Menu
14/07/2020
A+ A A-

Analysis of Peru’s Political Turmoil and 2020 Elections

[ Lea el análisis en español más abajo ]

Participacion de la Sociedad Civil en la Cumbre de las Americas (PASCA)
has released an analysis of the unusual move by Peru’s President, Martin Vizcarra,
to disband Congress and call for new elections. Although controversial and risky,
Vizcarra’s measure does have democratic legitimacy, PASCA argues.
It has also released a detailed historical analysis of Peru’s politics
and issues of corruption since 1990, as way of providing context
to the upcoming elections in January 2020.
Read the analysis
HERE (in Spanish).

El agotamiento democrático en Perú

Luego de que el presidente Martín Vizcarra decidiera disolver el Congreso de la Martin Vizcarra, Presidente del PerúRepública, interpretando que la cuestión de confianza pedida por su Primer Ministro para la aprobación de un proyecto de ley que modificaba las reglas para elegir a los miembros del Tribunal Constitucional, había sido negada “fácticamente”, surgió como pregunta si lo que apareció como una aparente crisis política estaría constituyéndose como un momento democratizador.

Pero, esto último pronto se disipó pues no estuvo en las proyecciones del Mandatario. Fue, sin ambages, un acto de supervivencia ante un Congreso cuya mayoría fujimorista interpretó que la política era el arte de hacerlo todo imposible, mediante el uso de artimañas, imposiciones y colusiones con colegas indefectiblemente delincuentes. Más todavía, el acto presidencial no conduce a pensar siquiera que contenga algún plan político propio, aun de corto plazo. Así, lo primero que se puso de lado fue la existencia en ciernes de algo que podríamos llamar “vizcarrismo”.

Lo cierto es que suponer la política –como fue el caso del fujimorismo y otros grupos parlamentarios– como un negocio, hacer de la representación política un asunto proclive a transarse en el mercado, concebir el financiamiento de las campañas como una actividad empresarial, mostrar un ejercicio torpe de la representación y la práctica ausencia de habilidad politica terminaron por hundir un poder del Estado que, dicho sea de paso, nunca tuvo un nivel aceptable de aprobación.

Lo sucedido invita a recordar las justificaciones y pretextos que esgrimió el presidente Fujimori en abril de 1992, cuando mediante un golpe de Estado cerró el Congreso, suprimió el Tribunal Constitucional e intervino al Poder Judicial. Entonces como ahora, la aprobación ciudadana fue contundente.

Así, parte de la respuesta es que el cierre del Congreso, vía una disposición constitucional, por parte del presidente Vizcarra, se legitimó en la medida que el Poder Legislativo fue identificado por la población como el ámbito por excelencia donde maniobraba la “política corrupta” ...

[ Texto completo

Market Overview