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03/08/2021
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Matanzas en el ojo de la pandemia

Mientras en la mayor parte de la Isla suben a diario los casos de coronavirus, el Gobierno culpa por la crisis solo a las autoridades provinciales y al sistema de Salud Pública de Matanzas.

La provincia de Matanzas desvela la compleja situación epidemiológica de todo el país. Los municipios de Los Arabos, Limonar, Cárdenas y Matanzas están a la cabeza de los reportes diarios de nuevos casos de COVID-19. Sumado a esto, las afectaciones a la agricultura, la electricidad, el abasto de agua, los caminos y otros, causadas por el recorrido de la tormenta tropical Elsa sobre el territorio yumurino, son terribles alertas sobre la hambruna que podría sobrevenir en todo el país, si las autoridades no liberan urgentemente a los campesinos para que puedan producir y comercializar.

Apenas comienza la temporada ciclónica que se extiende hasta noviembre. Recientemente, el primer ministro y exministro de Turismo, Manuel Marrero Cruz, se paseaba por el nuevo bulevar de Varadero y se ufanaba de la llegada de miles de turistas en vuelos directos desde Rusia, mientras el gobernador de Matanzas informaba sobre la expansión de la COVID-19 en la provincia, según reportaron medios oficiales. “El turismo nunca podrá estar en cuarentena”, expresó el exministro del sector en una reunión con más de 300 directivos y especialistas el pasado 30 de marzo.

Todo el sistema de Salud Pública colapsó por el incremento exponencial de los casos de coronavirus, incluida la letal cepa Delta, entre el personal sanitario y los trabajadores del aeropuerto de Varadero, de los hoteles, las tiendas, la Empresa de Petróleo, los constructores del turismo y otros, que esparcían el virus entre sus familias, vecinos y la comunidad en general. Médicos, enfermeros y otros empleados exhaustos por la lucha contra la pandemia desde marzo de 2020, muchos convalecientes de la enfermedad y todos preocupados por sus propias familias, han afrontado con grandes sacrificios la insuficiente capacidad de los hospitales y centros de aislamiento, la escasez de medicamentos y medios de protección, la imposibilidad de cubrir todos los consultorios y realizar las pesquisas diarias.

Al trascender la crisis por las denuncias de los cubanos en las redes sociales, con gran fanfarria se informó el envío a Matanzas de una comisión especial integrada por Joel Queipó, miembro del Secretariado del Partido a cargo de la Economía, Luis Tapia Fonseca, viceprimer ministro, y Ángel Portal, ministro de Salud Pública.

El gobernante Miguel Díaz-Canel anunció el 7 de julio que brigadas de personal sanitario apoyarían a Matanzas para superar la situación epidemiológica más compleja de la nación. “Nuestros médicos se crecen ante las dificultades y tienden puentes para ayudar en momentos más difíciles. Gracias, otra vez, por tanto altruismo”, dijo. También se ha comunicado que arribaron a Matanzas 18 galenos y 18 enfermeros de los servicios médicos de las Fuerzas Armadas, el pasado 6 de julio.

Al día siguiente llegaría un centenar desde otros territorios, integrantes de la Brigada Henry Reeve, que laborarán en los hospitales. Cabe esperar que no se realicen esos movimientos en detrimento de sus lugares de origen, cuando la variante Delta del coronavirus está presente en todo el país.

El premier Marrero Cruz enfatizó que no hay cabida para el desorden ni la desorganización; criticó fuertemente las malas prácticas y llamó a que se ajusten los protocolos en la atención a la enfermedad, en la misma medida en que la COVID-19 evoluciona. “Al fin vamos a salir victoriosos, pero hay que trabajar, controlar y exigir más”, dijo Queipó, según medios oficiales. Por su parte, el ministro de Salud expresó que se duplicarían las camas de terapia intensiva y se ampliarían las capacidades en hospitales y centros de aislamiento. El funcionario añadió que se incrementaría la cobertura médica con estudiantes de sexto año de Ciencias Médicas. Además, 27 cuadros del MINSAP acompañarán a los directivos provinciales.

Mientras en la mayor parte de la Isla suben a diario los casos de coronavirus, el Gobierno culpa por la crisis solo a las autoridades provinciales y al sistema de Salud Pública de Matanzas. Sin dinero para comprar los insumos indispensables, incluidas las jeringuillas para la campaña de vacunación con los candidatos vacunales cubanos, ni posibilidades de impulsar los sectores básicos de la economía, aumentan los apagones y las colas para adquirir productos de primera necesidad.

Cuba está siendo hundida.

Alertas y recomendaciones de muy buena fe no han faltado.