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13/12/2018
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En Venezuela, ni diálogo, ni votar en elecciones; la lucha continuará con muchas más protestas.

Los problemas políticos de las naciones se resuelven en un ámbito político e institucional, el cual no es el caso ni  problema actual de Venezuela.  El gobierno de Venezuela es una narco dictadura con ingredientes delincuenciales tales como la corrupción desbordada los crímenes de lesa humanidad, las persecuciones y asesinatos contra la oposición, los presos políticos y sus torturas, la destrucción de empresas con alta dosis de sadismo e irresponsabilidad, etc.  Este tipo de régimen gubernamental no merece que se le dé la oportunidad de negociar, porque con delincuentes no se negocia, se actúa.

Esos anti dirigentes venezolanos que proponen dialogo, tienen algún tipo de premura, aunadas a ambiciones personales, que les impide ver la realidad y la verdad de lo que está sucediendo en el país. Tampoco debemos seguirles el juego de votar, en las elecciones regionales, puesto que votar no es elegir, y sería cono avalar el otro fraude que ya tiene el REGIMEN preparado para diciembre. Según encuestas casi el 90% de los venezolanos rechazamos esas soluciones de dialogo y participación en elecciones municipales, puesto que no están dadas las condiciones para participar en ambos eventos. .

A la pregunta cotidiana y lógica de ¿qué hacemos entonces?, les respondo con toda seriedad y responsabilidad, que nuestra posición como venezolanos demócratas y fieles a la patria, es la de continuar con las resistencias, protestas, marchas y huelgas hasta donde podamos. Debemos también seguir solicitando a las organizaciones mundiales que nos sigan apoyando y evaluando la posibilidad de intervenir con muchas más sanciones.

No olvidemos que el próximo 10 de enero se acaba lo poco de legitimidad que tiene este régimen, y las acciones internacionales se pudieran justificar, para liberar a Venezuela. Claro, esas serian soluciones extremas, que habría que evaluarse y sopesarse  fríamente, y no estamos en condiciones de influir en éstas, pero al menos constituye una salida extrema, como último recurso. Ni dialogo, ni negociación, ni elecciones amañadas.

Aun cuando el régimen pareciera que esta fuerte y apoyado, esa aparente fortaleza pudiera desmoronarse de un momento a otro, una vez que pase a ser un gobierno paria, que tendrá que inventar soluciones para mantenerse en el poder, puesto que desde los puntos de vista político, social, moral y económicamente esta desinflado y derrotado.

Se entiende en parte que algunos partidos políticos opositores deseen seguir conviviendo con la dictadura actual a través de cargos de elección tales como gobernaciones, alcaldías, y legislaturas municipales, que en cierta forma permite que algunos venezolanos más puedan sobrevivir en la actual caótica situación, lo cual al fin resulta en una gran farsa; que es como decir conviviendo con el enemigo.

En mi opinión, esa convivencia podría beneficiar a algunos venezolanos, lo cual es humano entender, pero al final, es como una piedra en el zapato, porque en las actuales circunstancias, no podrías maniobrar políticamente puesto que  prácticamente, eres parte del gobierno.

Sería más digno y más responsable para la lucha contra la dictadura, deslindarse de esas actividades para tener plena moral y condiciones de lucha mucho más legítimas y nobles, en la lucha contra la dictadura.

Dado que al régimen, le afecta muchísimo, tener que trabajar con diputados, gobernadores, alcaldes y concejales; opositores, es la razón fundamental del porque la actual Asamblea Legislativa, está inhabilitada en sus funciones naturales las cuales no puede ejercer, por mandato del régimen dictatorial.

En estos momentos, o a partir del 10 de enero de 2018, cuando el régimen este totalmente ilegitimo, abandonar todos esos cargos de elección popular como protesta contra el régimen, dictatorial sería un impacto muy positivo contra la dictadura, puesto que deslegitimizaría mucho más al régimen de lo que actualmente está. A la pregunta, ¿de entonces cómo comeríamos?, la respuesta sería, la de que se tendría solicitar ayuda económica para la oposición,  a los entes internacionales que actualmente conocen de la situación; para subsidiar a estos políticos que están en la lucha contra la dictadura. Financiar a la dirigencia de los partidos políticos, para que actúen en contra del régimen es una opción mejor, que trabajar al lado del gobierno, y tener que soportarle sus acciones de desprecio y odio. 

La parte humana del miedo a ser llevado a la cárcel por cualquiera de las razones que esgrima el régimen, es natural que existan. No obstante, no desestimemos, que la acción de apresar a los dirigentes renunciantes, por intentos de sabotear al régimen, sería un impacto político  mundial sin precedentes en el mundo que podría hacer tambalear o caer al régimen.

La decisión que acaba de tomar El Congreso Venezuela Libre– ECVL - , de recomendar esperar hasta el 10 de enero para reiniciar las protestas generales en Venezuela, sin duda alguna ha sido una sabia y extraordinaria decisión, que nos da la posibilidad de reagrupar y reforzar a la oposición, con viejos y nuevos líderes, que le den mayor dimensión a ésta. Como sabemos, el Frente Amplio Venezuela Libre – FAVL – cubre las mayorías nacionales de los diferentes grupos,  organizaciones, partidos políticos, gremios profesionales,  gremios sindicales, universidades, organizaciones en defensa de los derechos humanos, las iglesias, las empresas privadas, etc.