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02/03/2021
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FIDEL CASTRO: OBJETIVO VENEZUELA (Segunda parte).

FIDEL CASTRO: OBJETIVO VENEZUELA

                                                       Segunda parte.

                                                       1999 - 2019

     El 2 de febrero de 1999 Hugo Chávez Frías se juramentaría como presidente de la Republica. Al tomar su juramento en el Congreso Nacional, Chávez evidenció su intención de destruir la República. Todos recordamos el semblante sombrío del   presidente saliente Rafael Caldera cuando un arrogante Hugo Chávez se refirió despectivamente a la Constitución de 1961, el Contrato Social de la Nación, como “La Moribunda”, iniciando con ello el proceso que culminaría con la instauración de la llamada “Quinta República” a partir de la promulgación de la nueva constitución el 15 de diciembre de 1999, la cual fue aprobada solo por 32% de los venezolanos entonces habilitados para votar.  Viene al caso preguntarse si Rafael Caldera, al escuchar aquella blasfemia contra la institucionalidad republicana de “Juro… ante esta moribunda Constitución…” apreció la magnitud del error histórico que había cometido al liberar sin reservas a Hugo Chávez y los demás golpistas de 1992, abriéndoles el camino para la ejecución de su anunciado asalto a Venezuela.

     Desde el mismo inicio de la presidencia de Hugo Chávez, Fidel Castro, con el claro propósito no solo de contar con el sostén energético de Venezuela para sacar a Cuba de su desastrosa situación socio - económica, producto del “Periodo Especial”, sino tambien para relanzar su proyecto de dominación continental, comenzó a envolver a Hugo Chávez en su versión del “Abrazo de Morfeo”, sometiendo al venezolano a una dependencia a tal grado hacia él que en el devenir de los años le costaría a Chávez su propia vida al decidir este, por insistencia de Fidel, tratar su enfermedad en Cuba y no en otros centros hospitalarios especializados que le fueron puesto a su disposición como el MD Anderson Cancer Center en Houston y el Hospital Sirio-Libanés en Sao Paulo, Brasil. El primer paso hacia el control de los recursos venezolanos se vivió el 30 de octubre del 2000 con la firma del Acuerdo Integral de Cooperación (petróleo por servicios humamos cubanos) entre Cuba y Venezuela y a partir de entonces, Fidel Castro comenzó, como el mejor de los marioneteros, a mover los hilos del poder en Venezuela, infiltrando las instituciones fundamentales del Estado, como los servicios de inteligencia y seguridad, las Fuerzas Amadas, los sistemas de identificación de los venezolanos, los registros y notarías y, sobre todo, a Petróleos de Venezuela a cuya cabeza fue puesto posterior al paro petrolero del año 2001 uno de sus incondicionales, Alí Rodríguez Araque.

La estatal petrolera venezolana, a través de la mampara de Petrocaribe establecida en junio de 2005, le suministraría a Cuba 100 MBD [miles de barriles/día] de petróleo y productos refinados a bajo costo y con facilidades de pago, de los cuales Cuba destinaba 37 MBD para su consumo interno y el resto se revendía a precios internacionales, convirtiéndose el petróleo venezolano en el tercer producto de exportación de Cuba después del azúcar y el níquel. Para tener idea de las ventajas del financiamiento dadas a Cuba para el pago de su factura petrolea, recordemos que, en elterreno de lo práctico, Cuba paga solo 50% de la factura por el petróleo que recibe de Venezuela debido a que el resto lo obtiene financiado a un plazo de entre 17 y 25 años, a una tasa de interés del 1% anual.

    Tan deleznable como fue el control ejercido por Fidel Castro sobre las instituciones y recursos de Venezuela, resultaría ser el hecho que Hugo Chávez fuese asimilado al propósito existencial del Comandante en Jefe de confrontar y desafiar al principal cliente y aliado estratégico de Venezuela: los Estados Unidos de América.

Muchos recuerdan que el primer desplante de Chávez hacia los Estados Unidos se produjo durante la tragedia ocurrida en el Estado Vargas el 15 de diciembre de 1999, cuando Hugo Chávez, con apenas meses en el poder, rechazó por presiones de La Habana la colaboración material y humana ofrecida por el gobierno del presidente Bill Clinton dirigida a socorrer a los miles de damnificados por los desastrosos deslaves ocurridos. En aquella oportunidad, Fidel Castro manipuló a su pupilo venezolano convenciéndolo de no aceptar esa ayuda humanitaria, pues, según Fidel, los ingenieros militares (muchos de ellos de origen latino) quienes ya estaban camino a La Guaira desde la Base Naval de Roosevelt Road en Puerto Rico, eran en realidad agentes provocadores de la CIA, supuestamente encomendados con la misión de infiltrarse en Venezuela para subvertir y derrocar la Revolución Bolivariana. La sumisión emocional de Hugo Chávez a los designios de su “Padre Fidel”, le permitió a Cuba alejarse temporalmente del colapso, ya que, como dijo Luis Miquilena en la entrevista antes citada, “Venezuela le ha dado más a Cuba que Rusia”

     Nuestro País ha sido sometido desde el 2002 al control social, político, militar y económico de los Castro al punto que uno de los miembros más radicales de la nomenclatura castrista, Ramiro Valdés, fue nombrado en febrero de 2010 por Hugo Chávez como jefe de la comisión técnica creada para abordar la crisis eléctrica que vive Venezuela. Igualmente, partir del año 2012, se activó un cable submarino de fibra óptica que tras un recorrido de 600 kilómetros desde el costanero estado Vargas a la oriental provincia cubana de Granma, conecta a los dos países. Ese cable de comunicación, pagado por Venezuela, ha permitido la conexión de internet entre los dos países y el acceso de Cuba a los distintos sistemas de transmisión de información y datos de los órganos del Estado venezolano. El sometimiento y control de Cuba sobre los venezolanos seria confirmado de la manera más desvergonzada posible, primero por el mismo Hugo Chávez, quien, al anunciar la visita de Raúl Castro a Caracas en el 2010 con ocasión del Bicentenario de la Declaración de Independencia, dijo que se trataba de “una visita de trabajo, una visita oficial para seguir alimentando y conformando la unidad entre los dos países.” Ello sería respondido con igual desfachatez por Raúl Castro quien el 19 de abril de 2010, diría con respecto a la relación Cuba - Venezuela que “…cada día somos más la misma cosa”.

      El éxito logrado por Fidel Castro en su obstinado esfuerzo de someter a Venezuela a sus designios e intereses se puso en clara evidencia, como apreciaremos de seguido, con la entrega de los derechos históricos de Venezuela sobre el Territorio Esequibo, tal y como los estableció el Libertador Simón Bolívar el 15 de octubre de 1817 con la anexión de la provincia y gobernación de Guayana en toda su extensión, que incluía el Esequibo, así como por el ultraje a la institucionalidad y legalidad de la República al imponer a Nicolás Maduro en la presidencia de la Republica, a partir del 10 de enero de 2013.

                                                 EL TERRITORIO ESEQUIBO

     Durante la visita oficial que hiciera en enero de 1981 el entonces canciller cubano Isidoro Malmierca Peoli a Mapa de Venezuela, año 1890.Georgetown, Guyana, para la firma de un pacto político entre Guyana y Cuba, se fijó la posición oficial de Cuba con relación a la reclamación venezolana sobre el Territorio Esequibo, manifestándose al respecto: “El reclamo venezolano es prueba de expansionismo y Guayana tiene pleno derecho a gozar de su entero territorio con plena libertad.” El Pacto Cubano - Guyanés de 1981, tuvo su origen en la necesidad que tenía el izquierdista primer ministro Forbes Burnham de contar con apoyo militar cubano en caso de una acción venezolana sobre el Territorio Esequibo y en la necesidad estratégica de Cuba de contar con un puerto de escala para las tropas cubanas que se dirigían a Angola durante la guerra en esa nación africana (1975 -1991). Como resultado de la alianza estratégica Georgetown - La Habana, Cuba apoyaría a Guyana en su diferendo con Venezuela. La declaración del canciller Malmierca fue calificada por el entonces ministro del exterior venezolano José Alberto Zambrano Velazco en una entrevista aparecida en el vespertino “El Mundo” el 23 de junio de 1981, como “…un llamado a la reflexión de los venezolanos, en el sentido que se tome conciencia de que, además del Diferendo con Colombia, tenemos el problema limítrofe con Guyana”   

     Apartir de entonces, todos los gobiernos democráticos tenían la reclamación sobre el Territorio Esequibo como punto focal de su política exterior, contando con el apoyo irrestricto de las Fuerzas Armadas venezolanas. Pero todo eso cambiaria con la llegada de Hugo Chávez al poder quien ordenó engavetar nuestra reclamación al punto que la Cancillería no ejercería a partir del año 2002, actuación alguna para mantener vigente la reclamación. Esta inactividad diplomática de Venezuela, sin dudas obedeciendo a la presión de Fidel Castro, fue ratificada por Hugo Chávez durante su visita Guyana el 20 de febrero de 2004. Chávez declararía durante su estadía en Georgetown que “…el asunto del Esequibo será eliminado del marco de las relaciones sociales, políticas y económicas de los dos países” (12)

     La reclamación venezolana continuaría en el baúl del olvido al punto que en la Ley de Presupuesto para el ejercicio fiscal 2012, presentada a la Asamblea Nacional por el entonces ministro Jorge Giordani, no se incluía partida alguna para el financiamiento de la reclamación sobre el Esequibo (13). Pero sería Nicolas Maduro quien pondría punto final a cualquier discusión sobre el tema cuando, durante su visita a Guyana en agosto de 2013, adoptó como suya la posición anti venezolana sobre la reclamación expresada oficialmente por Cuba en 1981, inclusive calificándola de “racista e imperialista”. Esto dijo Maduro sobre la justa e histórica pretensión venezolana:           “El Acuerdo de Ginebra de 1966 fue un acuerdo entre el viejo Imperio Británico y un viejo gobierno de Acción Democrática en Venezuela (…) fue en los años en que Venezuela empezó una campaña dentro de las Fuerzas Armadas venezolanas, dentro de los medios de comunicación hacia la población, de odio, de acoso y de preparación psicológica a través del desprecio, el racismo para invadir Guyana.”   

     Pocos conocen que el encargado de la Unidad Especial de Guyana de la Cancillería venezolana desde 1995 hasta su despido en junio del 2014 fue el almirante Elías Daniels Hernández, el oficial naval quien le permitió a un Hugo Chávez ataviado con uniforme limpio y boina roja de paracaidista, dirigirse a la Nación el 4 de febrero de 1992 “en vivo y directo”, desobedeciendo la orden directa e inequívoca del presidente Carlos Andrés Pérez quien, para evitar el desastre mediático que en efecto entonces se manifestó, expresamente había ordenado se grabara y se editara la alocución del golpista llamando a la rendición de los otros conjurados. Esto me lo confirmó mi amigo, el entonces ministro de Información quien injustamente cargaría con la responsabilidad del famoso “por ahora”. El almirante Daniels en una entrevista transmitida el 11 de agosto de 2014 por la emisora caraqueña YVKE Mundial, entrevista que sería reproducida por la página web APORREA (disponible en https://www.aporrea.org/tiburon/n255930.html), confirmó que el gobierno de Chávez “politizó” el diferendo territorial con Guyana. A la pregunta del periodista sobre si se había cuestionado el manejo de la reclamación del Esequibo, Daniels contestó:

 “Hay que dividir eso en dos etapas, porque el gobierno tiene varios años. Al principio se le dio mucha importancia y se continuó la gestión de años anteriores. Pero en 2002 el gobierno dejó de enfocar la reclamación como un asunto de Estado. El tema Guyana no puede ser una política de gobierno, que es circunstancial, sino una política de Estado, que debe ser consensuada.”

Como se puede apreciar de boca de un testigo de excepción, nuestra reclamación sobre el Territorio Esequibo fue engavetada a partir del año 2002 y pasó a ser un tema olvidado por un gobierno que a partir del 11 de abril de 2002 se entregó por completo a las directrices de Fidel Castro quien, como ya vimos, consideraba la reclamación venezolana como “expansionista”.

     Para concluir debemos señalar que en un curioso e inesperado giro de 180o con relación al abandono de la legítima reclamación venezolana sobre el Territorio Esequibo,Nicolás Maduro, el 7 de enero de 2021 hizo pública una nueva y agresiva política nacional al anunciar durante una reunión del Consejo de Estado y de Defensa de la Nación en respuesta a la adversa decision adoptada por la Corte Internacional de Justicia el 18 de diciembre pasado, que “El territorio del Esequibo es de Venezuela y lo vamos a reconquistar.” (14) Este cambio de política ciertamente difiere de la posición adoptada y reiterada en las palabras y los hechos durante los último 16 años por los gobiernos de Hugo Chávez y del propio Nicolás Maduro con respecto al diferendo con Guyana, que hoy, alejada de su antiguo aliado caribeño, cuenta con el apoyo de Estados Unidos, país con el cual Guyana efectúa patrullajes navales con el propósito de interceptar el tráfico de estupefacientes en las costas de Venezuela.

                                               NICOLAS MADURO MOROS

     Comenzando los años 90’s, Fidel Castro logró sembrar a Nicolas Maduro Moros, un aventajado pupilo de la Escuela Nacional de Cuadros “Julio Antonio Mella” del Partido Comunista de Cuba, en el círculo íntimo de Hugo Chávez, asegurando con ello acceso a todo lo que acontecía en el entorno chavista. Maduro pasaría de espaldero de Chávez a constituyentista (1999); a diputado (2000); a presidente de la Asamblea Nacional (2005); a ministro del exterior (2006) y, el 13 de octubre de 2012, cuando ya se conocía lo inevitable de la muerte de Hugo Chávez, a vicepresidente ejecutivo de la Republica, para posteriormente ser elegido presidente en marzo de 2013. Con el nombramiento de Maduro como vicepresidente ejecutivo, sin duda “sugerido” por La Habana, Fidel Castro garantizaba que su “Candidato Manchuria” ocupara la presidencia al producirse la muerte de Chávez, lo que quedaría evidenciado al ser Nicolás Maduro nombrado oficialmente por Chávez como su sucesor en una alocución televisiva el 8 de diciembre de 2012, la última vez que los venezolanos verían a Hugo Chávez con vida. Existen claros indicios que Hugo Chávez murió en Cuba entre el 12 y el 28 de diciembre de 2012, pues, como se vivió, y sin explicación alguna, el 31 de diciembre de 2012 se cancelaron todos los eventos y reuniones públicas para recibir el nuevo año y las emisoras de radio dejaron de transmitir música. Sin embargo, la muerte del “Comandante” se anunciaría oficialmente el 5 de marzo de 2013, a partir de cuando  se le endiosaría calificándolo como  “El Comandante Eterno”.

     Al no presentarse Chávez ante la Asamblea Nacional el 10 de enero de 2013 para juramentarse como presidente reelecto, el artículo 233 de la Constitución establecía - y establece - que el presidente de la Asamblea Nacional debía encargarse interinamente de la presidencia ante la ausencia presidencial, mientras se celebraban nuevas elecciones en un lapso de 30 días consecutivos. Pero que se respetase el procedimiento constitucional implicaba que Diosdado Cabello, como presidente de la Asamblea Nacional, se encargaría de la presidencia, lo cual era inaceptable para los Castros por dos razones: Diosdado Cabello no era persona de confianza para Cuba y Maduro tenía que mantenerse en la presidencia, aun en contra del mandato constitucional, mientras era elegido en la subsiguiente elección.

Esta descarada violación a las leyes venezolanas seria cooptada por la Sala Constitucional del entonces Tribunal Supremo de Justicia en su sentencia No. 02 del 9 de enero de 2013, en la cual se estableció que como Chávez era un presidente “reelecto” no había necesidad que se juramentara nuevamente y por tanto el poder ejecutivo continuaba en funciones con base al principio de la “continuidad administrativa”. Esto permitió que, mientras se decidía cuando anunciar la muerte de Chávez, Nicolas Maduro ejercería las facultades presidenciales. Pero no contento con aquella usurpación, el 8 de marzo de 2013 - día declarado no laborable por duelo nacional - la Sala Constitucional dictó la sentencia No. 141 mediante la cual se legitimó burdamente la permanencia inconstitucional de Nicolas Maduro en la presidencia de la República. En esa sentencia se estableció no solo que Maduro asumiera la presidencia como “presidente encargado”, sino que podía postularse en las venideras elecciones sin dejar el ejercicio de la presidencia, lo cual implicaba una nueva violación constitucional, esta vez a su artículo 229. Evidentemente a los estrategas en La Habana poco les importaba la legalidad e institucionalidad de Venezuela pues lo ordenado era que una vez que Nicolas Maduro ocupara la presidencia, no podía abandonarla por ninguna circunstancia y mucho menos por “tecnicismos” de carácter constitucional. Ello ha significado que cuando Venezuela retorne a la legalidad republicana, todo lo actuado por Nicolas Maduro en ejercicio de la presidencia desde el 10 de enero de 2013 en adelante, está viciado de nulidad absoluta y por ello, es inexistente.  

     Como se conoce, el 14 de abril de 2013 Nicolás Maduro “ganaría” las elecciones por un margen de 1.7% de los sufragios válidos sobre el candidato y ex gobernador del estado Miranda Henrique Capriles, quien exigió un recuento de votos dada las irregularidades constatadas antes y durante del proceso electoral. Pero ello sería negado por el Consejo Nacional Electoral. No obstante existir evidencia de la falsedad del triunfo de Nicolas Maduro, el candidato opositor Capriles decidió aceptar los resultados para, según sus palabras, evitar “un baño de sangre”.  

     Vencido el periodo presidencial 2013 - 2019, la írrita reelección deNicolas Maduro celebrada el 20 de mayo de 2018 para el periodo 2019 -2025 fue desconocida internacionalmente, situación que implicó que Nicolas Maduros fue rechazado por más de 60 países como presidente constitucional y legítimo de Venezuela a partir del 10 de enero de 2019, entre los que se cuentan Japón, España, Francia, Estados Unidos, Chile, Brasil, Argentina, Canadá, Perú, Colombia, Costa Rica, Panamá, Guatemala, El Salvador, Honduras, Guyana, Uruguay, Paraguay, la Unión Europea, Polonia y Hungría.

                                                            CONCLUSION

     El 25 de noviembre de 2016 el presidente cubano y sucesor dinástico de Fidel Castro, el General de Ejército Raúl Castro Ruz, anunció en un mensaje televisivo a la Nación cubana y al mundo la muerte de su hermano Fidel, manifestando al respecto:

"Con profundo dolor comparezco para informarle a nuestro pueblo, a los amigos de nuestra América y del mundo que hoy, 25 de noviembre del 2016, a las 10.29 horas de la noche falleció el Comandante en Jefe de la Revolución Fidel Castro”

    

     La desaparición física de Fidel Castro no implicó en forma alguna el cese del control de La Habana sobre Venezuela y sus recursos. Al contrario, Nicolas Maduro continuó suministrando petróleo a las refinerías cubanas, aunque en cantidades progresivamente disminuidas debido a la caída de la producción petrolera venezolana. De acuerdo con un artículo publicado por “Radio Televisión Martí” de la Voz de América (VOA) el 13 de julio de 2017, durante el año 2015 Cuba recibió de Venezuela un promedio de 103.226 MBD de petróleo, cifra que decayó a 80 MBD en el 2016 y a 42.320 MBD en el segundo semestre del 2017. (15)Los envíos de crudo venezolano a Cuba continuaron su merma en los años 2018, 2019 y 2020 debido a la acentuada caída de la producción petrolera venezolana, la cual en los año 2019 y 2020 descendió a 645 MBD y a 393.000 MBD, respectivamente, según, informes de PDVSA. (16)

     Durante el año 2020 los venezolanos se vieron afectados por primera vez en su historia por un racionamiento de combustible que ha causado estragos en los servicios públicos del país, especialmente en ciudades del interior de la República como Valencia, Maracaibo y Puerto Ordaz. Paralelamente, Nicolas Maduro anunció una subida del costo de la gasolina a $ 0.50 por litro, lo que significa que el precio de la gasolina en el país con mayores recursos petroleros en el mundo se sitúa a niveles de su costo en Estados Unidos. Sin embargo, la destrucción de la industria petrolera venezolana no ha impedido que Nicolas Maduro continúe enviando petróleo a Cuba, criminalmente perjudicando con ello al pueblo venezolano. Inclusive, Maduro ha llegado al extremo de enviar a Cuba parte de la gasolina que el Régimen de Irán envía a Venezuela a cambio del llamado “oro de sangre” proveniente del llamado “Arco Minero” que comprende los estados venezolanos de Bolívar, Amazonas y Delta Amacuro. En una irónica ocurrencia en las relaciones de Cuba y Venezuela que pude interpretarse como un “halón de orejas” de La Habana a Caracas, el “Diario Las Américas” de la ciudad de Miami informó en un artículo publicado el 8 de enero de 2021 que Cuba había rechazado el envió de un cargamento de 500.000 barriles de fuel oil procedente de la refinería venezolana de Amuay por tratarse de un combustible “… muy viscoso y de mala calidad.(17)Como le diría Don Quijote a su fiel compañero Sancho “Cosas veredes, amigo Sancho, que farán fablar las piedras”.                   

          Con el transcurrir de los días la situación de social y económica de Venezuela y Cuba se torna más caótica y sus respectivos ciudadanos sufren en su cotidianidad los desafueros de quienes los gobiernan. Los venezolanos, que tienen como ingreso promedio $1.00 al mes y confrontan un tasa de pobreza del 90%, han visto como más de 5.000.000 de sus conciudadanos han abandonado el país en busca de mejores condiciones de vida, la mayoría de ellos cruzando las fronteras terrestres con Brasil y Colombia. En el mes de diciembre pasado Venezuela vivió una tragedia cuando el gobierno de Trinidad y Tobago devolvió al mar a un grupo de venezolanos - hombres, mujeres y niños - que cruzaron el estrecho marítimo que separa a los dos países en botes peligrosamente sobrecargados. En la travesía de retorno a Venezuela morirían ahogados 19 venezolanos - entre ellos niños - lo que constituye un crimen de lesa humanidad cometido por las autoridades trinitarias quienes pasaron por alto los miles de sus ciudadanos que emigraron a Venezuela en los años 70 y 80, así como los cientos de sus parturientas que venían a dar a luz gratuitamente en las maternidades públicas venezolanas. Lamentablemente, podemos decir que los miles de “balseros” cubanos que arriesgaron sus vidas cruzando el Golfo de México hacia Estados Unidos en busca de su libertad, hoy comparten su infortunio con sus hermanos venezolanos.      

      En el caso de Cuba, ya se habla de la activación de un segundo “Periodo Especial” como el que sufrieron los cubanos en la década de los años 90 cuando la extinta Unión Sovietica suprimió el suministro de petróleo subsidiado a Cuba. Hoy, la caída en el suministro de combustibles a Cuba - unido a la paralización de la industria turística debido a la pandemia del “Virus Chino” - ha obligado al gobierno de la Isla a adoptar medidas económicas drásticas que están creando un descontento en la población que puede traducirse en manifestaciones y protestas que pueden quebrar las bases del gobierno presidido por Miguel Mario Diaz-Canel Bermúdez, quien no goza del escudo protector que por mas de 60 años brindó el apellido “Castro” a la dirigencia cubana. Un ejemplo de esta realidad se aprecia en el aumento en un 500% de las tarifas eléctricas para el sector residencial con vigencia a partir del 10 de enero de 2021, anunciado el 13 de diciembre de 2020 por la ministra de Finanzas y Precios Meisi Bolaños Weiss (18). Este incremento impagable para los ciudadanos cubanos, fue justificado por la reducción del suministro de crudo venezolano, que representa el 77% del consumo de la Isla. (19)El miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba Marino Murillo Jorge, así lo confirmó al manifestar que “…el 80% de la electricidad en Cuba no se genera con el crudo nacional.” (20)

         Ante estas agobiantes realidades que afectan a los pueblos de Venezuela y Cuba, se hace más que evidente que al presidente Raúl Castro lo asistía la razón cuando durante su visita a Caracas el 19 de abril de 2010, dijo, con respecto a Cuba y Venezuela, que “…cada día somos más la misma cosa”.

Caracas, 18 de enero de 2021,

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 NOTAS.

 1.- “La Conspiración de los 12 Golpes”, pág. 59

 2.- Ibid. pág. 79

 3. -Ibid., pág. 139

 4.- “Crecimiento con Inestabilidad: Reflexiones sobre el Programa de Ajustes Venezuela (1989 - 1993)”, pág. 185    de Caracas

 5. - “La Conspiración de los 12 Golpes”, págs. 247-248

 6.- “Causas y Culpas”, Enrique Ochoa Antich, pág. 62.

 7.- Ibid., pág. 63

 8.- “Correo del Orinoco - !4 de diciembre de 1994/ Rememoran primera visita de Chávez a Cuba”

 9.- “La Conspiración de los 12 Golpes, pág. 286.

 10.- “La Intervención Cubana en Venezuela” EL Nacional “La Opinión de Fernando Ochoa Antich”, 27 de agosto de 2017.

11.- Ibid., pág. 287.

12.- Diario “El Nacional” 21 de febrero de 2004.

13.- Diario “El Nacional” 22 de octubre de 2011.

14.- Últimas Noticias, 7 de enero 2021,

15,-“Venezuela recorta envió de petróleo a Cuba” 13/7/2017, radiotelevisionmarti.com

16.- PDVSA.com, miércoles 13 de enero de 2021.

17.- diariolasamericas.com, 8 de enero 2021.

18.-  El Diario “Granma” informó el 18 de Enero de 2021, el cambio y la postergación de la entrada en vigencia de la nueva tarifa eléctrica residencial “a partir del mes de febrero” y su reducción de 500% a 300% con respecto a la tarifa actual.  

19.- radiotelevisionmarti.com “Cuba la Crisis Petrolera que se Avecina”, Pablo Alonzo, abril 11, 2019,  

20.- Granma.cu, Yisel González Fuentes 17 de enero de 2021.