Menu
21/03/2019
A+ A A-

Sumar manzanas podridas a la causa de la democracia sería un error.

Como explicarle a algunos líderes políticos y defensores de los derechos humanos en Venezuela, abiertos y dispuestos a invitar a políticos chavistas a participar en la etapa de transición de gobierno dictatorial de Nicolás Maduro hacia un nuevo gobierno democrático e institucionalista; cuando precisamente, el chavismo ha sido el protagonista principal de la destrucción de nuestra nación, con ese desastroso proyecto político del socialismo del siglo XXI. ¿Tiene esa actitud alguna justificación válida?

En lo personal, estoy en total desacuerdo con esa “apertura generosa” de algunos líderes opositores, quienes al parecer no, aprenden de las experiencias, y pretenden ser más papistas que el PAPA, e insisten y  desean meter manzanas podridas, junto a las manzanas sanas;  arriesgándose  a que todas las manzanas se pudran por contaminación. 

Es algo así como una decisión y obligación moral,  lógica, sensata y hasta natural que; el chavismo, sea excluido de por vida de las actividades políticas y sociales de Venezuela, puesto que contribuyeron y fueron actores primordiales en el desastre causado a la nación, durante 20 años. No es cualquier cosa, la culpa de la militancia y fanaticada chavista en tales episodios, al hacer; tal daño moral, económico, social y cultural a una nación que solo necesitaba de ligeros ajustes en su administración; para continuar hacia adelante en su desarrollo económico y social. Pero demás, al entregándole nuestra nación a Cuba, Rusia, China, Irán, Hezbolá, y Corea del Norte, se convirtieron en traidores y arriesgaron la seguridad y la paz de la región hasta un punto inaceptable.  

Se ignora, quienes serán los miembros  de la nueva dirigencia política que gobernara al país luego de la etapa de transición, una vez que Nicolás Maduro y su corrupto y mediocre dictadura se vayan del país; y se realicen las elecciones presidenciales correspondientes. No obstante, a nivel nacional se respira un aire de sensatez, discrecionalidad, efectividad, y madurez; que, nos hace pensar que serán necesarios muchos ajustes políticos, sociales y organizacionales, que conlleven a lograr una mucho mejor y moderna nación, que nos devuelva en parte algo de la felicidad y la armonía que nos robaron, los chavistas.

El pueblo de Venezuela solo aspira a que, el populismo, la demagogia y la corrupción desaparezcan de nuestras vidas, y no regresen nunca jamás. El pueblo de Venezuela aspira también, que; las improvisaciones, la desidia, la insensatez, la mediocridad y las malas compañías, queden en el pasado, y de ahora en adelante; podamos rodearnos de personas pros activas, trabajadoras, coherentes, juiciosas y preparadas; que generen ideas y resuelvan los problemas de la comunidad nacional. Además, que nos permitan vivir en: progreso, paz, armonía y crecimiento económico sostenido.  Por ello, tenemos que tener sumo cuidado en saber elegir a los colaboradores y allegados al nuevo gobierno. Las manzanas podridas, de quedarse en Venezuela, tendrán que resignarse a ser espectadores, y muchas de estas, tendrán que pagar con cárcel, por el gran daño causado a la nación.