Pros y Contras del Salario Mínimo (Por Prof. Pedro Gómez Martín-Romo)
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Pros y Contras del Salario Mínimo (Por Prof. Pedro Gómez Martín-Romo)
19 Jan 2026 20:32 - 19 Jan 2026 22:58
El salario mínimo como arma política
La polémica sobre el salario mínimo.El salario mínimo se ha convertido en un arma política. Muchos partidos políticos plantean su revisión durante la campaña electoral. Pero, por el contrario, pensadores libertarios consideran que el Estado no debería regularlo. Existen múltiples preguntas que pueden surgirnos. Por ejemplo,¿Los libertarios tienen razón?¿La subida del salario mínimo provoca inflación?¿Si aumentamos el salario mínimo disminuye la actividad económica?Su aumento ¿pone en riesgo el empleo?¿Debe existir un salario mínimo para toda España?¿Qué entendemos por salario mínimo?¿Deberían equipararse el salario mínimo y el subsidio mínimo vital?¿Debería el Congreso aprobar el salario mínimo?¿Hay países sin salario mínimo nacional?
Los detractores de la existencia del salario mínimo argumentan que,
1. El abogado Alex Kaiser, considera que el Estado no debería establecer salario mínimo alguno, pues interfiere en la libre formación de precios. Según esta corriente de pensamiento, los salarios deben ser determinados por la ley de la oferta y la demanda, sin ningún tipo de intromisión Estatal. También las señales de tráfico interfieren en la actitud del conductor y no por ello limitan su libertad de movimiento. En otras palabras, lo más importante es determinar si esta institución jurídico-económica es útil o no, es decir, si las señales de tráfico aportan un valor añadido o no lo hacen. El problema no es tanto la existencia de un salario mínimo, sino de cómo, quién y para qué territorio o sector se establece el salario mínimo. Analizaré este punto más adelante.
2. También afirman que el salario mínimo es una prohibición de trabajar para personas cuya productividad es menor al salario mínimo legal, generando desempleo estructural. El salario mínimo ejerce una importante barrera en países donde los costes laborales son elevados y la productividad marginal que aporta el trabajador es baja o nula. Esto deja fuera del mercado laboral a los grupos más vulnerables, como jóvenes sin experiencia o mano de obra menos cualificada. Los detractores del salario mínimo dicen: “Imaginen que el Congreso aprobara una “ley de altura mínima”, según la cual los empresarios no pudieran contratar a trabajadores que midieran menos de 1,85 metros: ¿lograría esa normativa aumentar la altura de los obreros más bajitos o más bien equivaldría a prohibirles trabajar por ley?”. Este ocurrente ejemplo nos fuerza a hacernos las siguientes ínimo establecido por la ley, es posible, en primer lugar, que el mínimo legal sea alto para la zona, lo cual nos obliga a meditar si realmente debe de existir un salario mínimo para toda España. Trataremos este asunto más adelante. En segundo lugar, es posible que el trabajador no esté a la altura del nivel tecnológico exigido por el mercado. En este caso el problema no está en el marco legal, sino en la individualidad. No debería suprimirse una norma mayoritariamente aceptada y asumible por todos porque una minoría residual no se adapta adecuadamente a la norma. Habría que buscar fórmulas alternativas para dotar a esa minoría de los medios para alcanzar el nivel de confort exigido por el mercado, pero no suprimir una útil herramienta de medición. Holanda soluciona este problema estableciendo un salario mínimo en función de la edad del trabajador: Los Ministerio de Asuntos Sociales y Empleo de Países Bajos revisa semestralmente el salario mínimo.
3. El salario mínimo, cuando es elevado, fomenta la economía informal. Estoy de acuerdo con esta afirmación y abordaré más adelante este asunto.
4. Como cuarto argumento, los libertarios opinan que el salario mínimo podría llegar a destruir la inversión y el empleo privado. Algunos economistas están convencidos profundamente y radicalmente con esta afirmación, como Juan Ramón Rallo en España o David Neumark y William Wascher en Estados Unidos. Si, como consecuencia del aumento del salario mínimo, la productividad marginal del trabajador se torna baja o negativa, corre el riesgo de perder el puesto de trabajo. Si es un conjunto de trabajadores de una línea de producción los que se encuentran en dicha situación, corren el riesgo de ser sustituidos por maquinaria. Por tanto, el salario mínimo influye en la lucha del hombre versus máquina. Si bien es cierta esta última afirmación, hay que tener en cuenta que en la lucha del hombre vs máquina no solo influye el coste laboral. Actualmente, el acceso al dinero fácil y barato tiene mayor influencia en la destrucción de empleo que el que produce el salario mínimo. La sobre capacidad monetaria actual, con la FED y el Banco Central Europeo en pérdidas durante los tres últimos años por culpa del exceso de energía monetaria, son la prueba de cargo. Existen diversos y serios estudios económicos que afirman este efecto y el contrario. Por tanto, en función del abanico de circunstancias económicas, el aumento del salario mínimo puede no degenerar en una pérdida de empleo. Así, el estudio de 1994 realizado por David Card y Alan Krueger cuestionó esta teoría económica, llegando a la conclusión de que el aumento del salario mínimo no necesariamente conllevan la pérdida de empleos. Esta investigación se considera muy influyente en la economía moderna. Así, Nueva Jersey, que en 1991 elevó su salario mínimo de 4,25$ la hora a 5,05$ para los restaurantes de comida rápida. no encontraron evidencias de una reducción de empleo para los restaurantes de comida rápida, donde a priori tendría que haber un mayor efecto negativo. De hecho, en España, el salario mínimo ha venido creciendo fuertemente durante los últimos años y no parece que la economía se haya resentido por el aumento. 5. Como quinto argumento, muchos economistas opinan que el salario mínimo genera inflación y desacelera la marcha de la economía. En España, a pesar de la pandemia de COVID del 2020, durante los últimos 6 años no es observable este fenómeno.
6. Lo que sí podemos observar es el hecho de que el aumento salarial termina pagándolo el consumidor, pues el empresario se ve obligado, en muchos casos, a subir los precios. En el citado estudio de los precios en estos restaurantes de comida rápida se incrementaron con respecto al precio en cadenas de restauración análogas en el este de Pensilvania, lo que probablemente pudo deberse a que el coste de la subida del salario mínimo fue trasladado a los consumidores. En España, el salario mínimo se duplicó en los últimos 10 años casi por igual que los precios de la canasta de la compra, pero no se observó un proceso inflacionista. Además, en el comportamiento del IPC tienen influencia otros factores de mayor peso, como el alquiler.
7. Los críticos del salario mínimo, también argumentan que limita el poder de negociación de los empleadores. Esta afirmación es cierta sólo en aquellas zonas donde el salario mínimo es elevado respecto al coste de la vida. En las demás zonas, sirve como un punto de referencia o medición. En otras palabras, en áreas donde el salario mínimo está por debajo del coste de la vida, el empresario mantiene esa prerrogativa.
8. Algunos opositores del salario mínimo opinan que el salario mínimo no es una herramienta efectiva para reducir la pobreza. Esto es correcto, dado que este utensilio no tiene por objeto reducir la pobreza. La mejor manera que tiene un Gobierno para reducir la pobreza es 1) emitir dinero conforme al Patrón Interés, con el fin de que el mercado no engulla más energía monetaria que la que su actividad necesita, y 2) la inversión en la formación de sus ciudadanos. Para evitar las crisis económicas, reducir fuertemente la pobreza y las abultadas diferencias sociales, las cuatro variables fundamentales macroeconómicas tienen que evolucionar proporcionalmente.
9. Alex Kaiser considera que la forma genuina de aumentar los sueldos es mediante el crecimiento económico, la inversión en capital y la innovación, factores que incrementan la productividad de los trabajadores de manera orgánica. Esta afirmación es correcta, pero no tiene nada que ver con la necesidad de una referencia legal que es útil, como veremos, para la Administración de Justicia y la economía.
Los defensores del salario mínimo.
1. Una de las principales razones por las que defiendo el salario mínimo es por su uso como referencia judicial y de negociación colectiva para sueldos de categorías superiores. Efectivamente, los jueces tienen que saber cual es el salario mínimo inembargable. Y debe de existir un salario mínimo inembargable porque, de lo contrario, estaríamos cuasi obligando a personas que trabajan a cometer delitos para sobrevivir. Los costes judiciales y policiales por los delitos que podrían cometer estas personas serían más elevados para el Estado que la protección de un colectivo de ciudadanos que ya tienen bastante peso con verse limitados a recibir únicamente el salario mínimo, cobren lo que én por esta misma razón estoy a favor del subsidio mínimo vital. Ahora bien, no encuentro justificación para que exista una diferencia tan grande entre el salario mínimo y el subsidio mínimo vital. En teoría, el salario mínimo y subsidio mínimo vital deberían ser la cuantía mínima de retribución para vivir una persona (no una familia) en una determinada zona. El Estado debería contar con instituciones que den cobertura al resto de la unidad familiar cuando el pater familias cae en ínimo también sirve como punto de referencia para las negociaciones salariales, tanto personales como colectivas, en cualquier industria.
2. Los defensores del salario mínimo, dicen que eleva la productividad del trabajo de manera endógena. Por ejemplo, a) Puede suponer un estímulo keynesiano sobre el resto de la economía. Debo resaltar que el incremento de precios y salarios reduce el endeudamiento público en términos de PIB y el endeudamiento relativo de los hogares. Utilizar el salario mínimo y la emisión monetaria por encima de las necesidades del mercado son viejos trucos que utiliza el Estado para reducir el endeudamiento relativo. b) Igualmente, también en parte por el motivo anteriormente citado, un aumento del salario mínimo puede estimular al trabajador, identificándose con su trabajo y volviéndose más eficiente. c) El mayor coste laboral inducirá a los empresarios a reducir sus ineficiencias organizativas internas. d) o porque el mayor salario desincentivará la alta rotación de empleados en un mismo puesto de trabajo.
Efectos de la nivelación del salario mínimo
El salario mínimo, cuando es elevado, fomenta la economía informal. No tiene el mismo poder adquisitivo 1.381 € al mes en 12 pagas en Madrid, que en un pueblecito perdido de una zona montañosa y recóndita de la provincia de Zamora. Cuando, por el bajo coste de la vida de una zona, la productividad marginal de un trabajador es razonable para el modelo social, pero es baja respecto al salario mínimo, es indudable que las relaciones laborales se enturbian, fomentando la economía sumergida. Por el contrario, cuando el coste de la vida es alto y la productividad marginal también, se producen tensiones sociales. Si el empresario es justo la referencia legal es un jarrón chino. Y si el empresario tan solo se limita a pagar el salario mínimo, estará moralmente abusando y generando a largo plazo un problema , en mi opinión, no debería de existir un salario mínimo para toda España.
Los actores sociales de cada zona económica, en régimen de competencia institucional normativa, deberían determinar el salario mínimo íses, especialmente en Europa, no tienen un salario mínimo nacional, dependiendo en su lugar de la negociación colectiva entre sindicatos y patronales para fijar salarios, como es el caso de Dinamarca, Suecia, Finlandia, Italia, Noruega, Islandia, Austria y Chipre, donde el 90% o más de los trabajadores están cubiertos por convenios sectoriales. Estos modelos funcionan mediante fuertes pactos colectivos, no por ley, considerando a estos de suficiente protección para el trabajador.
Me parece más apropiado que el salario mínimo sea por áreas geográficas que por sectores de actividad, dado que el denominador común de todos los sectores es el área de actividad. De hecho la lógica conlleva a que, en Austria, la mayoría de los sectores, ya aplican un suelo salarial bruto de 1.983 € brutos mensuales prorrateados en 12 pagas. A medida que el territorio de aplicación es más pequeño, tiene mayor sentido que su aplicación sea territorial y no sectorial. Los convenios colectivos tienen su razón de ser para negociar los salarios de los restantes niveles profesionales tomando como referencia el salario de la , algunos cantones tienen regulado el salario mínimo, pero no existe esta figura a nivel Federal. Hay países, como Etiopía que ni tienen salario mínimo nacional, ni los convenios colectivos que regulan este aspecto llegan a cubrir al 10% de los ínimo único para todo su territorio, sino que varía según la región geográfica. Así, para 2025, el salario mínimo es de $16.50 por hora para la Ciudad de Nueva York, Long Island y el condado de Westchester. Para el resto del Estado de Nueva York es de $15.50 por hora.
Quién y cómo se debe aprobar el salario mínimo.
En España, el Gobierno no necesita la ratificación del Congreso de los Diputados para aprobar la subida del Salario Mínimo Interprofesional. Muchos Gobiernos han utilizado esta prerrogativa como herramienta política. Esto es extremadamente peligroso. Aunque no sería la solución óptima, sería razonable que el Congreso aprobase estas importantes modificaciones econóínimo en base a la inflación. Alaska dispone de un salario mínimo indexado a la inflación. Pero hay otros Estados que no lo hacen. Por ejemplo, la Corte General de Massachusetts o la Texas Legislature aprueban el salario mínimo para todo el Estado y su actualización no es automática respecto a la inflación. Es más, en Texas las ciudades tienen prohibido fijar salarios mínimos superiores al del , cada zona económica debería tener un salario mínimo en función del coste de la vida y peculiaridades del área. Segundo, los actores económicos de cada zona deberían, en régimen de competencia institucional, determinar el salario mínimo. La mayoría de los salarios mínimos cantonales vigentes de Suiza han sido aprobados directamente por los ciudadanos mediante consultas populares. Por ejemplo, en el cantón de Ginebra, los votantes aprobaron en 2020 la introducción del salario mínimo tras varios intentos previos rechazados. Pero esta solución no me parece la definitiva. Si bien es cierto que a medida que atomizamos el territorio tiene mayor sentido la homogeneidad del salario mínimo, nunca sabremos con certeza ni el salario óptimo ni el territorio que debe abarcar si no permitimos el cálculo ¿cómo funcionaría el social calculus o competencia institucional normativa?
El social calculus respecto al salario mínimo.
El cálculo social o competencia institucional normativa, funciona mediante la competencia orgánica de unidades normativas de dos tipos: los Reguladores o asociaciones privadas de profesionales y los distintos órganos de los distintos niveles de la administración pública. Los Reguladores privados, en el momento de su constitución, determinarán en sus estatutos el territorio de tutela. Respecto a los restantes requisitos de constitución y detalles de funcionamiento recomiendo leer el libro Competencia Institucional , formado por profesionales que ejercen distintas funciones económicas: empresarios, sindicalistas, trabajadores. Supongamos también que existe un Regulador para el Municipio de Pozuelo (Madrid), uno de los municipios de mayor renta per cápita de España. Estas organizaciones privadas se solaparían entre sí y con los órganos de la Administración Pública. Por último, imaginemos que todas las unidades normativa aprueban el salario mínimo con las siguientes mayorías:
Asamblea Consenso Nº Miembros Votos a favor Salario $
Regulador de Pozuelo (Madrid) 80% 252.000
Regulador Provincia de Madrid 78% 3001.860
Asamblea Provincia de Madrid 78% 2001.760
Congreso de los Diputados 76% 2451.400
En el municipio de Pozuelo, se aplicaría el salario mínimo de 2.000 euros por ser el de mayor consenso. Para el resto de la Provincia de Madrid entraría en vigor el salario de 1.860 euros dado que el número de miembros que votaron a favor en el Regulador supera al de la Asamblea de la Comunidad de Madrid y existe entre estas dos unidades normativas un empate en el número de votos en términos de porcentaje. Por último, para el resto de España, el salario mínimo será de 1.400 euros. La mayoría concurrencial o mayoría líder para el municipio de Pozuelo se sitúa en el 80%. Si alguien desease cambiar esta norma debería obtener una mayoría igual o superior a ese porcentaje.
Si el resultado de las votaciones hubieran sido,
Asamblea Consenso Nº Miembros Salario $ Votos a favor
Regulador de Pozuelo (Madrid)74%252.000
Regulador Provincia de Madrid75%3001.860
Asamblea Provincia de Madrid78%2001.760
Congreso de los Diputados76%2451.400
En el municipio de Pozuelo no se aplicaría el criterio Estatal, sino el de la Asamblea de la Provincia, por tanto 1.760 ómo interactúa en la sociedad, lo que he denominado, la mayoría concurrencial.
El social calculus revolucionarán todas las ciencias sociales, pues es aplicable a múltiples aspecto normativos, como la seguridad, limpieza de residuos sólidos urbanos, planes contra incendios, planes contra inundaciones, álculo diferencial lo fue a las matemática, pues la filosofía de trabajo es exactamente la misma. La integración de pequeñas unidades de la sociedad civil en el aparato normativo es clave para lograr un marco jurídico integral sólido y dinámico. El Estado está diseñado para problemas de escala, no para abordar la tan necesaria microcirugía legal. La destrucción creativa (Schumpeter) tiene que ir acompañada cuasi en paralelo de la destrucción normativa (Pedro Gómez), de lo contrario la Administración de Justicia se torna injusta y judicializamos las externalidades. Sin competencia institucional normativa el hombre perderá su lucha contra la IA-Robótica.
Pedro Gómez Martin-Romo
Profesor Master en Asesoría Financiera y Seguros
(España)
- Los efectos del salario mínimo (libre de ideología) (Madrid: Instituto Juan de Mariana, 2018) 26 de Octubre de 2018
- Alex Kaiser, (Barcelona: Deusto, 2022) ISBN 978-84-234-3367-4.
- Juan Ramón Rallo, Suprimamos el salario mínimo (Madrid: WebSite del Autor, 2013) 31 de Diciembre
- Juan Ramón Rallo, Podemos empobrecerá a los más pobres con su ley de salario mínimo (Madrid: WebSite del Autor, 2016)
- and , Minimum Wages ia (Massachusett: MIT Press, 2008) ISBN: 9780262515085
- Card y Krueger, Minimum Wages and Employment: A Case Study of the Fast-Food Industry in New Jersey and Pennsylvania (Nashville: The American Economic Review, 1994) Volumen 84, Número 4.
- En este sentido recomiendo leer mi artículo El Gran desafío del Ayuntamiento de Barcelona.
Last edit: 19 Jan 2026 22:58 by Gerardo E. Martínez-Solanas.
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