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TEMA: Crisis de la democracia en Estados Unidos

Crisis de la democracia en Estados Unidos 04 Sep 2017 23:42 #10144

Es notable que la investigación sobre el contubernio del Presidente Trump y su campaña electoral con los servicios de inteligencia rusos para hacer fracasar la campaña de la candidata Clinton haya dejado de ganar titulares en los medios de prensa y súbitamente ha dejado de ser del interés de los revoltosos que desde la toma de posesión del flamante mandatario Republicano pedían ya su destitución.

Ahora se agarran del tema del racismo para denostar al Presidente de los Estados Unidos. Alzan la voz airada y provocan disturbios por el perdón recientemente concedido al Sheriff de Arizona Joe Arpaio, quienes no protestaron por el perdón de otros Presidentes a casos tan notables como el del Roger Clinton Jr. (sobre quien pesaban cargos de posesión de cocaína, de conducir borracho y de conducta desordenada y resistirse al arresto), perdonado por su hermano el Presidente Clinton; el de Aslam P. Adam (un pakistaní traficante de drogas condenado por posesión y distribución de heroina por decenas de millones de dólares), perdonado por George H.W. Bush; el de Marc Rich (condenado por evasión de impuestos y por 51 cargos de fraude), dejado en libertad por el Presidente Bill Clinton; el de Patty Hearst (acusada de terrorismo con el Symbionese Liberation Army), perdonada por Jimmy Carter; o, peor aún, el de la ahora llamada Chelsea Manning, despues de cambiar el sexo a costa de los contribuyentes del país (encarcelado cuando se llamaba Bradley Edward por revelar y distribuir secretos militares sobre las operaciones de EEUU en Afganistán e Iraq), perdonado por Barak Obama.

Mientras tanto, lo que la inteligencia rusa reveló sobre los manejos de Hillary Clinton, que es lo más importante y no el que esas revelaciones la hayan perjudicado en su candidatura presidencial, ha sido barrido por la prensa y el sistema judicial debajo de la alfombra de la desinformación. La pregunta que nadie de los que agitaron el fantasma ruso contra el Presidente Trump ha contestado es: ¿Por qué esas revelaciones perjudicaron la aspiración presidencial de Clinton? ¿Cuáles fueron los manejos descubiertos que tanto daño hicieron a su campaña? ¿Cuáles son las pruebas del contubernio de Trump con Putin para ganar las elecciones?

Y repito, como dije en mi aporte anterior, que no guardo simpatías por el Presidente Trump. Lamento profundamente que los Estados Unidos no hayan tenido ni sus ciudadanos hayan escogido un candidato mejor. Pero esta campaña constante de disturbios, derribos de estatuas, noticias tergiversadas, defensa de la immigración ilegal y oposición sistemática NO ES DEMOCRACIA.
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Crisis de la democracia en Estados Unidos 24 Jul 2017 18:46 #10050

Mis simpatías por el Presidente Trump hasta hace unos pocos meses se mantenían a un nivel muy bajo. Por tanto, no voté por él en las primarias del Partido Republicano ni tampoco en las elecciones presidenciales.

A última hora, los hechos que estaban surgiendo alrededor de la figura de Hillary Clinton, fueron determinantes en mi decisión de no votar por ella tampoco y optar por un tercer candidato. Como algunos amigos y conocidos insistían en que esa decisión equivalía a echar mi voto en un cesto de basura, escribí entonces una exhortación a optar por terceros candidatos, porque el miedo generalizado a votar en vano estaba impidiendo la elección de un candidato mejor.

Mi advertencia cayó como una gota de agua en el mar y Donald Trump fue elegido Presidente de los Estados Unidos.

Para que una democracia funcione, es indispensable respetar las decisiones mayoritarias. Estados Unidos había tenido a lo largo de su historia la sana costumbre de conceder al Presidente electo una especie de "luna de miel" de aproximadamente 100 días, durante los cuales se podían evaluar sus iniciativas para aplaudir contentos las que evidentemente beneficiaran al país y formular una estrategia de oposición a las que consideráramos nocivas.

He observado con horror cómo un enorme sector del país ha esgrimido la espada opositora con agresivas manifestaciones desde el mismo día de la toma de posesión presidencial, estimulando de forma implacable la polarización radical de un Congreso que no practica el diálogo, la negociación ni la necesaria transacción democrática. El Congreso se ha convertido así en una batalla entre dos campos que combaten sistemáticamente cualquier iniciativa del campo contrario. En ese sentido los Republicanos han demostrado un poco más de flexibilidad, mientras que los Demócratas han votado absolutamente en contra de toda iniciativa congresional Republicana o procedente del Poder Ejecutivo. Este maniqueísmo significa que no importa lo buenas que puedan ser las iniciativas del contrario, porque el interés del partido en la lucha por el poder está por encima de todo y no el interés en el bienestar del país.

Además, es sumamente lamentable la campaña de desinformación y los ataques especulativos basados en acusaciones no probadas con el único propósito de desacreditar al Presidente y entorpecer al máximo su gestión ejecutiva. Este torbellino mediático se está produciendo sin importarle a los instigadores el desprestigio que causa a nivel internacional ni las consecuencias de una disminución de la influencia de Estados Unidos en el escenario mundial. Más lamentable aún es que alguien que no simpatiza con el Presidente Trump, pero que aspira a que sus cuatro años alcancen logros lo más positivos posible, con una equilibrada y positiva oposición que frene sus posibles errores, se vea ahora obligado a tomar partido en su defensa.

Es excesivo el tiempo que dedica la prensa a la supuesta intervención del gobierno ruso para influir en las elecciones del año pasado, sobre todo porque hasta ahora se basa en especulaciones que pretenden sacar conclusiones de simples indicios o algunas pistas no probadas. Lo cierto es que casi todos los países, sobre todo las grandes potencias, mantienen amplios sistemas de espionaje que con mucha frecuencia utilizan para influir en la política, la economía y la sociedad de otros países. Sucede incluso con países amigos, que como en el caso ocurrido durante la Administración de Obama entre Alemania y Estados Unidos, provoca una "crisis" que es más que nada para consumo público y que finalmente pasa por debajo de la mesa sin consecuencias.

Es también lógico pensar que si un candidato presidencial se entera de elementos negativos descubiertos por el espionaje de otro país en perjuicio de uno de sus rivales, le preste atención y lo aproveche. Incluso sería lógico que tratara de obtener más información sobre el caso. Por tanto, es asombroso, que toda la campaña de descrédito que realizan contra el Presidente Trump, incluso al extremo de sugerir un posible juicio político (impeachment) pese a que saben que no hay una base suficiente para tan radical medida, se centre en la posibilidad (hasta ahora no probada) de que la campaña electoral Republicana intentó aprovechar información recabada por el espionaje ruso. Es asombroso, sobre todo, porque la algarabía que pide una "profunda investigación de los hechos" sigue orientada exclusivamente en contra del Presidente y no hace énfasis alguno en que esa información relacionada con la Sra. Clinton sea falsa. Por tanto, no se ve esfuerzo alguno por investigar a fondo los argumentos en contra de Hillary Clinton para, al menos, probar definitivamente su inocencia, sobre todo por los tantos otros indicios que pueden implicarla en lamentables acciones pasadas.

Aparte de la desaparición sospechosa de miles de mensajes de correo electrónico durante su período como Secretaria de Estado, que podían haber demostrado graves errores cometidos durante la Administración de Obama, hay pistas que no se han investigado desde que Wikileaks publicó decenas de miles de documentos extraídos del Democratic National Committee (DNC), entre los cuales había numerosas pruebas de un notable complot para destruir la candidatura del Senador Sanders a las primarias de ese partido. Resulta que un funcionario del DNC, Seth Rich, fue asesinado al estilo de ejecución callejera poco después que se atrevió a filtrar información mediante un intercambio de Emails con WikiLeaks, según descubrió un investigador contratado por la familia de Rich, de nombre Rod Wheeler.

Aunque es evidente que WikiLeaks pirateó información del DNC o, al menos la recibió enviada por Rich, la campaña anti Trump sigue insistiendo en la conexión rusa. Aunque esta conexión es posible, como señalé anteriormente, lo importante no es que existiera sino comprobar si la información que contiene sobre Hillary Clinton y sobre el DNC es verdadera o falsa. Es asombroso que haya tan poco interés en comprobarlo, lo cual demuestra que esa campaña contra el Presidente no es legítima y está conducida por intereses que no tienen en cuenta el bien de esta nación sino la conquista del poder a toda costa.

No simpatizo con el Presidente Trump, pero mucho menos simpatizo con quienes ponen en peligro el prestigio y la estabilidad de esta nación para satisfacer y favorecer sus intereses creados. No puedo simpatizar tampoco con una prensa cada vez más amarilla que ahoga los hechos con especulaciones, opiniones, y frecuentemente también con tergiversaciones que pisotean los elementos más básicos de la ética periodística.
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