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20/10/2021
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“LA PLANDEMIA”. Primera parte.

Podrían haberlo parado [el SARS-Cov-2],ellos [China] son una nación muy brillante científicamente y en otras cosas. Se escapó [el virus] digamos eso, y ellos podrían habérselo guardado, podrían haberlo parado, pero no lo hicieron.                                                  Donald J. Trump en rueda de prensa en la Casa Blanca, 30 de abril de 2020.

                                                                                                                                                                                                                                             

     El académico y politólogo Samuel Huntington expuso en su polémico ensayo geopolítico “El Choque de Civilizaciones” publicado en la revista Foreign Affairs en el verano de 1993, que el mundo que emergió al finalizar la Guerra Fría en diciembre de 1991, sería el escenario inevitable de un conflicto entre civilizaciones, …entre el decadente Occidente… y la asertiva China”.Por su parte,Michael Pillsbury (1)se refirió en su libro “El Maratón de los Cien Años- La Estrategia Secreta de China para Sustituir a Estados Unidos como la Superpotencia Mundial” a la pretensión de Beijín que para el año 2049 (2), China ocupe el lugar de primacía global que tenía hace 2.000 años durante la Dinastía Han (202 AC - 220 DC). El logro de tan ambicioso - y audaz - proyecto geopolítico necesariamente implica sustituir a los Estados Unidos como la única superpotencia mundial, ello conforme al principio establecido por el sabio Confucio que establece que “…no hay dos soles en el cielo, ni puede haber dos emperadores sobre el pueblo.”

     Confirmando lo acertado de lo dicho por Confucio hace 2500 años, el general norteamericano Kenneth Wilsbach, Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea Norteamericana en el Pacifico, manifestó el 3 de junio de 2021 durante una conferencia con los países miembros de la Alianza Indo-Pacífico - una organización multinacional creada como respuesta al expansionismo chino en el Mar del Sur de China e integrada por los Estados Unidos, India, Japón y Australia - sobre la pretensión hegemónica del Partido Comunista y su líder Xi Jinping:

El Partido Comunista de China pretende sustituir a Estados Unidos como la única superpotencia en el mundo. Ellos no piensan que deben existir multiplicidad de superpoderes, pues solo puede haber uno y quieren remontarse a las glorias pasadas de la China Imperial donde el resto de los países eran estados vasallos y todos se doblaban ante el emperador. Y el emperador hoy es el Partido Comunista.”

     Xi Jinping (2012- ¿ ?), quien se ha convertido en el líder más poderoso de China desde Mao Zedong (3), promueve el proyecto nacional llamado “ El Sueño Chino (中国梦)”, que busca imponer la primacía mundial de China. Como leeremos a continuación, la estrategia en curso para lograr el éxito de tal proyecto se ajusta a la letra del dogma establecido por elgeneral Sun Tzu (544 AC - 596 AC) que predica “…un ejército victorioso gana primero y entabla la guerra despues. Esa es la diferencia entre los que tienen estrategia y los que no tienen planes premeditados”.

                                                                        - LA INICIATIVA OBOR -

     La primera y principal acción geopolítica “premeditada” emprendida por la dirigencia china dirigida a rendir al “decadente Occidente”, vio la luz con la activación de la llamada “Iniciativa de la Franja y la Nueva Ruta de la Seda del Siglo 21”, conocida como la“Iniciativa OBOR” por sus siglas en inglés. En una conferencia dictada el 7 de septiembre de 2013 en la Universidad de Nazarbayev, en Astana, Kazakstán, Xi Jinping tomó a todos los presentes por sorpresa con el anuncio de su intención de llevar a China nuevamente a la preeminencia y gloria de su pasado Imperial. Como grandilocuente introducción a su proyecto geopolítico, Xi Jinping les dijo a los presentes en el auditorio de la Universidad de Nazarbayev:

Hacen más de 2100 años, durante la Dinastía Han, el embajador imperial Zhang Qian fue enviado a Asia Central en dos ocasiones para abrir la puerta al contacto entre China y los países de Asia Central y a la Ruta de la Seda, que unía al Oriente con el Occidente, a Asia con Europa.”  

     En su comienzo, la Iniciativa OBOR fue vista como el instrumento para la expansión regional de China mediante el financiamiento y construcción de una red de proyectos de infraestructura vial y marítima a nivel asiático. Pero ello cambiaría drásticamente a partir del 28 de marzo de 2015, cuando fue aprobado el llamado “Plan de Acción Para la Ejecución de la Iniciativa OBOR”. Ese documento evidenció que el propósito real del Estado chino iba mucho más allá de un simple proyecto económico de carácter regional, pues la intención de Beijín pasaba por la conexión de Asia con Europa y Africa a través de 5 rutas, tres de ellas por tierra, y dos por mar. La primera ruta terrestre enlazaría China con Europa, pasando por Asia Central y Rusia; la segunda ruta conectaría el Oriente Medio con China a través de Asia Central y la tercera, uniría a China con el Sudeste Asiático y el Océano Indico. Por mar, China se conectaría con Europa a través del Océano Indico y el Canal de Suez, y con el Océano Pacifico, por el Mar del Sur de China.

                                                                  - EL EXPANSIONISMO OBOR -

     Eldomingo 10 de mayo de 2017, Xi Jinping le dio carácter internacional a la Iniciativa OBOR en una reunión cumbre celebrada en Beijín, a la cual asistieron 1.500 delegados de 130 países, incluyendo 9 jefes de estado y de gobiernos, entre los que se encontraba Vladimir Putin de Rusia. Durante esa reunión cumbre, se le dio nueva vida y vigencia a la ancestral “Ruta de la Seda”transitada por el veneciano Marco Polo a finales del Siglo 13, mediante el financiamiento y construcción por empresas chinas de megaproyectos de infraestructura. “La Nueva Ruta de la Seda del Siglo 21” en sus versión terrestre y marítima, está hoy conformada por carreteras, ferrocarriles, puertos, oleoductos, gasoductos e islotes fortificados, todo ello  con el propósito de facilitarle a China la colocación de sus bienes y servicios, asegurando su control de los mercados en cuatro continentes y el suministro del 80% del crudo que China requiere y que actualmente llega a sus puertos procedentes del Golfo Pérsico a través del vulnerable Estrecho de Malaca, que une el Océano Indico con el Mar de del Sur de China. La magnitud de esta política expansionistas sería confirmada por la revista TIME en un artículo de su corresponsal en Beijín Charles Campbell, fechado el 12 de mayo de 2017, en el cual se lee “… la Iniciativa OBOR de Una Franja, una Ruta es un gigantesco esquema transnacional de infraestructura que es imposible de ignorar”.

     Para finales del 2020, la Iniciativa OBOR abarcaba el 75% de la población mundial, 3/4 de las fuentes energéticas del mundo y 40% del PIB mundial. Hoy 138 países integran la Iniciativa OBOR. En Latinoamérica y el Caribe se cuentan 18 países, entre ellos PanamáUruguay, Ecuador, Venezuela, Chile, Bolivia, Costa Rica, El Salvador, Cuba y Perú. En la Union Europea se sumaron 18países entre estos Austria, Suiza, Italia, Portugal, Grecia y Polonia. Según la sociedad financiera Morgan Stanley, la inversión estimada que desembolsará China para el 2027 relacionada con Iniciativa OBOR alcanzará la suma $1.3 millón de millones, lo que prueba queChina está dispuesta a poner su dinero sobre la mesa para cumplir con su proyecto hegemónico de expansión mundial. Un ejemplo de ello se manifiesta en el hecho que China ha invertido $46.000.000.000 en la construcción de la ruta terrestre que conecta la oriental ciudad china de Kashgar, ubicada en la conflictiva región china de Uigur (4), con el puerto paquistano de Gwadar, distante la una del otro a más de 3.200 kilómetros. El puerto de Gwadar está ubicado estratégicamente en el Mar Arábico, a la entrada del Golfo Pérsico. Por su parte, la vecina República Islámica de Irán, por cuyo territorio transcurren dos los tres corredores terrestres de la Iniciativa OBOR, entregó a China para su administración y gerencia la estratégica Isla de Qeshm (5)que controla la salida del Golfo Pérsico por el Estrecho de Ormuz. En Egipto, empresas chinas han invertido más de $35.000 millones en proyectos de infraestructura y en la construcción de una nueva capital administrativa, convirtiéndose China en el mayor inversor en el Canal de Suez, controlando Puerto Said, la puerta de entrada al Mar Mediterráneo por el Canal de Suez. En Asia, China administra los mega puertos de Hambantota y ColomboenSiri Lankay de Malaca, en Malasia, lo que le garantiza el libre acceso al Océano Indico.  

     En Europa, la presencia dominante de China es alarmante. Las empresa estatales chinas COSCO Shipping Ports y la China Merchant Port Holdings tienen control del puerto griego de Pireo en el Mar Egeo, el segundo más grande del mundo en tránsito de pasajeros. Esas empresas chinas tambien controlan o administran los siguientes puertos europeos: En Italia, los puertos de Trieste en el Mar Adriático y de Génova (6)en el Mar Tirreno; en Bélgica, el puerto de Zeebrugge; en España, los puertos de Valencia en el Mediterráneo y Bilbao en la costa atlántica; el puerto de Sienes en Portugal, el lugar de nacimiento de Vasco de Gama; en Francia, el puerto de Marsella y en la Isla de Malta, el puerto Marsaxlokk. COSCO Shipping Portsy China Merchant Port Holdings tambienposeen intereses en el Puerto de Estambul y el Puerto de Tánger, en la entrada del Mar Mediterráneo. La presencia de China en estas estratégicas instalaciones portuarias significa que el país asiático tiene presencia determinante en el Mar Mediterráneo, comenzando por sus accesos por el Estrecho de Gibraltar - “Los Pilares de Hércules” - y el Puerto Said en el Canal de Suez, hasta conectar con el Mar Egeo y el Mar Negro, por el Estrecho del Bósforo (7).

                                                           - LA DIPLOMACIA DE LA VACUNA -

     La vacuna contra el COVID -19 ha sido otro instrumento utilizado por China con el propósito de aumentar su control sobre países del tercer mundo en Africa, América y el Medio Oriente. La “Diplomacia de la Vacuna” aplicada por China vincula la promesa de suministro a los países del tercer mundo de vacunas fabricadas en chinas con el obligado establecimiento de vínculos comerciales y de cooperación política a través de la Iniciativa OBOR. La primera manifestación de la “Diplomacia de la Vacuna” ocurrió durante la Cumbre Extraordinaria “China - Africa sobre Solidaridad contra el COVID-19”, celebrada en Beijín en junio de 2020. En esa reunión, China condicionó el suministro de sus vacunas a los países africanos al reforzamiento de los lasos económicos a través de la Iniciativa OBOR, especialmente con vistas a la expansión de la red digital 5G de Huawei,  que como se conoce, fue rechazada por Estados Unidos, Australia, Francia, Inglaterra, Canadá, Japón y la India, entre otros países, por constituir un riesgo a su seguridad nacional. En el mes de julio de 2020, China promovió otra Cumbre, esta vez con la Liga Árabe, tambien condicionando el suministro de sus vacunas al establecimiento de relaciones comerciales en el marco de la Iniciativa OBOR. (8)

                                                         -  “LA GRAN MURALLA DE ARENA” -

     Hoy es evidente que la Iniciativa OBOR no solo se limita a temas económicos y comerciales, pues tambien incluye propósitos geoestratégicos y militares. Así lo reconoció públicamente el10 de julio de 2019 el ministro de la defensa chino Wei Fenghe quien dijo ante un grupo de militares visitantes de países del Pacifico Sur y del Caribe que a través de la infraestructura global de la Iniciativa OBOR:

“Se promoverá la cooperación en áreas tales como la lucha contra el terrorismo, el mantenimiento de la paz y el socorro en caso de desastre para fortalecer los intercambios en el marco del OBOR” (9)

     Esta inesperada declaración causó sorpresa pues Beijín siempre había negado que  la Iniciativa OBOR buscara ampliar la presencia militar china en el extranjero. Como complemento a los hechos que apuntan hacia la ejecución por China de una estrategia dirigida a lograr la absoluta supremacía en lo militar - al igual que en lo económico y comercial - que le permita constituirse en la única superpotencia mundial, el pasado 27 de mayo,Hu Xijin, Editor Jefe de The Global Times, el principal órgano de difusión en idioma ingles del Partido Comunista de China, posteó en la red social china Weibo una nada velada amenaza contra Estados Unidos, anticipando el inevitable enfrentamiento entre Washington y Beijín, señalando al respecto:

“Debemos prepararnos para un enfrentamiento de alta intensidad entre Estados Unidos y China, en cuyo caso un gran número de misiles DF-41 e JL-2 y JL-3, serán la columna vertebral de estrategia. Nuestros misiles nucleares deberán ser tan numerosos que la elite norteamericana temblará ante la posibilidad de una confrontación con China.”(10)

Con el anuncio de China que para el año 2030 incrementará su arsenal nuclear 1.300 nuevas armas, todo parece indicar que la incertidumbre que hoy se vive por causa del COVID-19, será sustituida por la aprensión ante una probable confrontación bélica que dé paso a las angustias y temores vividos durante la Crisis de los Misiles de Cuba en octubre de 1962. Así lo asomó el Jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, el polémico General Mark Milley, en una conferencia en la Universidad Howard en Washington D.C. el pasado 5 de mayo, al manifestar con relación a las acciones desestabilizadora de China que “…estamos entrando en un periodo de potencial inestabilidad internacional”.                                                            

     La presencia de China se ha extendido por el Mar del Sur de China, que forma parte del segundo corredor marítimo de la Iniciativa OBOR y es considerado por Beijín como su Mare Nostrum, en claro desconocimiento de los límites marítimos reconocidos internacionalmente de Filipinas, Vietnam, Taiwán, Brunéi, Indonesia y Malasia. El control del Mar del Sur de China le garantiza a Beijín el libre acceso al Océano Pacifico y a sus recursos naturales. Esta expansión marítima se hizo realidad desde el año 2017 con el envió de flotas pesqueras a las aguas que circundan las Islas Galápagos, inclusive violando las aguas territoriales del Ecuador. Pero la proyección oceánica de China no se ha limitado a las aguas del Océano Pacífico, pues entre enero de 2018 y abril de 2021, más de 400 barcos de pesca con bandera china cruzaron el Estrecho de Magallanes para explotar recursos pesqueros en la zona marítima contigua de Argentina en el Atlántico Sur. (11)   

    En el año 2015, China inició la fase estratégica de su expansión marítima mediante la conversión de seis arrecifes de coral en islotes artificiales fortificados en los archipiélagos Spratly y Paracelso en el mar del Sur de China, que incluía una pista de 2.900 mts. de largo capaz de recibir bombarderos estratégico H6 de la Fuerza Aérea china. El ex jefe del Comando del Pacifico de Estados Unidos, almirante Harry Harris, se refirió a estas instalaciones navales como “La Gran Muralla de Arena”, que tienen como evidente propósito proteger a China por mar, como en su tiempo lo hizo “La Gran Muralla” por tierra.A partir el año 2019, en esas disputadas aguas han acontecido incidentes violentos entre China y la República de Vietnam, histórica enemiga de China y hoy un importante socio comercial de Estados Unidos y Japón. Estos incidentes se materializaron con el hundimiento de un pesquero vietnamita en marzo de 2019 por un guardacostas chino en la zona marítima del Archipiélago Paracelso. El 3 de abril de 2020, otro incidente ocurrió en las islas Spratly, siendo hundido otro pesquero vietnamita con la pérdida de toda su tripulación. En el año 2021, las provocaciones chinas se han trasladado a las aguas territoriales de Filipinas en las islas Spratly, que tambien son pretendidas por Beijín, no obstante que en el año 2016 el Tribunal Internacional de Arbitraje en la Haya, dictaminó que “…la pretensión de Beijín a una soberanía casi total sobre el Mar del Sur de China resultaba incompatible con el derecho internacional” (12)El populista presidente de Filipinas Rodrigo Duterte ha puesto a un lado su declarada identificación con China - su abuelo era nativo de Xiamen, provincia de Fujian, China - enfrentando la presencia de naves de la Armada china en aguas filipinas con unidades de  su Guardia Costera. Aunque hasta la fecha los enfrentamientos no han pasado a mayores, China ha incrementado su presencia en aguas de las Islas Spratly que son reconocidas por la comunidad internacional como pertenecientes a Filipinas. El presidente Duterte, quien el 11 de febrero 2020 informó a Washington que el “Tratado de Visitas de Tropas” en vigencia desde 1999 que contemplaba la “permanencia temporal” de fuerzas norteamericanas en territorio filipino sería abrogado, decidió de forma prudente recoger velas ante la real amenaza de Beijín, informando a Washington que la presencia y permanencia de fuerzas de Estados Unidos en su territorio era bienvenida.

     La respuesta norteamericana durante la Administración Trump y ahora con la Administración Biden a la expansión de China en las aguas de las islas Paracelso y Spratly y en el estratégico Estrecho de Taiwán, ha tenido como propósito afianzar el derecho a la libre navegación por esas aguas y el respeto a la soberanía de los países del área. Así, el 15 de junio de 2020, la Armada de los Estados Unidos por primera vez envió tres portaviones nucleares al Océano Pacifico - el USS Ronald Reagan, el USS Theodore Roosevelt y el USS Nimitz y a mediados de mayo de 2021, al destructor misilístico USS Curtis Wilbur (DDG 54) con la misión de realizar ejercicios “rutinarios” en el Estrecho de Taiwán “como demostración del apoyo norteamericano a una libre y abierta zona marítima Indo-Pacifico”. El portavoz de la 7ª Flota norteamericana dijo al respecto que “… las Fuerzas Armadas de Estados Unidos continuaran volando, navegando y operando en cualquier espacio marítimo que así lo permita el derecho internacional.” (13) El 14 de junio pasado y para mantener la presión a Beijín,ingresó al Mar del Sur de China un Grupo de Tarea de la Armada de Estados Unidos que incluye al portaviones nuclear USS Ronald Regan, al crucero misilístico USS Shiloh y al destructor misilístico USS Halsey.