ex vaquero profesional. Amplia experiencia en áreas de banca comercial, mercantil, de inversión e internacional como ex CEO de un gran banco agroindustrial en Sonora, México.
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