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Biografía del virus PCCh, su origen y propósito 13 Jun 2021 16:54 #11626

FauciGate: el encubrimiento del virus de China

El meticuloso camino de Fauci para evitar cualquier información que pudiera vincular concretamente al Instituto de Virología de Wuhan (WIV) da crédito a su esfuerzo calibrado por ocultar el papel de Pekín en este crimen contra la humanidad

Durante treinta y siete años, Anthony Fauci ha dirigido el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID, por sus siglas en inglés). Actuando como el comandante en jefe de los inmunólogos de la nación, la cara más visible de la respuesta de Estados Unidos a la pandemia del COVID-19, ha sido objeto de críticas.

La demanda de la Ley de Libertad de Información presentada por Buzzfeed y The Washington Post (WaPo) para obtener acceso a los correos electrónicos de Fauci ha arrojado mucha luz sobre información presentada y/o sospechada hace tiempo, pero amordazada por los medios corporativos y las Big Tech.

El encubrimiento del virus de China
Pese a las dudosas sospechas levantadas en cuanto a los motivos que llevaron a un medio de comunicación de izquierda (Buzzfeed) a buscar y hacer públicos más de 3,200 correos electrónicos y a una influyente publicación de enfoque hacia ese misma tendencia (WaPo) a hacer lo mismo con 900, dado el papel que estas plataformas jugaron en la aceptación y fortificación de la propia narrativa que las comunicaciones electrónicas de Fauci entre enero y junio de 2020 del primero y entre marzo y abril del segundo, ahora contradicen es sorprendente.

A pesar de la racionalidad o el propósito detrás de la hazaña de hacer pública esta información seminal sobre la naturaleza de la pandemia de COVID-19 y la respuesta de los Estados Unidos, tal y como fue suscrita por el Centro para el Control de Enfermedades, que descansó, en un grado enorme, en las evaluaciones de Fauci, quien efectivamente se convirtió en el gurú del virus en el país, su importancia es primordial.

Las pruebas excesivamente abundantes que señalaban el papel de la China comunista en la fabricación de este virus contagioso, haciendo extraordinariamente poco para impedir su exportación al mundo libre, ejerciendo su control hegemónico sobre la Organización Mundial de la Salud (OMS) para falsificar la información disponible, y lanzando después una gran campaña de encubrimiento con gobiernos extranjeros, capital woke y organizaciones de fachada relacionadas con la salud, para paliar su grave culpabilidad en la muerte de más de 3,740,000 personas en todo el mundo y casi 600,000 en Estados Unidos.

Las pruebas que aportan los correos electrónicos de Fauci tienen una amplia base. Las afirmaciones de fuentes acreditadas, como la de Kristian G. Andersen, profesor e investigador principal del Departamento de Inmunología y Microbiología de Scripps Research, que le aconsejaba en un correo electrónico del 31 de enero que la composición del virus era “inconsistente” con la del desarrollo viral natural, no inquietaron al máximo experto en salud pública del país.

Un graduado de la Facultad de Medicina de Cornell, especializado en dermatología, en una comunicación electrónica del 21 de febrero sugirió que el virus parece tener cualidades de manipulación artificial. En ambos casos (no fueron los únicos) en los que los expertos señalaron factores artificiales que ofrecían hipótesis convincentes que vinculaban al régimen marxista directamente en la fabricación del virus, fue ignorado por Fauci. El primer ejemplo citado recibió un tibio “gracias” y el segundo fue desviado a un subordinado.

El meticuloso camino de Fauci para evitar cualquier información que pudiera vincular concretamente al Instituto de Virología de Wuhan (WIV), dirigido por el régimen comunista chino, da crédito a su esfuerzo calibrado por ocultar el papel de Pekín, abierta o tácitamente (en el mejor de los casos), en este crimen contra la humanidad. El físico Erik A. Nilsen, en un correo electrónico de marzo de 2020, señaló los datos fraudulentos que China estaba vendiendo y su papel de activista al permitir que los infectados “esparcieran” el virus por todo el mundo. Fauci reenvió la comunicación a otra persona, afirmando que era “demasiado larga para que la leyera”.

Entre los problemas que perseguirán a quien los medios de comunicación han convertido en una “celebridad” de la salud pública, estarán los testimonios potencialmente falsos que dio ante las audiencias del Senado en mayo sobre su participación en la investigación de “ganancia de función”, que es la manipulación de la experimentación viral con mecanismos artificiales, y los vínculos económicos entre el NIAID, encabezado por Fauci, y el WIV comunista chino. Las declaraciones y afirmaciones dentro de la gran masa de comunicaciones anteriormente privilegiadas de Fauci, nos permite saber que sus declaraciones juradas pueden colocarlas en calidad de perjurio.

Los líderes republicanos en Washington se están preparando para enfrentar este aparente encubrimiento. El representante Steve Scalise (R-La), el líder de la minoría republicana, tuiteó con vehemencia el 2 de junio: “Los correos electrónicos de Fauci muestran que sospechaba a principios del año pasado que COVID-19 podría filtrarse desde el laboratorio de Wuhan, pero se mantuvo en silencio. Esto es un gran encubrimiento. Necesitamos una investigación completa del Congreso sobre los orígenes de COVID-19”. El senador Paul Rand (R-Ky), un médico que ha desafiado la falsa ortodoxia de Fauci, declaró en un tuit: “Te lo dije”, y pidió su despido #FireFauci.

La administración Trump declaró firmemente todo el tiempo que este virus, el Virus de Wuhan a/k/n Virus del Partido Comunista chino (Virus CCP), fue fabricado por el Estado en China y el hecho de que se convirtiera en una exportación, también fue estructurado políticamente por Beijing. Ya en febrero de 2020 funcionarios electos como el senador de Arkansas, Tom Cotton argumentaron que la teoría del mercado húmedo de murciélagos era absurda.

Dado que el objetivo primordial de los medios de comunicación corporativos, de las Big Tech y del capital woke era negar a Trump una victoria en la reelección presidencial de 2020, la complicidad con China, su apoderado la OMS, y toda la expresión pública fue impactada para encajar la crónica de que todas las muertes de la pandemia eran culpa de Trump.

Además, la pandemia sirvió al propósito subversivo de una orquestación de revisión electoral masiva, en reacción a los riesgos percibidos del voto en persona debido a la mortal importación china, que funcionó a favor de la izquierda. Tal vez piensen que Fauci es ahora prescindible.

[ Para enlaces a otras fuentes que sirven de base a este tema, AQUÍ ↓
elamerican.com/faucigate-encubrimiento-virus-de-china/?lang=es ]

Biografía del virus PCCh, su origen y propósito 15 Feb 2021 19:07 #11553

  • Gerardo E. Martínez-Solanas
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No obstante tantas evidencias comprobables de la complacencia (¿o el contubernio?) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la responsabilidad del régimen chino en el origen y propagación del Covid-19, el nuevo gobierno de Estados Unidos regresó este 21 de enero a la OMS, sin expresar ningún tipo de condiciones al futuro proceder de la Organización ni críticas al papel realizado desde 2019 frente a la pandemia.

Para colmo, el inmunólogo y asesor médico en jefe del gobierno de Estados Unidos, Anthony Fauci, estuvo presente el jueves pasado en una reunión virtual de la OMS, donde agradeció al organismo internacional "por el liderazgo en la respuesta mundial a esta pandemia" de coronavirus. Ante semejante afirmación, habría que preguntarle por los hechos que demuestren tal liderazgo. ¿Acaso no es cierto que la OMS no dio importancia a la propagación de la pandemia hasta entrado el mes de marzo de 2020?

Y todo esto sucede en los días en que la OMS exoneró al gobierno chino de toda responsabilidad sobre el origen y la propagación de la pandemia. Afirmaron que no tienen pruebas de la presencia del COVID-19 en la ciudad de Wuhan antes de diciembre de 2019, sin siquiera aclarar que el gobierno chino impidió que se realizara una investigación hasta que ya habían pasado, por lo menos, 14 meses desde el comienzo de la pandemia. ¿Cómo podrían haber encontrado pruebas más de un año después?!!

Biografía del virus PCCh, su origen y propósito 21 Ago 2020 17:59 #11427

  • Gerardo E. Martínez-Solanas
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Debiera conocerse cómo se originó y se propagó el virus PCCh a medida que se siguen descubriendo detalles que revelan la responsabilidad del Partido Comunista Chino (PCCh) y su líder Xi Jinping en su contubernio para encubrir la verdad con el Director General de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, y sus responsabilidades en la propagación del Covid-19 y en el engaño destinado a permitir que el gobierno de Estados Unidos y los de otros países no reaccionaran a tiempo para detener la pandemia, cuando todavía era posible.
Esto provocó que el Gobierno de Estados Unidos optara por retirarse de la OMS, un organismo especializado de Naciones Unidas al que Washington contribuía con casi la cuarta parte de su presupuesto, pese a que son 191 los Estados miembros que deben contribuir equitativamente a su mantenimiento. Pero la hostilidad hacia Estados Unidos de la mayoría de esos países (la mayoría de ellos con gobiernos autoritarios o dictatoriales), permitió que China manipulara –con el respaldo en bloque de la Unión Africana– los votos que eligieron a Tedros en 2017 para dirigir los destinos de la OMS, quien se había destacado como activista de un grupo guerrillero Maoista desde 1980, el cual llegó al poder en 1991 y ha gobernado Etiopía bajo la ferrea bota del Tigrayan People's Liberation Front (TPLF) desde entonces.

Es precisamente este Director General de la OMS uno de los principales responsables de la propagación masiva del Covid-19 por Estados Unidos y el resto del mundo.

Ahora se sabe que el PCCh y su líder Xi Jinping sabían del brote de la enfermedad desde noviembre de 2019. Es un hecho también que las autoridades de Taiwan (un país que no está representado en la OMS debido al veto chino) alertaron a la OMS de la epidemia en Wuhan el 31 de diciembre, sin obtener respuesta alguna.

El 2 de enero, la Comisión de Salud de Wuhan emitió una directiva prohibiendo que se «publicara información médica» sobre el virus «sin permiso». Esto dio lugar a que fueran detenidos algunos doctores que, alarmados por la seriedad del problema, se atrevieron a dar la voz de alarma, entre ellos el experto  virólogo Tang Jingyuan, el médico Li Wenliang y otros 6 médicos.

El 5 de enero, la OMS reconoció por primera vez «un brote de neumonía por causas desconocidas» en Wuhan. Para colmo, añadió que: «La OMS desaconseja que se apliquen restricciones comerciales o de viaje a China basándose en la información actualmente disponible sobre este evento».

El 10 de enero, la OMS volvió a referirse al brote de la epidemia en términos ambiguos: «A partir de la información disponible actualmente, la investigación preliminar sugiere que no hay transmisión de persona a persona y que no se han producido infecciones entre los trabajadores de la salud», insistiendo el 12 de enero en que no se requerían restricciones comerciales o de viaje.

Pese a estas declaraciones engañosas y ambiguas, y ante el primer caso detectado en Estados Unidos el 21 de enero, el Presidente Trump decidió suspender los viajes a China y desde China, pero fue duramente criticado por sus opositores, acusándolo de motivaciones políticas y electorales, un hecho que gran parte de la prensa ha olvidado a estas alturas mientras persisten en responsabilizar al gobierno de este país por haber demorado demasiado.

Durante todo el mes de enero, la OMS no hizo más que repetir los informes que dictaba el gobierno chino, en particular a raíz de la misión que envió este Organismo a Wuhan el 20 de enero. Tras esta visita a China, la OMS declaró el 23 de enero que el brote no era «una emergencia de salud pública ni motivo de preocupación internacional».

Para colmo, el Director General de la OMS viajó a China el 28 de enero y no sólo pidió al mundo «mantener la calma y no exagerar», exigiendo no propagar el miedo a una pandemia que él tenía plena confianza que estaba bajo control gracias a las medidas tomadas por el PCCh, sino que, además, apenas unos días después, el 3 de febrero, Tedros declaró su rechazo a las restricciones de viaje impuestas por el Presidente Trump a China, que «innecesariamente entorpecen los viajes y el comercio».

Lo más sorprendente es que dentro de los mismos centros de poder en Estados Unidos encontremos semejante ambigüedad, que hace sospechar de una intención de politizar el problema. Incluso un afamado experto actuando como asesor del Presidente, el Dr. Anthony Fauci, no tuvo empacho alguno al contradecir a Trump cuando sugirió en una entrevista por la cadena CNBC a fines de febrero que las restricciones de viaje eran inútiles porque «cuando ya se está extendiendo por muchos países es muy difícil hacerlo; de hecho, es casi imposible», añadiendo a continuación que «los chinos han sido muy eficientes en contener la epidemia», ¡implicando así que Estados Unidos debiera seguir su ejemplo!

Quienes deseen informarse de muchos más detalles sobre cómo se han desarrollado estos acontecimientos hasta el mes de abril, pueden obtener (en inglés) una relación muy detallada aquí: victimsofcommunism.org/publication/chine...oronavirus-pandemic/

Más información (en español) aquí: democraciaparticipativa.net/foro/otras-r...unista-de-china.html

Biografía del virus PCCh, su origen y propósito 18 May 2020 18:34 #11373

  • Gerardo E. Martínez-Solanas
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Se propagan muchas falsedades respecto al origen y desarrollo de la trágica pandemia provocada por un virus que hemos llegado a conocer como "Covid-19", lamentablemente con la anuencia de grandes sectores de la prensa que, a su vez, se están haciendo eco de la grosera politización de la crisis, mediante tergiversaciones orientadas a promover las aspiraciones y conveniencias políticas de algunos sectores.

Es oportuno recordar que grandes sectores de la prensa y hasta la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) se hicieron eco para afirmar con absoluta convicción los alegatos provenientes de China, identificando el supuesto origen natural del virus como proveniente del contagio del murciélago herradura a los humanos que lo consumían como alimento. Así lo llamaron inicialmente SARS-Cov-2 y explicaron que el contagio se inició por la venta de animales contaminados en un mercado de Wuhan.

Aunque después se ha sabido que ya se había producido la enfermedad en Wuhan desde fines de octubre, es indignante que muchos medios de comunicación procedieran a una abierta censura de todas las hipótesis y análisis que señalaran la posibilidad de que fuera producto de un laboratorio biológico donde se hacían desde hace tiempo experimentos para uso militar en esa ciudad de China. También se ha sabido, pero la prensa no se ha hecho eco de ello, que en el mercado de Wuhan nunca se vendieron murciélagos para consumo, pero sí los había en el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de China (CCPE) y en el Instituto de Virología de Wuhan (IVW), como efectivamente lo reportaron en un estudio dos profesores de nombre Xiao. Además, como reporté en otro escrito hace pocos días, Ai Fen, encargada de la sala de emergencias del Wuhan Central Hospital, desapareció desde principios de este mes, poco después de conceder una entrevista en la que criticaba a su gobierno y lo acusaba de mentir sobre la seriedad del virus y su origen. Sin contar que el médico que primero alzó su voz de alarma, Li Wenliang, advirtiendo de lo que estaba pasando en Wuhan, fue reprimido y castigado por el gobierno chino por “propagar rumores” y posteriormente falleció, supuestamente a consecuencias de la enfermedad.

Para colmo, se ha sabido también que el CCPE tiene un "encargado en jefe" de la caza de murciélagos en China. Se llama Tian Junhua. Su trabajo a tiempo completo desde 2012 ha sido acopiar virus de murciélagos vivos, así como muestras de orina y heces con fines de investigación, de cuevas a más de 900 kilómetros de distancia de Wuhan. Como señalaron irónicamente los dos Profesores Xiao, “la probabilidad de que los murciélagos hayan llegado volando al mercado de Wuhan era muy baja”.

El origen chino de este virus y la responsabilidad de encubrirlo el tiempo suficiente para que se esparciera por el resto del mundo, me motivó en otro artículo a señalar que el Partido Comunista Chino (PCCh) era responsable de esta pandemia y que «la actitud y las actividades represivas del PCCh desde el estallido de la epidemia en Wuhan y su inmediata propagación a Wenzhou (el puerto más importante de China) justificarían que bautizáramos al vector de esta enfermedad como "virus PCCh"».

Se siguen descubriendo más detalles truculentos, ya no sólo sobre la responsabilidad del régimen chino sino sobre sus malignos propósitos. La Dra. Shi Zhengli ha dirigido en el IVW desde los años 90 el "proyecto de investigación de coronavirus". Resulta que ella y su equipo no se limitaron a estudiar los coronavirus existentes sino que ya desde 2008 estaban modificándolos genéticamente –como no tuvieron empacho en reconocerlo en el Journal of Virology en 2008– con experimentos orientados a que pudieran penetrar células humanas. Hay muchos más detalles sobre esto que no tengo espacio para abundar en ellos, pero conviene revelar que el Dr. Anthony Fauci, en su papel de Director del National Institute of Health (NIH) puso fin en 2014 a su colaboración con el Prof. Ralph S. Baric, qien a nombre del NIH trabajaba con la Dra. Shi Zhengli, pero con un propósito diametralmente opuesto, es decir, el de encontrar los medios de contrarrestar el contagio del virus en los seres humanos.

A fines de diciembre de 2019, cuando la epidemia ya se propagaba aceleradamente por todo el globo, la Dra. Shi se abstuvo de registrar el genoma en el Centro Nacional de Información Biotecnológica (NCBI) de los Institutos Nacionales de Salud de EE.UU., que es el depósito habitual para dicha información. Para mayor confusión, China lo hizo finalmente el 27 de enero, registrándolo como RaTG-13, aunque con la malvada intención de incluir algunos errores de codificación –como se ha descubierto después–, mediante los cuales trataban también de encubrir el origen del virus como procedente de los centros de investigación chinos.

Con esta pandemia como causante de la parálisis económica del resto del mundo, China se ha convertido en el gran poder mundial que ofrece asesoría de medidas de seguridad, así como medicamentos, mascarillas, guantes quirúrgicos, e infinidad de otros productos industriales que el resto de los países han dejado de producir. Los jerarcas chinos no suelen mostrar mucho interés por tragedias como esta, ni siquiera en lo que afecten a su propia población civil, y no muestran inquietud alguna por las muertes y otros efectos que ha tenido en su propio país. Lo importante es el objetivo hegemónico.

Una de las pruebas más claras de esto es que el régimen chino se ha negado a proporcionar toda solicitud de información que podría ahorrar tiempo vital a los científicos e investigadores de otros países. Por el contrario, China se ha dedicado a destruir la escena del crimen. Médicos y otras personas que advirtieron sobre la verdad del origen de la pandemia han desaparecido sin dejar rastros. Sólo esa negativa a publicar los registros de investigación de coronavirus tanto del IVW como del CCEP demuestra que no estamos manejando teorías conspirativas falsas y que es justo nombrar al vector de esta enfermedad, con toda razón, "virus PCCh", auspiciado, encubierto y propagado por el Partido Comunista de China (PCCh).
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