Menu
20/02/2019
A+ A A-

"CHÁVEZ VIVE"... A COSTA DE 360.000 VENEZOLANOS MUERTOS

El chavismo ha hecho que las calles venezolanas sean más peligrosas que las de Irak.

La izquierda necesita la mentira como el pez necesita el agua. Sin ella, la izquierda no podría engañar a los incautos.

Si hiciéramos caso a las ONG feministas, España sería un país a la altura de Afganistán o India en cuanto a trato a la mujer. Sin embargo, la realidad es distinta: el nuestro es uno de los países más seguros del mundo para todos los que en él viven, varones y mujeres.

Sobre Venezuela, la izquierda también ha vertido una catarata de mentiras, para tratar de convertir el infierno en un paraíso. Entre las muchas trolas difundidas destaco, para la antología de la infamia, las siguientes.

  • Íñigo Errejón, ahora el niño bonito de Podemos, afirmó en noviembre pasado que, gracias al ‘socialismo del siglo XXI’, los venezolanos por fin hacían tres comidas diarias. Antes, dijo que se había producido una "democratización del consumo", lo que explicaba las colas ante los comercios y los supermercados.
  • José Luis Rodríguez Zapatero aseguró en septiembre que el éxodo por hambre de millones de venezolanos se debía a las sanciones económicas aplicadas por Estados Unidos.
  • Juan Carlos Monedero contribuyó al endiosamiento y blanqueamiento de Chávez con este consejo: "Gracias a ustedes por permitirme sentirme más digno defendiendo al presidente Chávez frente a la basura mediática de mi país".

Aparte de las elecciones amañadas, de la violencia contra la oposición, del desabastecimiento y el racionamiento, y del fomento del terrorismo en otros países, uno de los motivos de la ilegitimidad del régimen bolivariano en Venezuela es su incapacidad para cumplir el fin básico de todo Estado: tener el monopolio legal de la violencia y proteger a las personas de la delincuencia.


En 20 años, se han quintuplicado los homicidios

Desde que en 1998 Chávez ganase la presidencia con el voto favorable de muchos de los que han huido o ahora se manifiestan contra su sucesor, en Venezuela los homicidios rondan, como poco, los 360.000 en 20 años. Una cifra de muertos por la violencia superior a la suma de todos los habitantes de la provincia de Burgos. Entre 2005 y 2017, en España, país más poblado, los homicidios han superado por poco los 5.000.

Hasta los años 60, los homicidios en Venezuela se cometían sobre todo en áreas rurales, pero a partir de entonces, y con el nacimiento de las guerrillas de izquierdas, la violencia se extendió. En 1994 la delincuencia se convirtió en un asunto de preocupación cuando se rebasaron los 4.000 homicidios. En diciembre de 1998, Chávez venció en las elecciones presidenciales, a las que se pudo presentar gracias al indulto concedido por Rafael Caldera, uno de los políticos más torpes y ególatras de América. Ese año concluyó con 4.550 y a partir de entonces, la delincuencia comenzó una carrera ascendente que ha hecho que las calles venezolanas sean más peligrosas que las de Irak.

Enlace al artículo completo: Libertad Digital