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04/12/2021
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Apuntes sobre Ideología de género (2)

                                                                Antecedentes.

¿Qué otras raíces tiene la actual ideología de género?

Uno de los antecedentes remotos de la actual ideología de género lo encontramos en el movimiento estudiantil francés de mayo del 68.
La revuelta se inició en la universidad de Nanterre, un barrio obrero de París. Su objetivo no era llegar al poder sino lograr más libertades en la esfera privada. A nivel mundial era un momento de mucha inconformidad con el modelo social imperante. Es la época de la indignación por la guerra de Vietnam y del nacimiento del movimiento hippie.
Los estudiantes franceses protestan contra los convencionalismos sociales establecidos, que daban pie a la falta de oportunidades y de medios para la clase obrera, justificaban el autoritarismo incuestionable de las clases en el poder y alimentaban el puritanismo en materia sexual.
La protesta tal vez no hubiera llegado a mayores, pero dos semana después se le unieron los sindicatos, que convocaron a una huelga general a la que se unieron diez millones de obreros y que provocaron una paralización sin precedentes en la Francia de las postguerras.
Al final, el movimiento no cuajó, pero se convirtió en un canalizador de muchas causas diferentes como el ecologismo, la libertad sexual, la educación igualitaria, el feminismo, los derechos civiles, el antinuclearismo, el antibelicismo, el racismo… Fue un movimiento que reclamaba una nueva moral y sobre todo una nueva sexualidad, y que se oponía a todas las discriminaciones y a todo lo que supusiera una “norma” social. Eslóganes como “está prohibido prohibir” o “haz el amor, no la guerra”, pasaron a ser referentes de muchas generaciones posteriores.

                                       Wilhelm Reich y Herbert Marcuse, los ideólogos de la “revolución sexual”.


Reich y Marcuse se apoyan en Marx, Engels y Freud, y dicen que el marxismo fracasó porque buscaba evitar la lucha de clases entre burgueses y obreros, para lo cual era necesario eliminar la propiedad privada y la religión. Como no lo lograron, estas diferencias permanecieron.
Trasladan esta teoría a la sexualidad y ya no hablan de lucha de clases sino de lucha de sexos entre hombres y mujeres, donde la mujer es el sexo oprimido por los varones, opresión que se origina por el matrimonio monógamo que somete a la mujer al esclavizarla con la procreación.
Equiparan libertad a libertad sexual, y plantean que la solución está en que la mujer pueda tener sexo con quien quiera, como quiera y cuando quiera, centrando todo en el placer y separando la sexualidad de la procreación. Según ellos, esto sería el paso fundamental para hacer a la mujer igual al hombre.

                                                       Los estructuralistas: Jacques Derrida y Michel Foucault.


Los estructuralistas promueven la “deconstrucción de la realidad”, es decir, que la realidad es “construida” y, por tanto, se puede “reconstruir”.
Plantean que no existen los objetos ni los sujetos, sino que el ser humano crea la realidad a partir del lenguaje.  Para ellos, la realidad no existe sino que la construimos cuando la nombramos y le otorgamos un significado. Es, por tanto, la sociedad, la que da el contenido y el significado a las palabras, por tanto, en la medida en que la sociedad cambia, las cosas cambian, y cambia el sentido de las palabras.
Esta teoría se aplica luego a la sexualidad, concluyéndose que, en consecuencia, no existen hombres y no existen mujeres, porque todo depende del significado que demos a las palabras, porque la realidad no existe, sino que la crea el lenguaje.
Es decir, si yo digo que soy hombre, o mujer, o niño, o chino, o rubio…, lo soy, porque yo lo decido. Esto puede parecernos ingenuo y risible, pero esta idea ha hecho mucho camino, por eso añado a esta entrega un video filmado en una universidad en Washington.

                                                                                  Simone de Beauvoir.


Escribe “El segundo sexo”, donde dice: “No naces mujer, te haces mujer; no naces varón, te haces varón”. Afirma que la mujer casada es una esclava. Sus teorías desembocan en el feminismo de género de finales de los 60 e inicios de los 70, que busca eliminar la distinción entre los sexos, pero de los feminismos hablaremos en la próxima entrega.