La marejada informativa que está anegando a Republicanos y Conservadores en EEUU

La marejada informativa que está anegando a Republicanos y Conservadores en EEUU

1 year 1 day ago - 1 year 15 hours ago
#12942
Existe una maquinaria muy bien manejada por el Partido Demócrata que, en realidad, no es tan sutil sino que va mucho más allá de los debates políticos. Ha logrado incluir amplios segmentos de corporaciones, medios de comunicación y entidades gubernamentales "no partidistas", así como también organizaciones no gubernamentales (ONGs) que aparentan interesarse en temas y controversias ajenos a las contiendas políticas.

Las contiendas presidenciales y el campo de batalla para lograr mayoría en el Senado se ganan actualmente con el más estrecho de los márgenes en muchos Estados y los Republicanos enfrentan ese sistema, bien organizado y activista, que obliga a sus candidatos a superar esa enorme marejada informativa para lo cual ya no les basta lograr una posible "Ola Roja" sino que enfrentan la necesidad de promover un verdadero "Tsunami Rojo" para obtener victorias electorales.

Si bien Fox News sigue siendo la red dominante de noticias por cable, no puede contrarrestar las tres cadenas de noticias tradicionales (ABC, CBS, NBC) junto con CNN y MSNBC. Incluso con Newsmax en la mezcla o la más pequeña One America News, los medios de difusión "conservadores" en el aire y en línea, y los lectores de los escasos medios "moderados" de prensa escrita, se ven abrumados día tras día.

Aparte de Rupert Murdoch, los potentados y financieros de tendencia conservadora carecen de la voluntad política que demuestran quienes sostienen abierta y generosamente a sus adversarios o se han visto obstaculizados en la formación de consorcios para desafiar a los medios de comunicación "liberales" (y lo pongo entre comillas porque "liberal" en EEUU es un eufemismo para no decir "socialista"). Además, el mismo Murdoch demuestra más interés por el éxito económico de sus empresas que por su influencia política.

Mientras tanto, los agentes Republicanos parecen empeñados en gastar todo su dinero en ciclos de elecciones primarias y generales mediante campañas de corta duración. Sus estrategas simplemente asumen que todos conocen sus puntos de vista y están al tanto de la veracidad de las noticias: que el presidente Joe Biden está "deteriorado cognitivamente"; que la economía está en franco declive; que la frontera está inundada por una masiva invasión de millones inmigrantes indocumentados; que el enorme aumento del crimen está destruyendo las ciudades que alguna vez fueron grandes y el orgullo de la nación; que Estados Unidos mantiene una política exterior débil y cada día está menos preparado para futuras agresiones de poderosos enemigos extranjeros; que la deuda nacional es cada mes más onerosa e insostenible. Todos estos son temas que debieran estar constantemente sobre el tapete en busca de soluciones, pero no logran mucha antención –si alguna– en los medios dominantes. Y el votante promedio queda marginado de esos problemas esenciales.

Además, las encuestas que preguntan a los votantes sobre estos temas, proporcionan a los conservadores la apariencia de que sus problemas son importantes para los votantes, así como parecen revelar las debilidades de los Demócratas. Pero la mayoría de los cuestionarios de estas encuestas formulan sus preguntas asumiendo que sus encuestados son conscientes de estos problemas y tienen una opinión sobre el asunto, anticipando incluso la respuesta en la misma pregunta. Por su parte, los encuestados rara vez quieren confesar que no tienen ni idea. Pongan a ese mismo encuestado en una encuesta sin ayuda, donde deben articular los temas del día y encontrará que esas opiniones sobre la mayoría de los temas se disuelven en una mezcolanza de conceptos generales y respuestas menos definitivas.

Parece que la mayoría de los líderes Republicanos simplemente asumen que todos los demás viven en la burbuja en la que ellos viven. Pero no es así.

La mayoría de los votantes están muy mal informados y la mayoría de esos votantes –cuyo voto el Partido Republicano podría ganar– no saben mucho sobre la teoría crítica de la raza, sobre las consecuencias de la creciente deuda federal, sobre el relativismo que penetra en el sistema educativo desde la escuela primaria en adelante; en resumen, esos votantes saben muy poco de lo que los conservadores hablan y analizan entre ellos.

Si no fuera por el nuevo CEO de Twitter, Elon Musk, la poca información que los conservadores logran propagar más allá de su burbuja estaría marginada o incluso censurada en su mayoría por el monolítico establecimiento de las redes sociales.

Consideren lo siguiente: el día después de revelarse las acusaciones de un denunciante del IRS sobre posibles irregularidades relacionadas con el manejo de la investigación de Hunter Biden por parte del Departamento de Justicia y la revelación adicional de que el Secretario de Estado Antony Blinken supuestamente solicitó una carta de miembros de la comunidad de inteligencia para etiquetar la computadora portátil del joven Biden como "un engaño ruso", los reporteros acreditados a la sesión informativa diaria de la Casa Blanca NO hicieron preguntas sobre estos temas. Fueron totalmente ignorados.

Semanas después, cuando el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes presentó los registros financieros de los miembros de la familia del presidente Biden y sus socios comerciales que recibieron más de $10 millones de dólares de corporaciones extranjeras vinculadas a China y Rumania utilizando un laberinto de corporaciones, los conservadores proclamaron el escándalo, pero la noticia no llegó a casi nadie.

Las tres cadenas de televisión "liberales" apenas cubrieron –o las ignoraron totalmente– estas importantes noticias en sus transmisiones noticiosas y en su mayoría las ignoraron también en sus sitios web. Por su parte, el The New York Times decidió ignorarlas también y, en cambio, proclamar con renovada solidez su titular: "Informe republicano de la Cámara de Representantes no encuentra evidencia de irregularidades por parte del presidente Biden".

¿¡En serio!?
Last edit: 1 year 15 hours ago by Gerardo E. Martínez-Solanas.
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