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31/03/2020
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Juan GuaIdó está en lo correcto

Insistir y persistir en el CESE A LA USURPACIÓN, es lo que se le vendió al pueblo de Venezuela y a la diplomacia mundial. Es además, lo que desea el pueblo, el mundo libre, así como la democracia y legalidad internacional. Es además lo correcto desde todo punto de vista humanitario. Son suficientes argumentos y razones como para insistir en esa única salida que existe.

Permitir que Nicolás Maduro, y/o algunos de sus cercanos colaboradores acusados de diversos graves crímenes, participen en tales elecciones sería un acto cobarde, cómplice, entreguista e irracional, por más salomónico que este sea.  Eso sería comparable a un acto de traición a la patria, lo cual la democracia y el amor, por Venezuela deberían prevalecer.

Tiene razón Juan Guaidó y su grupo de políticos patriotas y demócratas de la Asamblea Legislativa, que defienden las libertades, las leyes y el orden, en Venezuela. Aun cuando las condiciones para seguir la lucha no sean las ideales ni las mejores, se debe luchar hasta el mismo final manteniendo este requerimiento de la salida del régimen del poder, para poder realizar elecciones transparentes en el país.

En mi humilde opinión, creo que Juan Guaidó se quedó corto, puesto que no mencionó a los irregulares que estarían instalados en el país, con el doble objetivo de enriquecerse ilícitamente y defender a la narco dictadura, puesto que tarde o temprano, la Venezuela democrática tendrá que sacarlos del país, preferiblemente, antes de que se realicen las nuevas elecciones. Aunque algunos consideren a esta posición romántica, soñadora e irrealizable; es lo que se tendría que hacer para lograr nuevamente paz y prosperidad en Venezuela.  Cualquier otro “arreglo” o solución que elimine el cese a la usurpación y la elección sin Nicolás Maduro de un nuevo CNE,  dejaría insatisfecho al pueblo venezolano y sería una solución cobarde y acomodaticia.

A las preguntas que por supuesto lloverán por millones, sobre la forma de expulsar a Nicolás Maduro del poder, cuando hoy según muchas opiniones el narco régimen está más estable y fuerte que nunca, les diría que, unámonos, reorganicemos, actuemos, esperemos y veremos y los resultados llegaran como es de esperarse.

La esperanza de que los militares reaccionen y decidan volver a la democracia, siempre estaría abierta, puesto que además, se sabe de mucha inconformidad dentro de este ejército, la cual es controlada con mucha vigilancia y sanciones fuertes y criminales contra estos militares que desean volver a la normalidad y cumplir su juramento, cuando les entregaron en la academia militar, sus respectivos sable y juraron honor y patria.  Esa reflexión y posible ayuda, a pesar de los percances habidos,  aun esta por esperarse.

La otra salida, la de la comunidad internacional continua activa, imponiendo sanciones económicas, políticas y legales a tal narco dictadura, puesto que está bastante aceptado y corroborada, la ilegalidad y criminalidad del régimen en sus actuaciones durante estos largos 20 años en que han sido gobierno.

Esperar más tiempo, sería como condenar al pueblo de Venezuela  a un genocidio el cual aún está en progreso avanzando en muertes por hambre, por falta de seguridad ciudadana, por persecuciones, por torturas contra los opositores, por muertes prematuras por hambre, y por falta de medicinas, por falta de servicios públicos eficientes, etc. Sería interesante un artículo de algunos de esos medios de comunicación como el Nacional, escriba sobre el número de muertes habidas en Venezuela durante el ejercicio en el poder  de la narco dictadura chavista, cifras estas que nos darían una muestra del genocidio que viene ocurriendo en el país.

Juan Guaido y su grupo, no están solos. Dejarlos solos sería un crimen  y un acto de cobardía, que el pueblo de Venezuela debería analizar antes de proceder a dejarlos solos. Tengamos en cuenta que existe el grupo colegiado CIAR de la OEA, grupo éste trabajando en pro de la  democracia en Venezuela, que apenas ha iniciado sus actividades. Es de esperar, que este ´grupo, deba continuar su cometido, hasta, lograr resultados  positivos. Al menos, debemos darle el beneficio de la duda y esperar los resultados. 

No olvidemos también que la democracia venezolana tiene un aliado muy importante, como lo es el gobierno de los EEUU, que esta con el movimiento liberador encabezado por la Asamblea Nacional, con Juan Guaidó como su presidente, que si bien es cierto, actualmente está inmerso en un proceso político interno y con dificultades diplomáticas externas que le resta  mucho tiempo como para dedicarle más, al caso de Venezuela, que en la medida en que tales dificultades se vayan resolviendo, en esa medida tendríamos  mayor atención de parte de los EEUU.

CONCLUSIONES:   

Es bien conocida, la guerra comunicacional que ha tiene montado el comunismo, orquestada en la región; con Cuba y Rusia a la cabeza, entre otros países, para desviar la atención en Venezuela y desviarla hacia otras regiones de Latinoamérica, de manera de lograr darle oxígeno a la narco dictadura y mantenerla viva y resistiendo. En la medida en que se vayan desarrollando los acontecimientos, y se vayan descubriendo las verdades, e apoyo circunstancial que tiene aún a narco dictadura de  maduro se irá desinflando y fortaleciendo aún más la lucha por la democracia en Venezuela.

De salir airosos los gobiernos actuales de Chile, Bolivia y Colombia, de las dificultades en  los que se encuentran hoy inmersos, gracias al comunismo, el cual sin duda alguna está involucrado, para desviar la atención hacia Venezuela. En esa medida en que los conflictos indicados anteriores se resuelvan, la lucha nuestra por la democracia en Venezuela  retomaría la atención regional y su fuerza y vigor, necesarios para lograr finalmente la victoria. Me atrevo a decir que el próximo año 2020, nos dará respuesta y se tendrán resultados más positivos que el año 2019. ¡Cuidado si estas respuestas y resultados terminan siendo positivos y definitivos, en nuestra lucha por la libertad! “Amanecerá y veremos”.