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31/03/2020
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Reconciliación sin justicia es igual a: entreguismo, colaboracionismo y anti patriotismo.

Sin duda alguna, la oposición democrática de Venezuela, la cual se opone naturalmente al narco régimen establecido en Venezuela dirigido por el  dictador Nicolás Maduro, siendo éste apoyado por el chavismo, Cuba y otras varias naciones conflictivas y factores delictivos; ha fracasado hasta ahora en lograr el cese a la usurpación.

Anteriormente la salida del poder de esa narco dictadura, se había intentado por la vía electoral y también fracaso, puesto que la narco dictadura tuvo que hacer trampas y actuar ilegalmente para poder adjudicarse la victoria fraudulentamente. Por la vía del dialogo y las negociaciones también fracaso, puesto que el régimen las utilizo para ganar tiempo. Por la vía de las sanciones diplomáticas, políticas y económicas, tal pareciera que éstas no han hecho el efecto suficiente y positivo necesario como para derrumbarlo. Por la vía de la persuasión, nadie ha podido convencer al dictador ni a Cuba, para que abandonen el poder pacíficamente y dejen al pueblo de Venezuela,  decidir libre y democráticamente sobre su futuro.

Es decir, todas las salidas democráticas posibles desde el año 2002, hasta la fecha han sido intentadas; y aún seguimos siendo sometidos por la narco dictadura, la cual, hasta ahora, pareciera estar bastante blindada y apoyada, por diversos países del sector comunista y factores delictivos a nivel mundial y regional.

Pareciera que esta oposición, dirigida por Juan Guaidó, a nombre de la Asamblea Nacional, en calidad de presidente de la misma, quien ejerce el cargo de presidente interino de Venezuela respaldado por 60 países a nivel mundial, tendrá obligatoriamente que repensar y reestablecer otro tipo de lucha más eficaz y eficiente, que logre el objetivo primario de sacar al régimen del poder.

La otra opción, la militar, la que algunos voceros de los EEUU han anunciado reiteradamente, que estaría sobre la mesa de las negociaciones a la espera del agotamiento de las demás opciones pacificas mencionadas, al parecer, aun continúa sobre esa mesa.

El problema que ahora se presenta al liderazgo de la oposición, es su falta de credibilidad y consistencia en la lucha política de protestas, ante el pueblo de Venezuela, dado que los anuncios en declaraciones recientes dados por Juan Guaidó parecieran indicar que existe el dilema de posiciones antagónicas, entre los partidos políticos que conforman la oposición liderada por la AN en la persona de Juan Guaidó, según la cual, algunos partidos políticos exigen mano dura y otros insisten en seguir negociando. Según se entiende, la oposición al parecer, estaría dispuesta a permitir realizar cambios en el CNE y realizar unas próximas elecciones presidenciales, “con la presencia del narco régimen a cargo del poder en Venezuela”. Esto último, en mi opinión no debería suceder.

Como consecuencia de esta posibilidad cierta, dejada a entrever y/o anunciada subrepticiamente, tanto por Juan Guaidócomo por Nicolás Maduro en diferentes declaraciones separadas, quienes además han coincidido sobre la posibilidad cierta de una reconciliación política nacional; nos preguntamos. ¿Dónde se ubican las acciones de la justicia, que “elementalmente” se entiende deberían aplicarse a miembros prominentes del chavismo que han asesinado, torturado, interactuado con el narcotráfico,  interactuado y protegido a las guerrillas, robado los recursos y riquezas del país, destruido las industrias básicas del Estado, efectuado lavados de dinero provenientes del narco tráfico y otras fuentes ilegales, falsificado documentos de identidad para otorgarlos a la delincuencia organizada, permitir la actuación de las guerrillas colombianas y terroristas en nuestro país, así como a elementos del narco tráfico en nuestro territorio, para protegerlas de la justicia colombiana y mundial.

En fin, el expediente delictivo que debería existir contra la narco dictadura sería tan voluminoso y complejo, que se necesitarían muchos volúmenes de informes y pruebas acusadoras y comprometedoras, que un tribunal democrático y justo difícilmente les exoneraría de tanto bandalaje y crímenes cometidos  a nombre del proyecto político que intentan y aún siguen insistiendo en instalar definitivamente en al país, tal como lo es su proyecto político, del  “Socialismo del siglo XXI”. Es decir, se requerirían de varios tribunales especializados en diversas materias, para enjuiciar a estos delincuentes y criminales, para  lograr hacer justicia. Tal como se señala en el título del escrito, reconciliación, sin justicia; sería algo así como: entreguismo, colaboracionismo y traición a la patria, con lo cual los venezolanos a carta cabal, no dudamos en acotar y señalar, a objeto de que la oposición entreguista, ni se le ocurra plantearlo y aceptarlo, puesto que el noble pueblo venezolano jamás lo permitiría. Si obligan al pueblo, esperen las consecuencias        

Es de una obligación y necesidad vital, primordial  y razonable que, Venezuela, debería ser despejada de tanta basura y escoria humana. Unas basuras nacionales, otras basuras importadas por la narco dictadura, con cuya presencia en el país, sería imposible actuar y resolver los multipliques problemas, que los próximos gobiernos democráticos tendrán que intentar, para el beneficio de la población entera que clama por ello. Es cierto que la oposición no tiene el apoyo de las FANB para lograr el cese de la usurpación, pero cuenta con la “posibilidad cierta” de que esta ayuda militar venga del exterior, lo cual dependería del visto bueno del pueblo venezolano, el cual al parecer, estaría mayoritariamente de acuerdo en que así sea.

El daño nacional y regional que ha hecho la narco dictadura en Venezuela y Latinoamérica  es tan enorme y complejo, que jamás podría ni debería ser subestimado, puesto que nuestra población, ni la justicia ciega mundial, jamás lo permitirán.  He allí las razones por las que  cualquier tipo de arreglo, negociación o acuerdo para darle solución definitiva  al problema, debería ir acompañado del castigo ejemplar a los delincuentes del chavismo y colaboradores internos y externos que violaron las leyes nacionales y mundiales.  “Amanecerá y veremos”.