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19/06/2021
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Y llegó el diluvio

Las arcas nacionales están vacías, sin esperanzas de recaudar divisas mediante exportaciones de bienes y servicios para pagar importaciones urgentes de combustibles y alimentos básicos

Las Casas de Cambio (Cadecas) suspendieron el serviciode recanje de moneda libremente convertible (MLC) en los aeropuertos internacionales de Cuba desde este 20 de mayo.

Las arcas nacionales están vacías, sin esperanzas de recaudar divisas mediante exportaciones de bienes y servicios para pagar importaciones urgentes de combustibles y alimentos básicos, según evidencia el incremento de las  restricciones aplicadas por el Gobierno. 

Ahora se torna peligroso posponer aún más los pagos de las deudas contraídas por el país; las inversiones en la industria y la agricultura se vuelven más lejanas y las producciones locales tardarán en despegar. El turismo, llamado la locomotora de la economía, está tan enclenque como los ferrocarriles cubanos. Por su parte, las inversiones destinadas al sector, en detrimento de la producción y los servicios sociales, han endeudado a varias generaciones de cubanos, sin que las miles de habitaciones construidas puedan ocuparse en los próximos años. 

Ciertamente, no hay un Período Especial similar al existente entre 1989 y 2005, cuando se deterioraron por negligencia los inventarios en los almacenes. La industria y la agricultura tenían maquinarias con tecnologías atrasadas, pero en buen estado y producían. Ahora existe un “Período Coyuntural de Continuidad”, sin esperanzas de salvación exterior ni recuperación endógena a corto plazo, debido a las industrias obsoletas, el campo con apenas arados y bueyes, y el capital humano devaluado.

La imposibilidad de pagar los cargamentos de combustible ha sido la causa fundamental de los cortes de electricidad en todo el país, así como de la minimización de las asignaciones de combustible a la industria, la agricultura, los servicios y el transporte público; de la disminución de la venta liberada de pan y la incorporación de un 20% de harina de maíz a su masa, según han reconocido ejecutivos cubanos en los reportajes televisivos y otros medios oficiales.

Las tiendas de las cadenas CIMEX, TRD y otras que no pasaron a la categoría de venta en pesos libremente convertibles han sufrido la desidia y apenas reciben algún producto para matar el hambre de la mayoría de los cubanos, que realizan colas y pagan con los devaluados pesos, resultantes de la Tarea Ordenamiento.

Esas empresas monopólicas pasaron sus prioridades a las tiendas de venta en MLC (dólares) que, según el Gobierno, servirían para abastecer los establecimientos en moneda nacional.

La inmensa cuestión es cómo transcurrirá el segundo semestre de 2021. Durante los primeros seis meses del año se realizan las mayores producciones en Cuba, fundamentalmente a causa del clima y los eventos meteorológicos. Estamos con las producciones de arroz y frijoles decaídas por los recortes de combustible y la ausencia de fertilizantes y pesticidas, casi sin azúcar debido a los vergonzosos resultados de la zafra 2020-2021, y con medidas, ya demoradas, para la supuesta eliminación de las trabas a los campesinos.

Ni siquiera la yuca, que aportaría harina, casabe y alimento animal, los plátanos y los boniatos aparecen por los mercados. La cosecha de tomate fue grande, y se publica que se ha producido mucho puré, pero el apreciado producto sigue ausente, y se teme que vaya a las tiendas en MLC o la exportación. Los vegetales serán aún más huidizos; las esperanzas se cifran en los mangos y, sobre todo, en los aguacates, la fruta salvadora degustada como ensalada.

La COVID-19 continúa en ascenso, y las vacunas se encuentran en fase de ensayos, aunque el Gobierno realiza una amplísima vacunación con la salvedad de que es voluntaria. Hasta ahora no se ha expuesto en medios oficiales a ningún directivo recibiendo las inyecciones. 

Los visitantes, turistas y empresarios extranjeros que cambiaron sus divisas al llegar a Cuba tendrán que irse con los pesos, y en el futuro calcular aún más sus gastos en el país, si aún deciden vacacionar o realizar alguna inversión. La suspensión de las Casas de Cambio podría ser el anticipo de mayores cierres bancarios. La situación económico-financiera es realmente muy preocupante y requiere abordarse con la mayor seriedad.