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28/05/2023
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Soberanía alimentaria sin alimentos

Cada día la situación alimentaria es peor

La llegada a La Habana de un barco con pollo para distribuir una libra por persona y 1,5 libras por cada menor de 13 años fue la gran información del noticiero de televisión de este 8 de mayo. Los muslitos de pollo serán enviados a las provincias según se descarguen. Ya no se necesitará suplir la cuota de pollo con jamonada o picadillo de pésima calidad, como ocurrió en marzo y abril.

Sí, algo bueno llega del Norte de vez en cuando. El “bloqueo” afortunadamente permite la compra de alimentos, pero las autoridades tienen que pagar en el muelle, si tienen dinero. El embargo de Estados Unidos impide los créditos, aunque el Gobierno tampoco los recibe de otros países e instituciones por sus impagos de las deudas desde hace años.

El elevado envejecimiento de la población cubana pronto dejará de ser una preocupación, pues la falta de alimentación, la escasez de medicinas y la casi nula asistencia médica actuales van a garantizar el acortamiento de la esperanza de vida, si seguimos por el mismo camino.

La esperanza de vida al nacer entre 2018-2020 fue de 77,7 años, lo cual representa una disminución respecto a 2014-2016, cuando resultó 78,07 años, según la Oficina Nacional de Estadística e Información. La reducción se relaciona, entre otras causas, con el elevado grado de envejecimiento poblacional, el incremento de factores de riesgo que elevan la mortalidad por enfermedades crónicas no transmisibles, la tendencia ascendente a la mortalidad prematura en adultos jóvenes menores de 60 años por accidentes, enfermedades cardiovasculares y tumores malignos, así como el impacto de la pandemia provocada de COVID-19 en el año 2020, según informó el ministro de Salud Pública en la reunión de balance del organismo celebrada el pasado 8 de mayo.

Además de la inexistencia de medicamentos para la presión, ansiolíticos y otros, es notoria la precaria situación en los centros asistenciales por carencia de insumos y rotura de equipos, lo que podría estar incidiendo en el incremento de las muertes, particularmente por infartos.

Ancianos y bebés anémicos y con muy bajo peso luchan por sobrevivir el “Período de Continuidad”. Por selección natural sobrevivirán los más fuertes y sanos, los hijos de los dignatarios, los que tienen FE (Familiares en el Exterior que envían remesas, medicinas y comida) y algunos cuentapropistas y campesinos.

Los dirigentes probablemente no tengan vidas tan prolongadas como sus antecesores, debido a la obesidad por exceso de carne, quesos, dulces, bebidas, y la falta de ejercicio.

Fidel Castro rechazó las donaciones, pero el Gobierno continuista ha tenido que recurrir a ellas para sobrevivir por la incapacidad de producir alimentos para garantizar las pequeñas cuotas de alimentos. La desnutrición en los niños es muy alarmante, mientras que el bajo peso afecta a las mujeres gestantes y bebés recién nacidos.

Cada día la situación alimentaria es peor, sin que las autoridades nacionales decidan dar libertad a los productores. Sin exportaciones, el Gobierno no podrá importar los alimentos indispensables. Las donaciones de arroz, trigo y variados productos por Vietnam, Rusia y otras naciones, organismos internacionales, organizaciones de amistad y cubanos residentes en el exterior no serán eternas.

La hambruna se ensañará y la población demandará cambios, como ya ha empezado a suceder.

Tomado de: Cubanet