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19/08/2019
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LA LEY DE AJUSTE VENEZOLANO, RAZONES HISTÓRICAS PARA CREARLA.

LA MEJOR MANERA PARA QUE LOS VENEZOLANOS LEGALICEN SU ESTANCIA EN LOS ESTADOS UNIDOS

Cuando el 23 de Octubre de 1956 los húngaros comenzaron una revuelta nacional contra el sistema comunista, que los oprimía hacía más de 10 años, la posición norteamericana fue incitar la insurgencia, prometer apoyo y pedir que se peleara contra los rusos “hasta la muerte”. Pero unos días más tarde, el 4 de Noviembre, cuando los tanques rusos entraban en Budapest, la capital, y reprimían la revuelta a sangre y fuego, el gobierno del presidente Eisenhower no movió un dedo para ayudarlos.

Más tarde, Richard Nixon declaró que la crisis del Canal de Suez (29 Octubre-7 Noviembre 1956) se estaba desencadenando al mismo tiempo y que era muy difícil justificar el apoyo a la invasión de Egipto por Francia, Israel e Inglaterra, pero criticar la invasión soviética a Hungría. También se dice que Allan Dulles, director de la CIA, engañó al presidente Eisenhower cuando le dijo que nunca se le había prometido nada a los húngaros, lo cual no era cierto. Inre Nagy, el primer ministro húngaro, fusilado por Nikita Khrushchev unos meses después, siempre pensó que la ayuda norteamericana llegaría en cualquier momento.. Como resultado de la revuelta, y por el complejo de culpabilidad de la administración Eisenhower, a los 80,000 húngaros que lograron escapar y llegar a los Estados Unidos se les concedió un estatus especial para que pudieran vivir y trabajar en Norte América.

Cuatro años después se estableció un gobierno comunista enemigo de los Estados Unidos en la isla de Cuba. Con el mismo Presidente y el mismo jefe de la CIA comenzaron las promesas de apoyo , esta vez a los cubanos, para derrocar al régimen fidelista. La tesis de algunos movimientos anti castristas era generar una insurrección, apoyada por un sólido clandestinaje y una guerrilla. El éxito de este esquema se probó años después en Nicaragua contra Daniel Ortega. No era desacertada esa tesis. Pero la CIA pensaba distinto. Pensaba que una invasión de pocos hombres con apoyo aéreo podía desencadenar una insurrección general en la Isla. De nada valieron los argumentos de la gente que peleaba internamente y que estaban a favor de la guerrilla urbana y rural. El poder venció, se preparó una brigada de varios miles de cubanos, se lanzó una invasión pero, cuando más falta hacía el apoyo aéreo prometido, el recién estrenado presidente Kennedy, negó ese apoyo condenando la invasión a un terrible fracaso que, a su vez, permitió al régimen fidelista acabar con la resistencia interna, el clandestinaje y las guerrillas.

Ante el éxodo masivo de cubanos que huyeron después del fracaso de la Invasión de Bahía de Cochinos, el gobierno norteamericano no sabía qué hacer. El flujo migratorio se debía directamente a la falta de un apoyo militar prometido en el momento necesario. A los miles de cubanos que llegaban a costas americanas había que compensarlos. De nuevo funcionó el complejo de culpa y de allí surgió la ley del Ajuste Cubano. Todo cubano que entrara legalmente a los Estados Unidos y que residiera durante un año y un día, podía aspirar a la residencia y a la ciudadanía.

Veamos ahora el caso venezolano. Las propuestas, para resolver el problema de los miles de venezolanos que han logrado llegar a los Estados Unidos, hasta ahora son dos: Un TPS (Temporary Protected Status) y una ley que les ajuste su estatus. El TPS es una medida temporal , que en el pasado se le ha otorgado a ciudadanos de países que han sufrido catástrofes climáticas, como a los centroamericanos por los efectos del Huracán Mitch, o a los haitianos por el terremoto que acabó con Puerto Príncipe. Se supone que una vez superada la crisis, esas personas pueden regresar a sus países.

Pero este no es el caso venezolano. Aunque la devastación que Venezuela ha sufrido pueda ser similar a la combinación de un terremoto y varios huracanes, la razón del éxodo venezolano es política.

Esa situación se ha agravado en los últimos meses. Veamos por qué los últimos acontecimientos ameritan una ley del Ajuste Venezolano.

El pueblo venezolano se mantenía en la lucha de calle, pacífica y patriótica, eminentemente venezolana; desde hacía 20 años contra un gobierno dictatorial, comunista y criminal. La lucha se pronosticaba larga pero era un asunto de venezolanos.

En los últimos meses la entrada de los Estados Unidos en la confrontación directa con el régimen de Maduro, provocó una reacción por parte de los rusos, los iraníes, los chinos, las guerrillas colombianas, etc. que internacionalizó el proceso y catapultó el conflicto al escenario de una nueva guerra fría. Con un agravante: La insistencia de los funcionarios del gobierno del Presidente Trump de que la situación se resolvía en semanas y que “todas las opciones estaban sobre la mesa” creó, por una parte, una euforia en la oposición venezolana y, por otra, una confianza en el éxito. Esto hizo que se abandonar la escalada que se venía desarrollando en la estrategia contra el sistema imperante. Maduro, al ver que las promesas de intervención eran puras palabras, comenzó una terrible persecusión. Encarceló al círculo íntimo del Presidente Guaido, para seguir después con los miembros de la Asamblea Nacional, los líderes de la oposición y para terminar haciendo una purga en la Fuerza Armada. Con estas medidas se destruye la lucha de la oposición y se consolida el gobierno chavista. Y adicionalmente, una vez que se ha hecho público el pésimo tratamiento que han recibido los militares que apoyaron la insurrección de Guaidó, ¿quién seguirá su ejemplo?

Es esta una situación muy similar a la húngara y la cubana: promesas no cumplidas que ayudan a perpetuar la tiranía. El próximo paso debe ser igual: otorgar a los venezolanos. que han tenido que huir del infierno, una ley de ajuste venezolano. Es un acto de justicia.