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27/02/2021
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CARTA ABIERTA SOBRE DECISIÓN DE PEN NICARAGUA. Nicaragua: PEN anuncia una alianza regional para continuar su trabajo en Nicaragua con un impacto global

CARTA ABIERTA SOBRE DECISIÓN DE PEN NICARAGUA

Por Gioconda Belli

Desde hace varios años -2014- para ser exacta, he sido presidente de PEN en Nicaragua. La organización que empezó en Londres en 1921, primero como PEN Club con un grupo de amigos escritores, encontró durante las guerras mundiales su vocación de defender escritores encarcelados y luchar por los derechos de aquellos cuyos libros se prohibían, o cuya palabra se silenciaba en regímenes opresivos. A sus cien años de existencia, en este 2021, PEN reúne bajo su sombra a más de 40,000 escritores en 140 centros en todo el mundo. Bajo la presidencia de figuras como Arthur Miller, Thornton Wilder, E. M Forster, Alberto Moravia, H.G. Wells, Mario Vargas Llosa, Homero Aridjis, John Ralston Saul, hasta la de Jennifer Clement en la actualidad, PEN ha seguido haciendo honor a su Acta Constitutiva y a sus principios humanistas.

Cada centro PEN es autónomo y nacional. Su relación con PEN Internacional se basa en adherirse a su filosofía y principios en la promoción y difusión de la literatura y en la defensa de la libertad de expresión y la solidaridad con escritores perseguidos u hostilizados en el mundo.

PEN Internacional promueve premios literarios en Estados Unidos y Europa.

Con su trabajo, PEN Nicaragua ha intentado suplir en el país la carencia de programas de estímulo a la lectura y de difusión de la cultura nacional. A través de los años, hemos organizado decenas de libro foros para leer y comentar libros, hemos hecho talleres de lenguaje para periodistas y escritores y hemos alertado sobre las violaciones a la libertad de prensa y de expresión que se han venido recrudeciendo en Nicaragua.

Nuestro trabajo se hace con voluntarios. En el pasado hemos contado con pequeños proyectos apoyados por la cooperación internacional, y desarrollado eventos y programas con la Fundación Violeta Barrios de Chamorro.

Desde 2018, debido a que, aunque presentamos en regla los documentos solicitados no se nos extendió certificación por parte del Ministerio de Gobernación como les sucedió a varias ONG, perdimos la posibilidad de optar a proyectos y nuestra cuenta bancaria fue cancelada. PEN Nicaragua, desde entonces ha funcionado al mínimo haciendo un esfuerzo voluntario para continuar en 2020 con los LibroForos, que siguieron siendo muy bien recibidos por el público.

La ley de Agentes Extranjeros, con sus infinitos requisitos que requerirían un personal del que carecemos, sólo se aplica en nuestro caso por suscribirnos a los ideales y las propuestas éticas de PEN Internacional. PEN no nos impone un determinado modo de funcionar, ni existe otra vinculación más que la de formar parte de este tejido internacional de centros culturales y de apoyo a la labor de los escritores.

A pesar de que nuestros fines y trabajo responden a ideales humanitarios y libertarios, estamos conscientes de que esta vinculación haría que el Estado nos impusiera la inscripción como agentes extranjeros y el cumplimiento de requisitos mensuales que no se corresponden con la realidad de nuestras limitaciones. Por otro lado, ninguno de nosotros se considera agente extranjero. Somos nicaragüenses que sólo hemos querido el desarrollo cultural de nuestro país. Por estas razones, la Junta Directiva que presido y la Asamblea de miembros, hemos decidido suspender indefinidamente el centro PEN en Nicaragua.

Nos apesara tomar esta decisión, dados los vacíos culturales que existen en el país y las constantes violaciones a la libertad de expresión, pero bajo las condiciones impuestas por esta ley no podríamos continuar operando y dando cumplimiento a la misión independiente y libertaria que respalda la filosofía de los centros PEN en el mundo.

Hemos informado a PEN Internacional de nuestra decisión de suspender nuestra afiliación. Cada uno de nosotros, directivos y miembros, escritores, poetas, periodistas, académicos y ensayistas, seguiremos aportando a la cultura nicaragüense como individuos creativos que amamos a nuestro país.

En nombre de la directiva de PEN Nicaragua y de sus afiliados, agradecemos a Hispamer, a la Fundación Violeta Chamorro y a todos los que nos apoyaron. Agradecemos la visión de futuro de Gloria Guardia, Vidaluz Meneses y de quienes fundaron el PEN nicaragüense, de unirse a esta iniciativa global de escritores dedicada a promover la libre circulación de ideas, la libre expresión y la literatura como testigo y guardadora de las miserias y grandezas de la condición humana.

Presidente de PEN Nicaragua de 2014 hasta la fecha*

Managua, Nicaragua, el 4 de febrero de 2021.

Nicaragua: PEN anuncia una alianza regional para continuar su trabajo en Nicaragua con un impacto global

El 4 de febrero de 2021, el Centro PEN Nicaragua anunció la suspensiónde sus actividades en medio de un clima cada vez más degradado debido a las amenazas y la estrecha vigilancia al ejercer el periodismo, la literatura y defender la libertad de expresión y el pensamiento crítico.

PEN Nicaragua ha sido un centro ejemplar y, además de esto, los miembros han actuado con una valentía admirable ante las políticas represivas del presidente Daniel Ortega. PEN Internacional seguirá su trabajo de defender, amparar, ayudar y solidarizarse con todos los periodistas y escritores nicaragüenses, declaró Jennifer Clement, Presidente de PEN Internacional.

Por esta razón, PEN Internacional anuncia que continuará trabajando en la defensa de la libertad de expresión en Nicaragua a través de una alianza regional liderada por países como Argentina, México y Estados Unidos. Este observatorio de impacto global contará con el apoyo de centros PEN en Paraguay, Canadá, Ecuador y Puerto Rico, así como de organizaciones internacionales de derechos humanos.

La decisión del suspender las actividades del Centro PEN Nicaragua en el futuro inmediato es consecuencia de la ola represiva del gobierno de Daniel Ortega en contra de periodistas y escritores críticos, que comenzóen 2018, y agudizado por la entrada en vigor de la Ley de Regulación de Agentes Extranjeros, aprobada el 15 de octubre de 2020, “un marco legal para las personas físicas o jurídicas dependientes de intereses y financiamiento del extranjero, y que incurran en injerencias en los asuntos internos del país”.

Cualquier organización o persona registrada en el Ministerio del Interior como "agente extranjero" estará sujeta a una estrecha vigilancia, así como a restricciones de sus derechos cívicos y políticos, y todas sus propiedades podrán ser incautadas. Esta lista de agentes extranjeros incluye a las organizaciones de la sociedad civil.

La crisis política que hunde a Nicaragua y las crecientes intimidaciones, procesos judiciales, amenazas, detenciones arbitrarias y víctimas de campañas de acoso en contra de periodistas y escritores críticos ponen de manifiesto el clima que se vive bajo el gobierno de Daniel Ortega.

El Acta Constitutiva de PEN Internacional, recuerda que:

PEN aboga por el principio de la libre transmisión de pensamiento dentro de cada país y entre todos los países; y sus miembros se comprometen a oponerse a cualquier forma de supresión de la libertad de expresión en el país y en la comunidad donde viven, así como en otros lugares del mundo, cuando sea posible. PEN proclama su apoyo a favor de una prensa libre y se opone a la censura arbitraria en tiempos de paz; cree que el progreso indispensable del mundo, hacia un régimen mundial político y económico más organizado, hace imperativa la crítica libre de los gobiernos, administraciones e instituciones; y puesto que la libertad supone la moderación voluntaria, los miembros se comprometen a oponerse a los males inherentes de una prensa libre, tales como las publicaciones mendaces, la falsedad intencional y la distorsión de los hechos con fines políticos o personales.

PEN Internacional reitera sus llamados al gobierno de Nicaragua de permitir el libre flujo de información, cesar las agresiones, amenazas y persecución a periodistas críticos e independientes, así como a respetar los acuerdos firmados y ratificados por el Estado de Nicaragua en la Declaración Universal de Derechos Humanos, Convención Americana sobre Derechos Humanos, así como en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.