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27/05/2020
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Sobre la claridad opositora en el tema Venezuela

El presidente de DatinCorp, Jesús Seguías, declaró al Universal que en la oposición no hay claridad para resolver la crisis de Venezuela. Si él tiene la claridad suficiente y necesaria y es demócrata, venezolano y patriota, en lugar de estar declarando simplezas debería dirigirse urgentemente al comando de Juan Guaidó y darles la claridad, que según él es la solución correcta, para resolver nuestra crisis la cual lleva ya algo más de 20 años.

Para ser un ejecutivo de la informática, ese señor debería ya saber que ese problema de Venezuela, al cual trata con tanta ligereza, es quizás un problema inédito y único en el mundo puesto que fue el mismo sector democrático el que ayudó a Hugo Chávez  a instaurarse en el poder legítimamente, a sabiendas de su tendencia ideológica al marxismo leninismo o comunismo.

Eso, lo cual dejó saber Hugo Chávez el 4 de febrero de 1992, en un intento de Golpe de Estado el cual ese mismo grupo intento realizar contra el presidente electo y legal Carlos Andrés Pérez. Al líder del chavismo Hugo Chaves Frías, jamás debió permitírsele, participar en una elección presidencial, puesto que ha debido estar preso, por esa insurrección armada que lideró.

Ese mismo gobierno, con la intromisión descarada de Cuba en nuestras actividades de Estado y de gobierno, aupadas en bloque por China, Rusia, Corea del Norte, Irán y otras naciones enemigas de la democracia, de los EEUU y del capitalismo, tramaron, organizaron y prepararon a un gobierno para su defensa en el caso de que la democracia resolviera sacarlos del poder por el uso de la fuerza, única opción que ha quedado vigente para actuar.

Hugo Chávez nunca lo negó ni ocultó. Siempre repetía y repetía: no se equivoquen, que mi gobierno es pacífico, pero está armado. Según él, su gobierno marxista leninista, estaba armado y apoyado por la FANB, las guerrillas, los colectivos, los narcotraficantes, los terroristas de Hezbolá, los chavistas armados, etc. Por supuesto, defendido y armado por China, Rusia, Corea del Norte, Irán, entre otros más.

Claro que jamás ha existido mucha claridad para expulsar a la narco dictadura del poder, por cualquiera de las vías que se han asomado a diario en la prensa, si bien recordamos, en su discurso de la Asamblea Nacional de Venezuela, a inicios de este siglo XXI, Hugo Chávez declaró a Venezuela como una nueva nación marxista leninista, y hasta se atrevió a declarle la guerra al capitalismo, a la DEA y al imperio norteamericano. De hecho, los EEUU, deberían tener el mismo derecho de  responderle y pagarle con la misma moneda, de declararle la guerra al narco gobierno chavista/madurista.

Cierto que la oposición ha sido dividida por el chavismo a fuerza de corrupción, contribuciones, favores y traiciones. Tal estrategia, ha sido un factor predominante para evitar la unidad nacional en esta lucha.

Sin embargo debemos acotar que aun uniéndose toda la oposición contra la narco dictadura, en forma de huelgas generales y manifestaciones, estaría por verse si ese camino sería el correcto y exitoso para derrocarlo y sustituirlo.

A la narco dictadura se la ha dado la que califico de última oportunidad pacífica de  creación de un gobierno provisional de Transición y Unidad Nacional para resolver el conflicto y poder realizar elecciones presidenciales democráticas cuanto antes. Esto, puesto que de rechazarla, prácticamente el narco régimen estaría autorizando legalmente a los EEUU, y al mundo democrático y libre, a proceder a desalojarlos del poder con el uso de la fuerza amada aun cuando exista riesgo de producirse una 3ª guerra mundial.

Se podría decir que América Latina está toda hoy día en crisis; por un lado por la migración venezolana, la cual influye negativamente en éstas, según éstos países; y  en el desarrollo de las economías de esos países, lo cual es problemático para una región que necesita armonía, efectividad para el logro de un desarrollo sustentable, el cual estaría siendo afectado por tal migración excesiva de Venezuela. Por otra parte, casi todos esos países, prefieren a un gobierno democrático conduciendo el destino de Venezuela.  

Todos sabemos la situación peculiar en la que se encuentra el gobierno de los EEUU, con un partido político demócrata, actuando radicalmente en contra del gobierno de  Donald Trump, por haber perdido las elecciones pasadas, con Hilary Clinton, a quién consideraban imbatible ante Donald Trump.  No fue así, y perdieron el gobierno, el cual Barak Obama, condujo en forma extraña, calificada por algunos de débil, permitiendo a los EEUU, perder liderazgo político mundial, y al mismo tiempo, contribuyendo a debilitar su economía.

La suerte de Venezuela prácticamente está en las manos y decisiones de los EEUU y el mundo libre que le apoye. Debido a tal realidad, la oposición venezolana deberá esperar a que los EEUU, gobernados por Donald Trump como su presidente, esté en condiciones políticas y con fortaleza interna y externa mayoritaria  de restearse con Venezuela, para lo cual deberá ganar holgadamente las próximas elecciones presidenciales a celebrarse en noviembre del presente año 2020.  Así de sencillo, complejo, o como se le desee llamar, percibo a nuestra situación y destino político para Venezuela.

De no ser así, y de perder Donald Trump las elecciones presidenciales, Venezuela prácticamente entraría en una zona de indefensión, puesto que la suerte de Venezuela quedaría en el propio limbo con el partido Democrática al frente del gobierno norteamericano. Quién desconozca esta realidad, que recuerde a los gobiernos demócratas desde la época de John F. Kennedy hasta la de Barack Obama, en su conducción desastrosa del caso de Cuba y el comunismo.

Intentar sacar a la narco dictadura del poder, solo con el pueblo y la oposición venezolana, es hasta más arriesgado, puesto que seguramente nos enfrentaríamos a una guerra civil inédita, donde lo probable es que se cometa un gigantesco genocidio chavista/comunista sobre el pueblo opositor; mucho peor del que se cometió en Uganda hace décadas atrás por los hutus sobre los tutsis, por simples razones de odio, venganzas y complejos. Algo parecido a lo que hoy día vive Venezuela, sucede hoy y desde siempre con el chavismo, acusando a la oposición de escuálidos.

He sacado a la palestra varias veces este caso de Uganda, comparándolo con el caso del tema venezolano, puesto que el mismo, me recuerda mucho el retardo impresionante e inexplicable de la ONU para intervenir en el mismo; que cuando lo hizo, ya habían muerto cerca del millón de la ciudadanos de la etnia de los tutsis a manos de los hutus, a machetazo limpio.

Cierto señor Jesús Seguías, entienda de una vez por todas que, sobre Venezuela no existe aún claridad, puesto que es un caso inédito con muchas variables e intereses políticos y económicos mundiales, odios, venganzas, corrupción, narcotráfico, persecuciones, intereses mezquinos, ambiciones económicas personales,  negligencia, maldad, mentiras, traiciones, etc. Usted considera que la oposición sigue creyendo en “operaciones militares inexistentes”. “Afirma que esto genera mucha frustración en la población que quiere un cambio cuanto antes”, apuntó. ¡Claro que todos queremos un cambio cuanto antes!

Sería interesante que usted le dé una guía o idea a Juan Guaidó y a su equipo, de cómo lograr ese cambio cuanto antes, sin tener que ir al uso de la armas. La idea de usar al pueblo, para organizar una resistencia y acciones de protestas “pacíficas nacionales”, para solicitar al narco régimen que cese la usurpación pacíficamente, luce interesante y sería un enorme y colosal éxito. El asunto es como hacerlo, con Venezuela entera tomada por la delincuencia organizada, los colectivos, las FANB, las guerrillas de las FARC y el ELN colombianos, el Hezbolá iraní, los militares cubanos, etc.

Con todo respeto, le informo, al señor Jesús Sequias, si es que todavía no lo ha previsto que, según lo lógica y la sindéresis, la única salida viable a la crisis venezolana apunta hoy día con mucha mayor fuerza que antes, hacia el uso de las armas. ¿Sabe el por qué? Por el hecho de este problema ha traspasado lo nacional y ha logrado expandirse amenazante, afectando y poniendo en peligro, la seguridad regional del continente americano.

 Lamentablemente, algo verdaderamente insólito, que “todo este inmenso  desastre”, haya sido pensado, creado y desarrollado por la iniciativa de un militar descontento y ambicioso, que quiso canalizar tal descontento arriesgando, arruinando y guiando a su floreciente nación, hacia lo incierto, la ruina y lo desconocido. “Amanecerá y veremos”.