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23/10/2019
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Bolton más militarista que Trump

Esta expresión, sacada de las noticias de la BBC, medio de comunicación inglés,  quizás  reflejen las razones por las que el presidente de los EEUU, Donald Trump, despidió a John Bolton como su asesor de seguridad nacional. El hecho de que el presidente Donald Trump prefiera negociar con sus enemigos y enemigos de los EEUU, refleja la tendencia de éste presidente, más empresario que político, quién al parecer, se siente a gusto, negociando, en lugar de tener y mantener firmes posiciones como presidente de la nación más poderosa del mundo.

Negociar el asunto de los mísiles nucleares con Corea del Norte, una nación cuyo presidente, es uno de los más radicales e impredecibles del mundo, por no calificarlo de extravagante y loco, es una demostración de que se siente a gusto en ese rol de negociador, el cual sin duda pareciera que maneja y conduce con habilidad nata. Pretender negociar con Irán, una de las naciones más radicales del mundo, y mortal enemiga de los judíos, la cual según se sabe, pretende borrar del mapa a la nación judía si pudiera hacerlo;  es otro punto de atención que sin duda alguna acentuó las diferencias políticas y amistosas entre John Bolton y el presidente Donald Trump. Ni decir el intento de negociar con los talibanes, una organización terrorista de las más sanguinarias que existen en el mundo, con la cual EEUU ha tenido los mayores problemas y más costosos problemas y dolores de cabeza que ha enfrentado esa nación en el tiempo. Pareciera ser que Donald Trump, prefiere negociar que guerrear, aun cuando en su discurso, esa característica no se refleja claramente, puesto que en sus discursos, pareciera que mantiene ambas posiciones, siempre presentes.

Para el presidente Donald Trump, la decisión de invadir Venezuela para liberarla de la enorme y sanguinaria opresión en que ésta se encuentra, tal decisión debe ser muy difícil de tomar por variadas razones: a) en primer lugar, necesitaría mayor consenso del que hoy tendría de las naciones que le apoyarían, b) el partido político demócrata, mantiene una constante presión política contra este, por diversas razones, cuya aprobación, solidaridad y apoyo serían fundamentales para tan importante y vital decisión, c) las elecciones en los EEUU, serán el próximo año de 2020, presumiéndose que existe temor de parte de Donald Trump de perderlas al iniciar una guerra, sin el apoyo global que requiere para hacerlo. Es decir, probablemente en su posición de guerrerista y militarista, Bolton supuestamente  presionaba al presidente Donald Trump, para que tomase la decisión de invadir Venezuela, sin pensar en los resultados colaterales y  posibles consecuencias negativas que esta invasión  produciría.

    

Con la aparición de pasarle tal decisión al TIAR, con la cual seguramente John Bolton quizás discrepó, por razones obvias, dado que tal decisión dependería de la potestad y compromiso de varios países, lo cual no garantiza que esta decisión sea tomada mayoritariamente, y se obtenga un revés diplomático para los EEUU, el cual enfriaría el escenario de la aplicación de las armas para resolver el conflicto de Venezuela.  Simple y llanamente, la suerte de Venezuela, pareciera que depende de la suerte de un enorme y gigantesco juego de ajedrez, cuyos jugadores están haciendo uso de todas sus capacidades competitivas, donde el que lo haga mejor terminara venciendo.  Posiblemente y es de esperarse, el presidente Donad Trump, dedicará de ahora en adelante, más tiempo y esfuerzos a las elecciones presidenciales de los EEUU que a Venezuela.

De ser así, la situación en Venezuela empeoraría o se mantendría algo congelada, al menos que el TIAR reemplace efectiva y la presión contra el régimen y de alguna u otra forma, lo obligue a dimitir. Esta hipótesis la hago, puesto que en mi humilde opinión, EEUU con Donald Trump como presidente, actuaría muy prudentemente puesto que prefería actuar más como presidente reelecto, que como residente  por reelegir. Sin duda alguna,  de iniciar ahora una invasión militar en Venezuela, tendría a muchos detractores que le condenarían, lo cual afectaría la exigua popularidad política que posee hoy día. Un asunto de sentido común y lógica política.

Lamentablemente, es una gran realidad que el destino de las naciones pequeñas como Venezuela, no dependan de los intereses y acciones de sus propias poblaciones ni gobiernos, puesto que siempre estaríamos sometidos a la voluntad de las grandes potencias mundiales, ya que pareciera que las grandes potencias andan por el mundo captando oportunidades de supremacía y poder, sobre éstas, para doblegarlas y someterlas, bien por la fuerza de las armas o por propuestas económicas engañosas  a sus presas. Rusia, China y otras naciones aventureras, pusieron sus ojos en América, y los resultados están a la vista, no es ficción, es una amarga y triste realidad.

Ojala y esté equivocado y la realidad sea otra. No obstante, tener que esperar un año más, para resolver definitivamente nuestro conflicto convertido en tragedia,  es por decir lo menos, a pesar de todo, que nuestra lucha aún sigue y seguirá viva hasta lograr expulsar al régimen oprobioso del poder hasta reinstaurar la preciada democracia que tanto añoramos.

Si la decisión política de Donald Trump, de sustituir a John Bolton, facilita y asegura la forma de expulsar al régimen del poder, bienvenida sea esta decisión, puesto que nuestro interés como venezolanos es el de lograr el éxito en esta misión de lucha contra la tiranía y la opresión.

Ese pueblo de Venezuela, asediado tanto en el exterior por las personas y gobiernos xenofóbicas, y en la propia nación de Venezuela,  por el brutal trato del régimen que la mantiene secuestrada y abrumada con asesinatos impunes, persecuciones, torturas, y abusos fuera de límite, con el uso del poder judicial para someterlos impunemente por poder de la ilegalidad y de la fuerza bruta para doblegarlos, sigue y seguirá teniendo la capacidad de resistir hasta donde sea posible, esperanzados en un cambio el cual sin duda alguna al fin llegará. 

Se inicia otra etapa larga y compleja  lucha, por la democracia en Venezuela,  la cual esperamos sea mejor y más efectiva que las anteriores, lo cual dependerá en alto grado de una serie de factores, principalmente de parte de los EEUU, a quienes seguimos considerando nuestros mejores aliados en esta tenaz lucha, entre muchas otras naciones igualmente solidarias.   “Amanecerá y veremos”.