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23/04/2019
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LAS FUERZAS ARMADAS NACIONALES BOLIVARIANAS DE VENEZUELA, FANB, DEBEN VOLVER A LA RACIONALIDAD E INSTITUCIONALIDAD.

Tarde o temprano, las FANB, tendrán que volver a la racionalidad e institucionalidad por muchos motivos de peso. La patria los necesita para bien no para mal. Ni para ser registrados en la historia, como parias y traidores que, entregaron la patria: al marxismo leninismo, a Cuba, a las guerrillas, a los narcotraficantes, a los contrabandistas, a los fundamentalistas y a otras naciones que nos están explotando de verdad, en todas las formas y maneras.

Si los militares actuales que apoyan al régimen de Nicolás Maduro, son sinceros y realistas, están muy lejos de parecerse a Simón Bolívar, puesto que el Libertador, fue un héroe nacional e internacional y un ciudadano ejemplar a toda prueba. Además fue un brillante militar, que despreciaba y repudiaba a las dictaduras, a las cuales combatió con coraje, para liberar a Venezuela del yugo español de la época. Sus ideas y pensamientos, fueron muy claros y precisos respecto al tipo de republica que él deseaba se convirtiera Venezuela, muy diferente a la que promociona el chavismo, y mucho peor a la que predica Nicolás Maduro.

La personalidad honesta, valiente, indoblegable, pulcra, y ajustada a una actuación patriota y soberana, de Simón Bolívar, la cual le valió la gloria; y utiliza el chavismo como un icono, para su proyecto marxista leninista; está muy lejos de parecerse a la actuación de los militares venezolanos que acompañan hoy día a Nicolás Maduro y a su grupo de marxistas leninistas, en una narco aventura sin pies ni cabezas, inspirada en Hugo Chávez, un militar mediocre, frustrado y confundido, absolutamente diferente al libertador Simón Bolívar, a quien utilizó vilmente para promocionarse dentro de las fuerzas armadas descontentas, por diversos motivos, que están muy alejados de los ideales de Simón Bolívar. El sueño de Simón Bolívar fue, el de tener a una patria liberada, sin cadenas, ni intromisiones extrañas en su territorio, ni mucho menos de doctrina marxista leninista, la cual oprime y abusa de los pueblos.

En estos momentos, las FANB, tienen el deber y la oportunidad de reivindicarse ante el pueblo mayoritario de Venezuela, por sus actuaciones antidemocráticas y anti institucionalistas durante estos 18 años de chavismo, que se han sufrido duramente en Venezuela. Las FANB, deben quitarse la careta, y hacerse una reflexión seria y profunda sobre sus deseos reales de la patria que desearían compartir con los venezolanos demócratas que claman por su libertad, justicia y sus derechos, quienes deseamos una mejora sustancial para Venezuela en todos los sentidos.

No es con la opresión, ni con el totalitarismo, ni con el militarismo, ni con el marxismo leninismo, que esas ambiciones nacionales se van a lograr; porque hemos corroborado en vida, que esa ideología que nos quieren imponer es retrógrada, y no resuelve nada; salvo promocionar la opresión, el vandalismo, el retroceso, la ambigüedad, la intolerancia, el desconcierto, el desorden, la indisciplina, la arbitrariedad, la corrupción, la intolerancia y el retroceso.

A las FANB, se les está dando la oportunidad histórica de reivindicarse con el pueblo venezolano y con el mundo entero, reincorporándose al sistema de vida libre contenido dentro del mundo de la democracia, de las libertades y del progreso.

¿Quiénes pueden saber más que ustedes, lo que ha pasado en Venezuela? Ustedes son el producto y resultado, de la aventura y odio irracional de su líder militar Hugo Chávez Frías, creador y responsable del desastre político y peste del siglo conocido como “El socialismo del siglo XXI”. Ustedes los militares de las FANB, son testigos de excepción de la tragedia que hoy vive Venezuela, la cual el chavismo pretende atribuir a los EE.UU., lo cual es realmente una enorme e inverosímil excusa para eludir su responsabilidad y desconocer su autoría.

Muchos de ustedes quizás participaron en el intento de golpe de Estado fallido que intentó Hugo Chávez el 4 de Febrero de 1992, contra la institucionalidad; sin motivos justificables, donde las FANB leales al gobierno y a la constitución, que les derrotaron cumpliendo con su deber de defender la Constitución de la República de Venezuela.

Las FANB actuales, tienen hoy día, una enorme responsabilidad convertida en oportunidad de oro, de reivindicarse ante el pueblo de Venezuela y demás pueblos del mundo, dando un ejemplo de rectificación, dignidad, conciencia, madurez, patriotismo y rectitud castrense, al respaldar y apoyar al presidente de la Asamblea Nacional en su llamado a la reinstalación de la institucionalidad en el país.

Como ustedes bien saben, la misma fue quebrantada por el chavismo por sus violaciones permanentes a nuestra constitución, con la intensión de instalar al marxismo leninismo en el país, lo cual como sabemos fue rechazado por el pueblo en el referéndum del 2007, negándose a abandonar a la democracia. De ustedes, los militares activos, dependerá el perfil y el destino del próximo militar de Venezuela, puesto que se seguir apoyando a la dictadura de Nicolás Maduro, se arriesgan a que su institución y la justificación de su presencia en Venezuela, una vez que la democracia retorne al país, se haga difícil de justificar.

Durante estos 18 años, el chavismo ha modificado a su conveniencia el contenido y calidad de las enseñanzas que debe tener un militar de la democracia, para adoctrinar a los nuevos militares a ejercer su profesión en marxismo leninismo, muy diferente a instruir a un militar en democracia.

Mientras pase el tiempo, ese adoctrinamiento los convertiría en robots al servicio del mal, puesto que las instrucciones las reciben de un partido político marxista leninista, el cual es el que controla a la nación, por la sencilla razón que de continuar así, los próximos gobernantes de Venezuela serían reiteradamente los marxistas leninistas, al menos que reviertan esa situación y retomen la institucionalidad y democracia.

De allí, otro aspecto de las responsabilidades que caen en sus conciencias, puesto que son el soporte armado del régimen para doblegarnos y hacernos obedecer a los opositores, sus reglas de juego antidemocráticas y totalitarias.

De las FANB persistir, en seguir apoyando al régimen dictatorial de Nicolás Maduro, y negarse a defender a la democracia, la presión política de Venezuela aunada a la mundial, la cual como pueden apreciar crecerá día a día, y seguramente, llegará el momento en que podría a llegar a explosionar y convertirse en un desastre para toda Venezuela, donde el pueblo se verá obligado a salir a la calle a que lo maten o le den comida, le garanticen sus libertades, les apliquen justicia ciega y garanticen su salud, lo cual evidentemente el socialismo del siglo XXI, no puede garantizar, puesto que la economía de Venezuela, está inmersa en un desastre económico de proporciones gigantescas, que solo con un cambio radical de gobierno hacia la democracia, podría evitarse.

Aun cuando es sabido que una de las conductas prioritarias del militar es la obediencia hacia sus superiores, lo cual para muchos militares es muy difícil de desconocer. No obstante ese tipo de obediencia tiene sus límites en el cumplimiento de la misma. Cuando esas instrucciones de los superiores que no van apegadas a derecho y van en contra de la institucionalidad de las FANB, se justifica la desobediencia a los superiores.

Son alrededor de 165 años de dictaduras y gobiernos militares – incluyendo a la actual -, dictadura versus apenas unos 45 años de democracia, que completan los 210 años de vida como nación republicana que hemos vivido desde la guerra de independencia de Venezuela. Da tristeza y amargura decirlo, pero esta tendencia militarista debe terminar “ipso facto” y permitir que los civiles gobiernen al país para bien de toda la nación.

Esa historia nuestra, plena de militarismo, desde que nos convertimos en República soberana, deja mucho que decir de la institucionalidad de los militares, quienes pereciera se creen predestinados a gobernar al país a como dé lugar. Esto debe llamar la atención de los políticos y ciudadanía en general, para ponerle fin a esa tendencia, por el bien de Venezuela.

Por lo tanto, es esencial, que si queremos salvar a Venezuela de la anarquía, la pobreza, el atraso y el desorden; los militares deben volver a sus cuarteles preparados para colaborar en la defensa del país, entre otras tantas responsabilidades, que les corresponden dentro de una democracia bien establecida; entre las cuales, según la constitución, la subordinación al poder civil gubernamental, es un deber a cumplir de parte de los militares. En estos momentos, tienen una oportunidad de oro, para que se reivindiquen y liberen a Venezuela de la opresión en que se encuentra.

Ahora, con la dictadura actual de contenido marxista leninista, contaminada con el narco tráfico, la actividad guerrillera y apoyada por nuestros militares militares, la situación de Venezuela se enreda y complica más, y obliga a repensar nuestro destino con mayor seriedad que en el pasado.

Venezuela hoy día enfrenta un mayor y complejo reto que el que enfrentó durante la guerra de nuestra independencia como nación. Ahora se trata de una independencia, donde además de la lucha contra otras ideologías políticas a nivel mundial como lo es el marxismo leninismo, nos enfrentamos a otras luchas paralelas, entre las cuales tenemos la lucha contra: el narco tráfico, el contrabando, las guerrillas colombianas, el fundamentalismo árabe, y las pretensiones de Rusia y China de tener representación de sus ideologías políticas e intereses económicos en el continente americano, para lo cual, el régimen cubano se ha prestado a contribuir, por razones conocidas de su odio irracional hacia a los EE.UU., y contra el sistema económico de libre mercado o capitalismo.

Como podemos apreciar, el reto de la Venezuela democrática, abarca temas mucho más allá de nuestra lógica liberación del marxismo leninismo. Ante esta gran coyuntura, de la Venezuela de hoy día, el llamado a las FANB se hace inevitable e indispensable; puesto que sin su apoyo y contribución, la lucha para recuperar la democracia, pudiera convertirse en una cruzada muy larga, costosa, y dolorosa: que pudiera terminar en un genocidio gigantesco, contra nuestra población.

Esa gran responsabilidad de hoy, es la que ustedes como militares deben atender, entender y decidir urgentemente; antes de que lleguemos a un punto de no retorno, el cual pudiera desatar la furia de lo impredecible e incontrolable.

El actual presidente interino y constitucional de Venezuela es irrefutablemente el presidente de la Asamblea Legislativa, Juan Guaidó, quien ha convocado el artículo 233 de la constitución vigente de Venezuela. Esto, debido al vacío de poder, por la ilegalidad de las elecciones realizadas en mayo de año 2017, según la cual Nicolás Maduro resultó convertido en presidente ilegal porque tal elección se declaró invalida e irrita.

Ante lo anteriormente presentado y explicado, se espera que el estamento militar institucionalista de Venezuela, tome conciencia, se haga un Mea Culpa y se decida a salvar la democracia que tanto nos hace falta, para nuestro desarrollo integral. Ese es el claro mandato que les estaría dando el presidente de la Asamblea Nacional y presidente interino de Venezuela designado por la ley, señor Juan Guaidó.

A fin de evitar la anarquía y el vandalismo, o una guerra civil fratricida entre nuestro pueblo, es necesario que éste se juramente prontamente ante la misma Asamblea Nacional para que gobierne provisoriamente al país, mientras se organizan nuevas elecciones presidenciales y generales, a la mayor brevedad posible.