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16/08/2018

Homenaje a Eduardo García Moure

El 23 de abril del presente año 2018, hace apenas algunos días  falleció en Maracay, Venezuela, el dirigente sindical EDUARDO GARCIA MOURE, quien era  el Vicepresidente de la Central Latinoamericana y del Caribe de Trabajadores Pensionados, Jubilados y Adultos Mayores-CLATJUPAM, antes había sido Secretario General de la Central Latinoamericana de Trabajadores-CLAT, con asiento en Venezuela.

Este Vigésimo Congreso de Trabajadores Dominicanos, organizado por la Confederación Autónoma de Sindicatos Cristianos-CASC, celebrado los días  27 y 28 de abril 2018,  rinde un homenaje, a un compañero que luchó en favor de los trabajadores latinoamericanos, en especial en nuestro país, por medio de la CASC; EDUARDO GARCÍA MOURE.

Decenas de dirigentes sindicales, sindicatos, federaciones y todas clases de asociaciones de trabajadores, hemos lamentado profundamente la desaparición física de Eduardo García, él no deja como legado su pensamiento, acción, recuerdos, libros y afectos.

Eduardo García, de origen cubano, fue militante y dirigente de la Juventud Obrera Cristiana-JOC, salió de Cuba en el año 1961, a principios del gobierno castrista,  se refugió en Venezuela, donde vivió la mayor parte de su vida.

Eduardo visitó en diversas ocasiones la República Dominicana, y todos los países latinoamericanos, en su condición de dirigente sindical.

Eduardo escribió  una obra titulada  “GUÍA PARA LA ACCIÓN, LA ORGANIZACIÓN Y LA CONDUCCIÓN”, un libro que debe ser de interés para todos los que actuamos en los problemas sociales de América Latina y el Caribe.

Aún se estaban distribuyendo sus anteriores libros; “No Hay Sacrificio en Vano” (Historia, Vivencias, Testimonios y Perspectivas), y “Reflexiones para los Adultos Mayores”, cuando apareció esta  obra, que seguro ha sido  para los lectores un placer entrar en el conocimiento de un hombre de acción, que también incursionó  en la literatura.

Conocer la historia y presente del sindicalismo en diversos países de América Latina y el Caribe, así como la historia, estructura y funcionamiento de diversas organizaciones e instituciones ligadas a los trabajadores, en especial al sindicalismo, nos actualiza en el saber de las instituciones sociales.

Eduardo García Moure tuvo un historial de ser actor social en su país, en América Latina y otros continentes, como dirigente internacional, que  participó  desde las actividades en organizaciones de base, intermedias, nacionales e internacionales. Sus aportes fueron  sobre la teoría y la práctica; el pensamiento y la acción.

Conocí a Eduardo García en Venezuela  en el año 1961, cuando él y otros sindicalistas cubanos se estaban instalando en el exilio, nos encontramos en un curso organizado por la Confederación Latinoamericana de Sindicalistas Cristianos (CLASC). Yo estaba junto a Henry Molina, Caonabo Javier Castillo y otros jóvenes exiliados de la dictadura de Trujillo, y compartimos momentos interesantes.

El y José de Jesús Plana, también cubano, se integraron a la CLASC, (Luego CLAT), y ambos hicieron grandes aportes al sindicalismo latinoamericano.

Luego, cuando ya estaba constituida en la República Dominicana, la Confederación Autónoma de Sindicatos Cristianos (CASC), realizamos una huelga general contra el gobierno, El Triunvirato, en el año 1964, cuando se pretendió aumentar la cuota del seguro social al doble, para que los trabajadores pagaran el 5% de su salario, en vez del 2 ½%.

Aunque la huelga fue un éxito logrando evitar ese decreto presidencial y mantener el pago al IDSS del 2 ½%, para los trabajadores, y que los patronos pagaran el 5%, sin embargo, en represalia fueron despedido más de 250 dirigentes de organizaciones afiliadas a la CASC,  se desafiliaron muchos sindicatos  de empresas propiedad del Estado, y en los Ingenios azucareros, la mayoría de los miembros del Comité Ejecutivo estuvo en prisión, se perdieron muchos recursos humanos.

La CASC entró en una crisis interna por los efectos del gobierno contra la Confederación mayoritaria de los trabajadores dominicanos.

La Central Latinoamericana de Sindicalistas Cristianos (CLASC) envió a Eduardo García, para acompañarnos en esta situación, y él inspiró confianza en los dirigentes nacionales de la CASC, salimos a visitar  sindicato por sindicato, reorganizamos nuevas afiliaciones  y organizamos un Congreso Nacional, saliendo fortalecidos ¡Gracias al entusiasmo que nos infundió Eduardo García Moure!.

Eduardo García Moure fue durante varias etapas Secretario Ejecutivo de la CLAT, y sustituyó a Emilio Máspero, como Secretario General, también fue Vicepresidente de la Confederación Mundial del Trabajo-CMT.

Eduardo García fue el fundador de la Federación de Trabajadores Latinoamericanos del Comercio, Oficinas y Empresas Privadas de Servicios (FETRALCOS), siendo su primer Presidente, ese federación todavía está activa, y la dirige Maritza Chireno.

Para Eduardo García los sindicalistas  definidos como “  Cuadros – militantes ”, aquellos que poseen una serie de cualidades, conocimientos, habilidades, actividades, funciones y tareas, desarrolladas en forma  armónica, que parten de una clara conciencia de clase, un compromiso con la lucha de la clase trabajadora, una autodisciplina, capacidad de confrontación, y ser conocedor y expositor de la  ideología de su organización.

Esos sindicalistas actúan  disciplinadamente, ubicado e integrado en la ideología, estrategia, táctica y política de su organización, participando en la preparación, realización y evaluación de los planes de luchas y trabajos, en la aplicación de los métodos de organización, acción y formación sindical, su trabajo es siempre en equipo, superando el trabajo individual.

Para Eduardo García históricamente el sindicalismo se ha desarrollado con trabajadores asalariados, los que  están trabajando, llamado el sector formal.  Cuando aumenta la tasa de desempleo, en esa misma proporción  disminuye la tasa de  sindicalización. Ahora nos confrontamos con el sector informal, que carecen de leyes, protección y seguridad social, que es la principal fuerza dentro de los trabajadores activos.

Las ONG, los movimientos ecológicos, las asociaciones culturales y otras expresiones organizativas tienen una buena presencia en el escenario social ;  sin embargo, ninguna  de esas instituciones puede sustituir al sindicalismo, como expresión representativa de los trabajadores ,  ni defender el derecho al trabajo y las libertades de los trabajadores y sus  organizaciones,  como lo hace el sindicalismo.

Eduardo García defendió la doctrina del humanismo integral, que se refiere a la cuestión social, expresada en las encíclicas     sociales, y otros   documentos sobre temas sociales. Es una INTERPRETACION LAICA DE LOS HECHOS SOCIALES,  que     comprende el pensamiento y la acción cuando estos se confrontan con   la realidad del ambiente.

Eduardo García planteó en el fondo de su obra,  que la lucha de los trabajadores no es brutal, sino en base a VALORES, PRINCIPIOS Y ETICA.

Eduardo García fue durante varias épocas Secretario General Adjunto de la CLAT, miembro del Buró, y el último Secretario General de la CLAT. Además  Vicepresidente de la Confederación Mundial del Trabajo-CMT.

Eduardo García Moure fue uno de los fundadores de SOLIDARIDAD DE TRABAJADORES CUBANOS- STC, y de otros grupos progresistas de cubanos en el exilio. Dirigió por varias ocasiones la revista oficial del STC.

Cuando la CASC inició las Cenas de Confraternidad, que se iniciaron en el INFAS, Eduardo García fue uno de los invitados a dictar una Conferencia, la cual llenó de entusiasmo a los participantes, luego Gabriel del Río lo invitó a dar otra Conferencia en el Hotel Lina, la cual fue todo un éxito.

Eduardo decía que estamos en una sociedad que le da valor al trabajo productivo, pero desvaloriza al hombre trabajador. Y decía; El hombre no es importante por lo que produce, sino por lo que es.

Los VALORES  dan personalidad  propia a la institución, a la organización, al sindicalismo. Es una lucha por los DERECHOS Y LIBERTADES DE LOS  PUEBLOS EN GENERAL, y de los trabajadores en particular.

El sistema político y económico actual, la globalización, desconoce, atropella y destruye los derechos y libertades fundamentales del pueblo y en especial de los trabajadores, para eso debemos renovar el sindicalismo, para convertirlo en un instrumento que defienda a los trabajadores como productores y como consumidores.

Gabriel del Río, Henry Molina y yo, que mantuvimos más de 50 años de amistad, compañerismo y relaciones fraternales, al igual de decenas de dirigentes de la CASC que compartimos con Eduardo García Moure, podemos dar testimonios de su capacidad de trabajo, honestidad, y entrega para defender los derechos y libertades de los trabajadores.

Quiero dar un testimonio personal;

Cuando viví en Bruselas, en el año 1994, Emilio Máspero y Eduardo García me invitaron a que me encargara de una Federación Mundial de la agricultura, alimentación y hotelería, que tenía diez años inactiva.

Con la ayuda de la Confederación Mundial del Trabajo-CMT, la CLAT en América Latina, de la Unión SindicalObrera-USO, de España, y compañeros sindicalistas de Italia, especialmente Albino Gorini, de la FISBA, pude reorganizar la FEMTAA, duré diez años como Secretario General, con asiento en Bruselas, Bélgica, y la entregué siendo una  federación fuerte y combativa, como fue la Federación Mundial de Trabajadores de la Agricultura, Alimentación y Hotelería -FEMTAA, a la cual estuvieron afiliadas la FEDELAC, la FENTA y la Fedederación de Hoteles, de la CASC. 

¡Gracias a Emilio Máspero, y Eduardo García, que siempre me brindaron su apoyo personal e institucional!

 En un acto que realizamos en este mismo local del INFAS, el año pasado hicimos un homenaje a José Eugenio Kunhardt, líder sindical dominicano, y también Eduardo García Moure puso en circulación su último libro “GUÍA PARA LA ACCIÓN, LA ORGANIZACIÓN Y LA CONDUCCIÓN”.

Desde este XX Congreso de Trabajadores Dominicanos, organizado por la CASC, enviamos nuestras condolencias y respetos,  a la familia de Eduardo García Moure, en especial a su compañera Silvia Margarita Arteaga Amaya, quien lo acompañó los últimos años de su vida.

Eduardo García vivirá en la mente y el corazón de todos aquellos sindicalistas de América Latina y en especial la República Dominicana, por su entrega en la defensa de las libertades y derecho s de los trabajadores del campo y la ciudad.

 

¡VIVA EDUARDO GARCÍA MOURE!