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03/08/2021
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ORIGEN DE LA DOCTRINA SOCIAL CRISTIANA

  Por: José Gómez Cerda

Presidente de la Asociación de Escritores y Periodistas Dominicanos (ASEPED)

Los interesados en la doctrina social cristiana debemos saber cuáles son las raíces de esas enseñanzas.

El Nuevo Testamento es en la Biblia la colección de 27 libros que fueron escritos en los setenta primeros años, después de la resurrección de Cristo y que la iglesia reconoce como expresión auténtica de la fe. Ese documento contiene las bases de la doctrina social cristiana.

Estos libros fueron escritos por apóstoles y evangelistas, que expresan un conjunto de testimonios, hechos y prédicas de la persona de Jesucristo. Ellos eran pescadores, y trabajadores de diversos oficios, que conocían la situación social de esa época.

Junto con el Antiguo Testamento es parte de una misma historia, antes; durante y después de Cristo. Tanto en el antiguo como el nuevo testamento se reflejan las bases de la doctrina social.

Las comunidades cristianas primitivas se preocuparon por reunir los escritos que contenían las predicas de Cristo a sus apóstoles, y las experiencias fundamentales de los primeros creyentes. La Iglesia fue la que reconoció esos libros que expresan la fe, tal como lo escribieron y dijeron los apóstoles, con sus mensajes fundamentales y universales.

El Nuevo Testamento contiene lo escrito por cuatro evangelistas; Mateo, Marcos, Lucas y Juan, escritos originalmente en griego. Después traducidos a todos los idiomas del mundo. La Iglesia Católica reconoce el Nuevo Testamento como expresión de la fe apostólica, como Palabras de Dios.

 

Fueron ellos los que escribieron la vida de Cristo y su doctrina social, que se refleja fundamentalmente en el sermón de la montaña.

¡Jesús no escribió nada! Pero en la formación a sus discípulos, a la cual dedicó gran parte de su tiempo, los hacía memorizar sus enseñanzas, además los doce apóstoles lo acompañaron en sus actividades públicas.  Ellos fueron testigos de los milagros y la doctrina de su líder.

Los apóstoles conocieron de primera mano toda la vida de su maestro, Jesús, ellos podían recordar las instrucciones de su maestro, y tenían en su memoria todo lo que después escribieron. ¡Lo que hora conocemos como parte del Nuevo Testamento! Ahí están los fundamentos de la doctrina social cristiana; las personas humanas fuimos hemos a semejanza de Dios, todos somos iguales, hijos de Dios.

Se llama “tradición de los Apóstoles” los hechos y las enseñanzas de Jesús, que ellos conocieron y enseñaron a los primeros cristianos, sobre las acciones y hechos de Jesús, que dieron origen a la doctrina social cristiana.

Todo lo que conocemos de la vida de Cristo viene de los escritos de sus apóstoles, ellos fueron testigos presenciales, tal como Cristo quiso que así fuera, para ser entendido y creído, ellos son los autores de la vida y obra de su maestro, y los propulsores de la doctrina social cristiana.

Cristo instruyó a sus discípulos para que propagaran su vida, sus hechos y sus enseñanzas, que es su doctrina. Formó un equipo para que llevaran sus palabras, su doctrina, al mundo conocido en esa época, para que su iglesia fuera global, universal católica.

El Nuevo Testamento contiene Evangelios, hecho de los Apóstoles, cartas y el Apocalipsis; los Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan, también Los Hechos de los Apóstoles.

Cartas a los Romanos, los Corintios (2), los Gálatas, los Efesios, los Filipenses, y a los Colosenses, también una Carta de Filemón. 2 Cartas a los Tesalonicenses; 2 cartas a Timoteo, y 1 carta a Tito y una a los Hebreos.

Además, Cartas de Santiago, 2 cartas de Pedro, una de Judas, tres cartas de Juan, y finaliza con Apocalipsis.

Si algún periodista o escritor quiere buscar fuentes confiables para sus escritos, sobre el origen de la doctrina social cristiana, puede ir directamente y encontrará en el Nuevo Testamento, una fuente de conocimientos, sabidurías, fe en Cristo y la base de la doctrina social cristiana.

Santiago de los Caballeros