LA REVOLUCIÓN Y YO (tercera parte). COMIENZA LA RESISTENCIA CONTRA EL REGIMEN CASTRISTA

Ernesto EstevezPara finales de 1959 comenzaron las deserciones y alzamientos de miembros del Ejército Rebelde que se oponían a la traición castrista a los principios democráticos que habían inspirado la lucha contra Batista. Uno de los primeros en alzarse fue el capitán Manuel Beatón quien el 12 de noviembre de 1959 atentó contra el Comandante y miembro del Estado Mayor del Ejército Rebelde Cristino Naranjo, dándole muerte a él y a su escolta. Beatón sería capturado y sumariamente ejecutado.

Al capitán Beaton lo seguirían otros oficiales rebeldes que en 1960 se alzarían en armas en las 6 provincias cubanas junto a campesinos que se negaban a que sus tierras fueran confiscadas como ordenaba la Ley de Reforma Agraria. Entre estos oficiales rebeldes se contaba el norteamericano William Morgan - “The Yankeee Comandante” como lo llamaba Fidel - quien había luchado contra la dictadura de Batista en las montañas del Escambrai. William Morgan sería ejecutado el 11 de marzo de 1961.

La lucha armada contra el régimen castrista se escenificó fundamentalmente en la Sierra del Escambray -“La Escambraica Sierra” como la llamó el Apóstol José Martí en su poema “10 de Octubre”. En ese lapso de tiempo combatieron cerca de 8.000 hombres de los cuales, según lo manifestó Raúl Castro en un discurso pronunciado en 1970 ante oficiales del Ministerio del Interior MININT, murieron más de 3.500, la mayoría de ellos ejecutados en el acto cuando eran capturados.

La rebeldía de los estudiantes se manifestaría a partir de entonces de forma clandestina con la participación de los jóvenes en organizaciones opositoras al régimen que ejecutaban acciones de sabotaje y desestabilización. Entre los grupos disidentes destacaban el Directorio Revolucionario Estudiantil de orientación Católica, liderado por el universitario Alberto Muller quien junto a su hermano Juan Muller purgarían condena en la prisión de Isla de Pinos.

 

El 4 de febrero de 1960 acontecería un hecho que cambiaría la configuración geopolítica en el Hemisferio Occidental. Ese día aterrizó en La Habana el Vice Primer Ministro soviético Anastas Mikoyan quien llegó a Cuba bajo la excusa de inaugurar una exposición científica soviética. Independiente de los acuerdos comerciales que fueron acordados en esa reunión, los que sellaron la dependencia de Cuba de la Union Soviética por los siguientes 30 años, también se trató sobre el suministro de armas.

El 5 de febrero se produjo una manifestación de estudiantes universitarios en el Parque Central de La Habana en protesta por la presencia de Mikoyan, quien había sido el funcionario soviético que cuatro años antes, en 1956,A destroyed T-34-85 tank at the Móricz Zsigmond Square, Budapest,1956 ordenó a los tanques soviéticos avanzar por las calles de Budapest para aplastar sangrientamente el levantamiento democrático del pueblo húngaro. Esa manifestación en la que participó mi hermano Patricio junto a sus compañeros de escuela y universidad Virgilio Campaneria Àngel y Alberto Tapia Ruano, quienes serían fusilado el 18 de abril de 1961 en la Fortaleza de San Carlos de La Cabaña por el asesino argentino Ernesto “Che” Guevara, fue desbandada por la fuerza pública y sus organizadores detenidos. Sin dudas, la visita de Mikoyan a la Habana constituyó un antes y un despues en las relaciones con los Estados Unidos.

El 4 de marzo de 1960 tendría lugar el estallido en los muelles del Puerto de La Habana del buque francés Le Coubre que cargaba armas y municiones provenientes de la Fabrique National Herstal de Bélgica. La explosión se produjo mientras el barco era descargado de forma imprudente y contra las normas de seguridad que no permitían el atraque de naves portadoras de material explosivo e incendiario en los muelles del Puerto. La explosión que costó la vida a más de 100 personas incluyendo la tripulación del barco y más de 200 heridos, fue de tal magnitud que la nube negra que produjo se vio por toda la ciudad. Ese mismo día Fidel Castro culpó a Estados Unidos de lo ocurrido, lo que fue negado por Washington. Sin duda, la explosión del Le Coubre se convirtió en un hito geopolítico a partir del cual Cuba cortó con Estados Unidos y se alió con Moscú y las naciones del bloque comunistas.(25)

El enfrentamiento con Washington no se limitaría a lo político pues las expropiaciones y confiscaciones de empresas propiedad norteamericana continuaron. Para agosto de 1960, bajo la llamada “Ley Machete”, se habrían confiscado todas las empresa norteamericanas en Cuba, resaltando entre ellas las refinerías de la Esso y de la Stándar Oil que se negaron a procesar crudo soviético que formaba parte del intercambio azúcar por petróleo, las empresas de teléfonos y electricidad; la United Fruit Company, antigua patrona de Ángel Castro Argíz, padre de Fidel y Raúl Castro, la Coca-Cola Company y la Sears Roebuck. En respuesta a las confiscaciones, el 19 de octubre de 1960, Washington decretó un embargo económico, comercial y financiero contra Cuba.

En la Reunión de Cancilleres de la Organización de Estados Americanos celebrada en agosto de 1960 en Costa Rica, los Estados Unidos alertaron sobre la sovietización de Cuba. El 2 de septiembre en la Plaza de la Revolución, un furibundo Fidel Castro enviaría un claro mensaje a los Estados Unidos alertando que él estaba perfectamente al corriente de lo que se fraguaba en Washington en su contra. En esa ocasión, Fidel gritaría de forma retadora ante miles de cubanos: “Si los yanquis intentan destruir la Revolución cubana por la fuerza, ¡no encontrarán aquí su Guatemala, sino que encontrarán aquí su Waterloo!” (26) El 20 de septiembre de 1960 se sellaría la alianza Moscú-La Habana con el muy publicitado encuentro entre Fidel Castro y Nikita Khrushchev en un hotel en Harlem, Nueva York, con motivo de la asistencia de ambos a la Asamblea General de Las Naciones Unidas de ese año.

A finales del mes de noviembre de 1960, el Presidente Eisenhower aprobó el plan paramilitar de la Agencia Central de Inteligencia para el derrocamiento de Fidel Castro, el cual evolucionaria a un desembarco en la Bahía de Cochinos, por una fuerza expedicionaria de exiliados compuesta de entre 1000 y 1500 hombres, incorporados en la Brigada de Asalto 2506. La “luz verde” para la ejecución de ese plan, fue dejada en manos de Presidente electo John F. Kennedy.(27) No obstante, el 3 de enero de 1961 y sin esperar la toma de posesión del nuevo Presidente, la Administración Eisenhower rompió toda relación diplomática y consular con la República de Cuba. La mesa pues estaba servida, no solo para la ejecución de acciones de comando contra objetivos castristas y el desembarco de la Brigada 2506 en Playa Girón, sino también para lo que debió confrontar el mundo en octubre de 1962 durante la Crisis de los Misiles de Cuba.

En septiembre de 1960 mis padres me matricularon en el Colegio de La Salle del Vedado para cursar 6º grado, pues mi escuela, la Havana Military Academy, fue expropiada debido a que su dueño y fundador el Comandante Raúl Chibas se había fugado a Estados Unidos en un velero en agosto de ese año. El Colegio de la Salle se encontraba frente por frente a la embajada soviética, lo que acortaría en el tiempo la existencia de esa institución educativa católica fundada en 1905, pues sería expropiada junto a todas las demás instituciones educativas privadas en junio de 1961, mediante la Ley de Nacionalización General y Gratuita de la Enseñanza. Como justificación a la eliminación de la educación privada, especialmente de las escuelas católicas, uno de los Considerando de dicha ley establecía que: “Por cuanto es evidente y notorio que en muchos Centros educacionales privados, especialmente los operados por órdenes religiosas católicas, los directores y profesores han venido realizando una activa labor de propaganda contrarrevolucionaria con gran perjuicio a la formación moral, intelectual y política de los niños y adolescentes a su cargo.”

Para finales de 1960, comenzaría la escasez de alimentos, lo que causaba largas colas en las bodegas para poder disponer de la canasta básica. Llegada la Navidad de 1960 y ante la prohibición de importar pinos, mi madre decidió que mi pequeña hermana y yo tendríamos un “arbolito”, sin importar las ordenes de Fidel. Con tal propósito ella decoró una planta de plátano que estaba sembrada en el patio de la casa y frente a ese “platanito navideño” se tomó nuestra tradicional y última foto navideña en Cuba. Seria en diciembre de 1964 cuando mi familia celebraría la Navidad nuevamente juntos, tras la salida de mis padres de Cuba en el verano de ese año con destino a Toronto, Canadá.

1961

“!Lo que no pueden perdonarnos los imperialistas es que hayamos hecho una revolución socialista en las propias narices de Estados Unidos!”

- Fidel Castro, 16 de abril de 1961-

El nuevo año de 1961 se inició de forma traumática para Cuba a consecuencia de la ruptura de relaciones diplomáticas y comerciales con Estados Unidos. En la madrugada del 3 de enero de 1961, el régimen cubano informó al Encargado de Negocios de Estados Unidos que debía reducir el personal diplomático y consular a solo 11 funcionarios en el lapso de 48 horas. El mismo día y en horas de la tarde, el gobierno de Eisenhower rompió relaciones diplomáticas y consulares con Cuba, faltando apenas 17 días para que el Presidente electo John F. Kennedy tomara posesión de su cargo. Comenzando el mes de abril, se produjeron asaltos contra puestos de la milicia y emboscadas a tropas del Ejército Revolucionario. Pero sería el sabotaje con bombas incendiarias ejecutado el 13 de abril contra la tienda por departamentos de “El Encanto”, la más importante de la Habana, la advertencia de lo que estaba por venir.

John F. Kennedy asumiría como trigésimo quinto Presidente de Estados Unidos el 20 de enero de 1961. La elección de Kennedy trajo falsas esperanzas para los cubanos, pues sus agresivas declaraciones contra Fidel Castro durante la campaña presidencial hacían pensar que su Administración activaría una política destinada al derrocamiento de Castro. Hoy se conoce que en los debates televisivos durante la campaña electoral Kennedy aprovechó que Richard Nixon no podía asumir una posición de ataque frontal contra Fidel Castro para no poner en evidencia los planes para su derrocamiento que la CIA estaba elaborando desde marzo de 1960 con la autorización del Presidente Eisenhower.

EL PLAN ZAPATA

El 11 de marzo de 1961 le fue presentado al nuevo Presidente norteamericano el plan de acción elaborado por la CIA que recibió inicialmente el nombre clave de “Plan Trinidad” por la ciudad cubana donde se ejecutaría. El plan preveía el desembarco de la Brigada de Asalto 2506 (28) en la ciudad de Trinidad, cuya toma por los rebeldes comandados por el Che Guevara el 30 de diciembre de 1958 había sellado el fin de la dictadura de Fulgencio Batista. Los Brigadistas recibirían el apoyo de los guerrilleros que operaban desde comienzos de 1960 en las cercanas montañas del Escambray y de los habitantes de Trinidad, quienes mayoritariamente se oponían al régimen castrista, garantizando con ello el control de la ciudad por 72 horas, lo que permitiría la instalación de un gobierno provisional en suelo cubano que recibiría el reconocimiento de varias naciones del continente. (29) Durante la reunión, Kennedy expresó su inconformidad el “Plan Trinidad”, manifestando que “el plan era demasiado espectacular ”, agregando que “…la operación se parecía a una invasión de las efectuadas durante la Segunda Guerra Mundial. Prefiero un desembarco nocturno sin que esté bajo consideración la intervención directa de fuerzas norteamericanas”. (30)

Kennedy tambien advirtió que se reservaba el derecho de cancelar el ataque, de disolver la Brigada 2506 y retirar a los exiliados cubanos que se entrenaban en Guatemala, pues el gobierno de ese país estaba presionando para que la CIA cerrara las bases en su territorio. El Director de la CIA, Allen Dulles, advirtió al Presidente Kennedy que disolver y desarmar la Brigada traería muchos inconvenientes pues los cubanos denunciarían que fueron traicionados por un gobierno estadounidense acobardado, lo que incentivaría a Moscú a emprender nuevas aventuras en el Hemisferio. Ese argumento del Director de la CIA convenció a John F. Kennedy a seguir adelante con el proyecto, pero descartando la ciudad de Trinidad como el objetivo del ataque. El 10 de abril de 1961 el “Plan Trinidad” se convertiría en el “Plan Zapata” como consecuencia del cambio del sitio de desembarco a Playa Larga y Playa Giron, ubicadas al norte y sur de la Bahía de Cochinos, en la Ciénaga de Zapata y se establecería el 17 de abril como el “Dia D”.

El miércoles 12 de abril, se celebró en la Casa Blanca la última reunión informativa antes de la invasión. En esa reunión, el Presidente Kennedy se opuso a los ataques aéreos masivos por aviones B-26 previstos para el Dia-D sobre tres bases aéreas castristas, argumentando que la presencia en los cielos de Cuba de tantos aviones restaría credibilidad a la historia preparada por la CIA que los ataques se habían producido por pilotos desertores de la fuerza aérea castrista. Igualmente, Kennedy recalcó que bajo ninguna circunstancia fuerzas norteamericanas intervendrían en la invasión, lo que confirmaría públicamente en una rueda de prensa celebrada ese mismo día, manifestando al respecto: “Quiero decir que en ningún caso habrá intervención de las fuerzas armadas de Estados Unidos en Cuba. Este gobierno hará todo lo que esté a su alcance para asegurarse que no habrá participación americana en cualquier acción dentro de Cuba.” (31)

President Kennedy and Nikita Khrushchev in 1961Ante la cancelación por orden del Presidente Kennedy de los incursiones aéreas programados para el lunes 17 de abril, se acordó que los ataques por la Fuerza Aérea Libre (FAL) de la Brigada se llevaran a cabo en dos misiones, separadas por dos días. La primera se ejecutaría el sábado 15 de abril (D-2) contra el Campamento Libertad en la Ciudad de La Habana, la Base Aérea en el Aeropuerto “Antonio Maceo” en Santiago de Cuba y la Base Aérea en San Antonio de los Baños, localizada en el sur de la Provincia de La Habana. Un segundo ataque contra los mismos objetivos estaba programado para el lunes 17 de abril. Pero el viernes 14 de abril el Presidente Kennedy volvería a cambiar de opinión con relación a los ataques aéreos contra las bases cubanas. Kennedy llamó a Richard Bissell y le preguntó cuántos aviones de la Brigada participarían al siguiente día en los ataques a las 3 bases castrista. Al ser informado que dieciséis B-26 atacarían al amanecer del sábado 15 de abril, Kennedy dijo que esa cantidad de aviones era inaceptable y ordenó se redujera el número de aviones atacantes “al mínimo”.

En acatamiento a la orden Presidencial, Bissell dio la luz verde para que la incursión se efectuara utilizando solo 8 aviones, divididos en tres grupos de ataque: 2 grupos integrados por 3 aviones cada uno atacarían el Campamento Libertad y la Base San Antonio de Los Baños y un tercer grupo conformado por 2 aviones, bombardearía el Aeropuerto “Antonio Maceo” en Santiago de Cuba. (32)

Fin tercera parte

Articulos relacionados: LA REVOLUCIÓN Y YO (primera parte)                                                                                                                       LA REVOLUCIÓN Y YO (segunda parte)

Referencias.

(25) Cuba estableció relaciones diplomáticas con la Unión Soviética el 8 de mayo de 1960 y meses más tardes tambien en 1960, con otros países de la órbita soviética, entre estos Checoeslovaquia, Polonia, Rumania, la República Popular Democrática de Corea, Mongolia, la República Popular de Albania, Hungría y Vietnam del Norte.

(26) En 1954 la Agencia Central de Inteligencia CIA derrocó al Presidente izquierdista Jacobo Árbenz en Guatemala, instalando en el poder en ese país centroamericano al coronel Carlos Castillo Armas.

(27) La elección Kennedy-Nixon de 1960 arrojó el resultado más estrecho en la historia electoral de Estados Unidos, pues la diferencia en el voto popular fue de 0,17% e. Aunque Kennedy lograría la mayoría del voto electoral, Nixon ganó en la mayoría de los Estados. Esa elección sería la primera en la que participaron 50 Estados, en virtud de la incorporación de Alaska y Hawái a la Union norteamericana.

(28) “Brigada de Asalto 2506” fue el nombre que recibió la unidad de cubanos exiliados compuesta de 1500 hombres que entrenaban en Guatemala desde mediados de 1960, bajo la dirección de la Agencia Central de Inteligencia CIA. El nombre de la unidad honraba al brigadista Carlos Rafael Santana Estévez “Carlyle”, quien murió en septiembre de 1960 a causa de un accidente durante su entrenamiento y cuyo número de identificación era el 2506.

(29) Durante la Invasion de Bahía de Cochinos, Rómulo Betancourt le informó al Presidente Kennedy que Venezuela no reconocería a ningún gobierno que surgiera de esa acción militar.

(30) Peter Wyden, “Bahía de Cochinos. La Historia no Contada”, pág. 89.

(31) Peter Wyden, “Bahía de Cochinos. La Historia no Contada”, Pág. 161

(32) La Fuerza Aérea Libre FAL de la Brigada 2506 contaba con aviones de carga y transporte C-46 (8) y C-54 (6), así como 17 bombarderos B-26 que fueron cedidos por la Guardia Nacional Aérea del Estado de Alabama. Uno de los B-26 identificado con el No. 933 y piloteado por Mario Zúñiga, aterrizó en el aeropuerto de Miami como parte del plan de encubrimiento de la CIA, haciéndose pasar por un piloto desertor de la Fuerza Aérea castrista. La Brigada disponía de 5 tanques M-41 Walker Bulldogs con cañones de 76 mm, artillería, morteros, camiones, 8 barcos de transporte y 7 lanchas de desembarco.

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