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17/10/2018

Fraude electoral venezolano consolida la dictadura a perpetuidad – el llamado a un diálogo con la oposición es también un fraude dilatorio

Nov.22.– Este reciente video muestra la desesperanza de los venezolanos ante el fraude electoral que recientemente perpetró el régimen de Nicolás Maduro y que augura más medidas represivas y mecanismos de manipulación destinados a perpetuar la dictadura en el poder con un barniz democrático.

El régimen de Nicolás Maduro no ha podido ocultar algunos detalles del fraude electoral, pese a tener el control de todos los medios de comunicación y del Consejo Nacional Electoral (CNE), el cual influyó decisivamente en los resultados electorales al cambiar a millones de personas a última hora a diferentes puntos de votación, la mayoría a puntos muy alejados de la residencia del votante.

Para colmo, como parte del fraude electoral revelado en Venezuela, quedó al descubierto que más de 60 mil ciudadanos entre 100 y 110 años supuestamente “podrán ejercer su derecho al voto” [contados a favor de los candidatos oficialistas], según dictaminó el Consejo Nacional Electoral (CNE).

Además, con el contubernio de las autoridades del CNE, no se cerraron los centros de votación a la hora fijada y, sin que hubiera filas que justificaran el aplazamiento del cierre, los mantuvieron abiertos hasta las 9 pm para tener tiempo durante esas horas de manipular los resultados mediante la insersión de votos fantasma.

Pese a que muchísimos opositores no pudieron votar al ser relocalizados a otros centros de votación, las encuestas a boca de urna arrojaban la victoria de la opositora MUD en 15 gobernaciones, pero después de largas horas de demora en comunicar los resultados a la población, el CNE sólo reconoció la victoria de la oposición en 4 gobernaciones. La propia empresa Smartmatic, que contó los votos, confirmó que los resultados fueron manipulados, según su presidente, Antonio Múgica, quien afirmó que: “Estimamos que la diferencia entre la cantidad anunciada y la que arroja el sistema es de al menos un millón de electores”

El presunto diálogo del oficialismo con la oposición pretende legitimar los resultados de la votación y dar tiempo al régimen de consolidarse, mientras se enfría la indignación manifestada en las masivas protestas callejeras que denunciaban el fraude electoral y exigían una auditoría que nunca se realizó. La estrategia dilatoria es evidente con la postergación de esas "negociaciones" hasta el próximo mes de diciembre y en vista de que el oficialismo no acepta ninguna de las condiciones mínimas de la oposición, entre las que figura el pedido de que se incluya como observadores a un grupo de cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA). Por su parte, el gobierno sólo acepta en las negociaciones la presencia del ex Presidente español José Luis Rodríguez Zapatero y del canciller dominicano Miguel Vargas, quienes "garantizaron" el "compromiso del Gobierno Bolivariano con el diálogo para conseguir la paz que quiere el pueblo venezolano".