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22/04/2021
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La narco dictadura en Venezuela desvaría y agoniza.

Las últimas declaraciones de representantes de la narco en Venezuela de sus dos principales protagonistas, el señor Nicolás Maduro y  el general Padrino López de las FANB, dan una demostración clara y patética ante el mundo de la irracionalidad con la que declaran y actúan, cínica, abierta y descaradamente.

En pocas palabras, Nicolás Maduro amenaza a la UE de que jamás negociará con ésta mientras la misma no retire las sanciones hechas a miembros de su gobierno. No se percata de que con esta actitud presumida, arrogante y prepotente ante el mundo y entre quienes le apoyan, terminará quedándose solo y aislado.

El segundo al mando, el general Padrino López,se atreve, tal como lo hizo en su tiempo el líder del proyecto político comunista “socialismo del siglo XXI” , expresidente y difunto Hugo Chávez Frías, de justificar y defender el rol de las guerrillas colombianas.

El mundo libre y democrático sabe perfectamente del enorme daño en vidas,  en la economía y en lo social ocasionado por la existencia de las guerrillas desde hace mucho tiempo atrás al  hermano país de Colombia que han generado  las guerrillas y el narco tráfico. Solo los cobardes, fanáticos, delincuentes, locos o terroristas pudieran estar avalando la existencia de tales grupos ilegales y aborrecibles.  Ambas prepotentes, irresponsables y chocantes declaraciones, en lugar de fortalecer a la narco dictadura comunista en Venezuela, por el contrario la debilitan y pudieran estar justificando que, al final, el mundo libre y democrático utilice otros medios no tan pacíficos para sacarlos del poder.  

Es bien sabido que las naciones del mundo, en general, evitan las guerras para dilucidar problemas dados los resultados impredecibles de éstas. Los daños en muertes de ciudadanos, las destrucciones físicas que ocasionan, los gastos y costos enormes que ocasionan, y las incertidumbres que generan, son factores poderosos que las evitan y contienen, hasta ciertos límites. No obstante, el mundo ha tenido dos guerras mundiales, e infinidad de guerras entre naciones, por variadas y complejas razones, algunas justificadas, y otras no tanto.

En tiempos como los actuales, con una pandemia matando a millones de personas y destruyendo las economías de varios países, es muy difícil que alguien esté pensando en iniciar guerras. Por ello, en el caso de Venezuela, donde anteriormente se hablaba comúnmente de la posibilidad del uso de las armas, para despejar tal problema, las tensiones han bajado y hasta se ha hablado de una nueva y posible negociación entre el narco gobierno venezolano y el mundo libre de la democracia, representado en la UE y los EEUU, entre otros países.

Con las declaraciones arrogantes, prepotentes y actuaciones de estos líderes del narco gobierno comunista, se estaría llegando a la conclusión de que lo que buscan es ganar tiempo para lograr la forma de perpetuarse en el poder, tal como lo ha logrado Cuba, nación ésta con más de seis décadas como dictadura comunista en pleno corazón de  América.

Por supuesto que, parte del pueblo de Venezuela desde hace cierto tiempo se encuentra  casi semidormido e indiferente ante la realidad que vive, y algunos de éstos acostumbrados a recibir las limosnas que les da el narco régimen. Otros, convencidos de que se debe hacer algo para luchar por recuperar la democracia, rechazan al liderazgo opositor representado en la AN electa que preside Juan Guaidó, y por el contrario, lo atacan desde diferentes flancos.

No obstante ante esta apatía y/o indiferencia, de parte del pueblo y de algunos de los políticos afectos a la democracia en Venezuela, tengo entendido que se trabaja en lograr la UNIDAD NACIONAL de todos los factores democráticos del país para permanecer en la lucha por la recuperación de Venezuela antes de que esta esté totalmente destruida.

Como venezolano, me siento desilusionado respecto a parte del pueblo de Venezuela, y parte de la dirigencia política del país por haber sido incapaces, y permitido, llegar al año 2021 con esta dictadura que se ha ido fortaleciendo en el tiempo, con la contribución de parte del pueblo y de alguna dirigencia política, más pendientes por participar en elecciones en lugar de sumarse al liderazgo opositor, para fortalecerlo y lograr nuestros propósitos de expulsarlos del poder.

En mi opinión personal, las próximas y únicas elecciones, en Venezuela, donde los partidos políticos democráticos y el pueblo deberían participar abrumadoramente deben ser las elecciones presidenciales. En tal sentido, creo estar en línea con los líderes opositores

Para ello será necesario elegir a un nuevo CNE, con candidatos de comprobada moralidad e imparcialidad, escogido por la AN legitima que preside Juan Guaidó, única autoridad legítima y constitucional para tal responsabilidad. Se debería realizar  la revisión y actualización profunda del registro electoral, con las garantías pertinentes de transparencia en el desarrollo de tales elecciones que garanticen la pulcritud y la credibilidad en las mismas. Los veedores, invitados a participar, deben ser demócratas de respetabilidad real comprobada.

Tales elecciones y las condiciones, técnicas, políticas y diplomáticas para realizarlas, tendrían que ser el resultado y propósito de las anunciadas nuevas negociaciones entre el mundo libre democrático (UE y EEUU) y el narco régimen que preside Nicolás Maduro.

De no lograrse tal acuerdo, cualquier otra solución política y pacífica será difícil de articular, excepto la del revocatorio presidencial, que intentó la AN al inicio de su gestión y fue boicoteado, por el narco régimen a través del TSJ. Existen soluciones. Solo falta la decisión de plantearlas y lograrlas.

¡Ultima hora! Expulsan a la embajadora de la UE en Venezuela.

Le dieron 24 horas para salir del país.