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20/01/2020
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Los zamuros y buitres al acecho

Estoy por creer que la actividad política en Venezuela, se ha convertido, en un gran y lucrativo negocio, que beneficia a sus líderes de varias formas. No voy a detallar ni a profundizar, porque no tengo pruebas, documentos ni testimonios que lo comprueben. Quizás algunos me acuñen la famosa frase del difunto presidente Dr. Luis Herrara Campins: ¡Que tarde piaste pajarito! La verdad es que nunca me interesé tanto en la política, como ahora, en el ocaso de mi vida, puesto que he querido contribuir con mi granito de arena para ayudar a sacar del poder a esta despreciable escoria de narco dictadura que hoy vivimos. Solo he podido observar y seguir desde lejos, la conducta de varios políticos venezolanos tanto de la oposición como de la narco dictadura, quienes sin duda alguna, en sus actuaciones oscuras, dejan mucho que desear de ese político probo, honesto, cabal y patriota, quien defiende los principios y valores de la democracia a carta cabal; y no lo hacen, dado que dejan muchas lagunas y dudas sobre las cuales mal pensar y criticar.

Hoy, cuando lo importante y básico es, sacar a la narco dictadura del poder, para poder reconstruir a nuestra querida patria, Venezuela, e insertarla de nuevo dentro del sistema político democrático y legal que conocemos; algunos líderes, diría que unos cuantos, solo están pendientes y trabajando abiertamente para sus futuros y propios beneficios, aspirando a ser: presidentes, ministros, embajadores, gobernadores, diputados, concejales y/o en cargos públicos de toda índole, que les permitan vivir confortablemente. Seguramente que muchos están informados y conscientes de que el próximo gobierno tendría la oportunidad de administrar muchos dólares en ese proceso traumático de la reconstrucción y aceleración de la actividad económica, la cual movería mucho dinero por administrar, y quizás se preguntarían: ¿Por qué no robar?

A pocos se le ocurre pensar prioritariamente en Venezuela, y si algunos lo hiciesen, diría que son excepciones. Esto, debido a que, en lugar de pensar individualmente en el poder y el enriquecimiento personal: por principios y amor a la patria; las prioridades actuales de todo venezolano probo, deberían ser; la nación, su pueblo hambriento y enfermo, la falta de empleo y oportunidades, la falta de educación, sus niños, sus mujeres, su viejos, sus discapacitados, en fin su país; y todo aquello que lo afecte. Hoy día, yo diría que está prohibido pensar y hablar en ambiciones personales y grupales, puesto que se trata de salvar a la MADRE PATRIA la cual está en terapia intensiva. Las ambiciones de poder grupal y personal, hoy día, deberían estar en la cola de las prioridades del venezolano, puesto que se trata de una situación inédita y dramática que es real y vivimos hoy día. Sin nos quedamos sin patria, para nosotros los demócratas a carta cabal, y la gran mayoría de los venezolanos comunes e inocentes de esta tragedia, no tendremos futuro.

 

Esos arreglos políticos misteriosos que existen, de parte de algunos políticos inescrupulosos; tanto del chavismo como de la oposición, para pretender asaltar el poder una vez que logremos el cese a la usurpación, de aspirar a estar encaramados en la administración de Venezuela en el próximo gobierno, deben cesar y re enrumbarse. El enfoque, debería ser hacia el interés común de salvar a Venezuela de la delincuencia organizada y de la mediocridad en la que la ha hundido chavismo. Lo políticos demócratas probos, honestos y patriotas, deben estar alertas ante esta posibilidad cierta, demencial y absurda, que les pudiera tentar.  

Por ello, en uno de mis escritos anteriores, diserté sobre lograr un pacto amplio y nacional de toda la oposición unida, para conformar un gobierno DEMOCRÁTICO NACIONAL UNIDO COLEGIADO Y AMPLIO, el cual actúe patriótica y realísticamente, y garantice la; legalidad, tolerancia, pulcritud, eficiencia y eficacia en la próxima y esperada administración pulcra del país, durante al menos, los próximos 10 años post dictadura.  De allí en adelante, cuando el peligro político y el autoritarismo hayan sido dispersados, volveríamos a activar la democracia representativa, totalmente abierta a la lucha política convencional. “Amanecerá y veremos”.