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10/08/2020
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“LA INICIATIVA OBOR” (primera parte)

“No hay dos soles en el cielo ni puede haber dos emperadores sobre el pueblo”, Confucio.  

 

En la “Caja de Pandora - La Pandemia”, cité a Michael Pillsbury (1) quien en su libro titulado “El Maratón de los Cien Años - La Estrategia Secreta de China para Sustituir a Estados Unidos como la Superpotencia Mundial”, se refirió a la pretensión de las autoridades comunistas en Beijín quienes pretenden que para el año 2049, China nuevamente ocupe el lugar de primacía imperial que tenía hace 2.000 años. La materialización de tal pretensión geopolítica necesariamente implica desplazar a Estados Unidos como única superpotencia mundial.(2) Con tal propósito, el presidente Xi Jinping - quien es llamado por sus seguidores “Xi Dada” (Tío Xi) al mejor estilo estalinista (3) - propuso en septiembre 2013 como nueva política exterior y económica de la República Popular China, la llamada “Iniciativa de la Franja y la Nueva Ruta de la Seda”, conocida como “One Belt; One Road” o OBOR por sus siglas en ingles. Esta Iniciativa quedaría formalizada en mayo de 2015 cuando la dirigencia del Partido Comunista y el Consejo de Estado de China aprobaron el documento denominado “Visión y Acciones en Conjunto Tendientes a la Construcción del Cinturón Económico de la Seda y de la Ruta Marítima de la Seda del Siglo XXI” en el que se sintetiza lo que hoy se conoce como la Iniciativa OBOR.

ORIGEN DE LA INICIATIVA OBOR

La Iniciativa OBOR nace como respuesta a la necesidad de la República Popular China de enfrentar los desafíos que confronta en el siglo XXI en lo económico y geoestratégico. Como sabemos, a finales de los años 70 China inició de la mano de Deng Xiaoping - aquel astuto dirigente que predicaba “No importa que el gato sea blanco o negro; mientras pueda cazar ratones, es un buen gato” - la transición hacia una modalidad económica capitalista que la llevó a integrarse de forma por demás exitosa en la cadena internacional de producción y comercio. No es un secreto - y así lo ha admitido Beijín - que en los últimos 30 años el 50% del crecimiento económico de China se debió a su favorable intercambio comercial con los Estados Unidos (4). Los beneficios obtenidos de ese intercambio serian reciclados en la adquisición de deuda soberana de Estados Unidos, convirtiéndose China, después de Japón, en el mayor acreedor externo de Estados Unidos con $1.11 millón de millones en bonos del Tesoro de Estados Unidos. (5) Según cita la revista Forbes, esta realidad financiera podría convertirse en las actuales circunstancias de crisis mundial en el arma secreta de China para incapacitar a Estados Unidos. No obstante, continúa señalando Forbes, la deuda soberana norteamericana en poder de China pudiese tener el efecto contrario sí Washington, justificado en las extremas y caóticas condiciones causadas por la pandemia del “Virus Chino” decide suspender el pago de capital e intereses de los bonos en poder de China o condicionar de algún modo su negociación, alegando “forcé majeure” o causa de fuerza mayor”. (6)

Recordemos que en el “Acuerdo Económico y de Intercambio Comercial” en su Primera Fase firmado con Estados Unidos el 15 de enero de 2020 - tan solo siete días antes que se produjera el repentino cierre de la ciudad de Wuhan por causa del COVID-19 - China hizo incluir en el Acuerdo - consciente como estaba de la pandemia que enfrentaba desde finales de noviembre - una “Cláusula Especial de Escape” que eximia a las partes firmantes del Acuerdo del cumplimiento de sus obligaciones en caso “… de la ocurrencia de un desastre natural o un evento fuera del control de las Partes firmantes del presente Acuerdo”. (7) Esto implicó que China hoy no tiene que cumplir la obligación asumida con Estados Unidos de adquirir $200 mil millones en productos estadounidenses.

A principio del siglo XXI el llamado “Milagro Chino” comenzó a mostrar señales de estancamiento. En efecto, el incremento en el costo de mano de obra erosionó la principal ventaja competitiva de China cuyas industrias exportadoras tenían como objetivo el mercado norteamericano y el mercado asiático, principalmente el de Japón. La consecuente sobreacumulación originada en la sobreproducción de bienes y en una excesiva capacidad industrial instalada, llevó a la disminución de las ganancias producto del intercambio comercial y como consecuencia de ello, a la limitación de la inversión del capital necesario para estimular el crecimiento económico y el desarrollo tecnológico. Esta situación, clara evidencia del fin de un ciclo económico, fue reconocida en el 2012 por el entrante gobierno de Xi Jinping como el gran desafío a enfrentar y se convirtió en la raison d’etre de la Iniciativa OBOR, concebida como la nueva estrategia económica y geopolítica de la República Popular China.

EN QUE CONSISTE LA INICIATIVA OBOR

Desde su mismo comienzo la Iniciativa OBOR fue desarrollada deliberadamente de forma reservada y gradual. Cuando XI Jinping la hizo pública en una conferencia el 7 de septiembre de 2013 en la Universidad de Nazarbayev, ubicada en Astana en la antigua república soviética de Kazakstán, tomó a todos por sorpresa, dentro y fuera de China, lo que obligó a varias instituciones y grupos oficiales y privados chinos a llenar los vacíos e interrogantes que surgían de esta ambiciosa pero muy vaga acción política. Como consecuencia de la falta de información oficial sobre el contenido de la Iniciativa OBOR, se produjeron enfrentamientos burocráticos entre entidades oficiales chinas que se vieron obligadas a adaptar sus proyectos en curso a la nueva política. Con su nada disimulada intención de identificar la Iniciativa OBOR con el pasado imperial de China - y a él como el nuevo emperador - Xi Jinping les dijo a los presentes en el auditorio de la Universidad de Nazarbayev:

“Hacen más de 2100 años, durante la Dinastía Han (206 b.c. - 24 a.d.) el enviado imperial Zhang Qian fue enviado a Asia Central en dos ocasiones para abrir la puerta al contacto entre China y los países de Asia Central y a la Ruta de la Seda, que unía al Oriente con el Occidente, a Asia con Europa.” (9)

Originalmente, la Iniciativa OBOR fue concebida como el instrumento para la construcción de una red de proyectos de infraestructura a nivel asiático, pero ello cambio a partir del 28 de marzo de 2015, cuando fue aprobado el llamado “Plan de Acción Para la Ejecución de la Iniciativa OBOR”. Este documento evidenció que el propósito del estado chino iba mucho más allá de una iniciativa regional, pues la intención de China pasaba por la conexión de Asia con Europa y África a través de 5 rutas, tres por tierra y dos por mar.

La primera ruta terrestre conectaría China con Europa, pasando por Asia Central y Rusia; la segunda ruta enlazaría el Oriente Medio con China a través de Asia Central y la tercera conectaría a China con el Sudeste Asiático y el océano Indico. Por el mar, China se uniría con Europa a través del Mar del Sur de China, el Océano Indico y el Canal de Suez, y, por último, con el Pacifico Sur, por el Mar del Sur de China. (10)

El domingo 10 de mayo de 2017, Xi Jinping le dio carácter internacional a su proyecto bandera en una reunión Cumbre celebrada en Beijín, a la cual asistieron 1.500 delegados de 130 países, incluyendo 9 jefes de estado y de gobiernos, entre los que se encontraba Vladimir Putin de Rusia. En aquella oportunidad la representación de la Unión Europea fue escasa. Durante esa Cumbre se dio nueva vida a la ancestral Ruta de la Seda mediante el financiamiento y construcción por empresas chinas de megaproyectos de infraestructura. “La Nueva Ruta de la Seda del Siglo XXI” en sus versión terrestre y marítima, estaría conformada por carreteras, ferrocarriles, puertos, oleoductos y gasoductos, todo ello con el propósito de facilitarle a China la colocación de sus bienes y servicios y asegurar el suministro del 80% del crudo que China requiere y que actualmente llega a China del Golfo Pérsico a través del vulnerable Estrecho de Malaca que une el Océano Indico con el Mar de la China Meridional. La magnitud de esta nueva Iniciativa sería confirmada por la revista TIME en un artículo de su corresponsal en Beijín Charles Campbell fechado el 12 de mayo de 2017, en el cual se lee “… la Iniciativa OBOR de Una Franja, una Ruta es un gigantesco esquema transnacional de infraestructura que es imposible de ignorar.” (8)

La Iniciativa OBOR seria instrumentada bajo la siguiente fórmula leonina:

1. China acuerda con un país X, miembro del OBOR, la ejecución de un proyecto de infraestructura,

2. El país X pide prestado a una institución financiera china para la ejecución del proyecto y

3. El proyecto entonces es contratado a una empresa china que importa de su país los materiales y mano de obra para su ejecución.

Este proceder neo imperialista ha causado serios problemas en países donde se ha aplicado la Iniciativa OBOR. El Fondo Monetario Internacional (FMI) en abril de 2018 alertó que muchos de los proyectos de infraestructura propuestos, financiados y ejecutados por China bajo la Iniciativa OBOR eran innecesarios y resultaban insostenibles. El pago del financiamiento de esos proyectos de infraestructura se convirtió en una pesada carga para los países receptores al punto que el 32% de esos proyectos de infraestructura iniciados a partir del 2013 por un valor de $420 mil millones, presentan retrasos en los pagos de su financiamiento y son objeto de duras críticas y oposición a lo interno de esos países.

Evidencia de ello lo vemos en lo referido por el CENTRO DE DESARROLLO GLOBAL CDG (11) en relación a Sri Lanka, país que no pudo cumplir con el préstamo de $8.000 mil millones para la construcción por empresas chinas del puerto de aguas profundas Hambantota. Ante su incumplimiento, Sri Lanka se vio obligada a afectar su soberanía cediendo en arrendamiento por 99 años a la empresa China Merchant Port Holdings Ltd. las instalaciones portuarias.

Otro caso que nos toca de cerca es el de Venezuela. Para el año 2017, los gobiernos de Hugo Chávez y de Nicolás Maduro habían contratado con empresas chinas cerca de 700 proyectos en las áreas de petróleo, energía, minería, alimentos, industria militar y tecnología digital por miles de millones de dólares. En nuestro país operan actualmente 39 empresas chinas, una de las cuales es CITIC Construction Co. Ltd. que tiene su sede en las instalaciones del Fuerte Tiuna en Caracas, la base militar más importante en la capital de Venezuela donde se encuentra ubicado el Ministerio de la Defensa. Ciertamente la relación con China nos ha salido cara pues Venezuela entrega a China 300,000 barriles de petróleo al día, extraídos por empresas chinas en la faja petrolífera del Orinoco, una de las reservas de petróleo más grandes del mundo.

Y para confirmar que los chinos no practican los valores de armonía, paz y prosperidad predicados por Confucio en su relación con sus socios en el OBOR, referimos que el 27 de noviembre de 2017, la subsidiaria norteamericana de la empresa China Petroleum & Chemical Corporation SINOPEC - operadora del bloque “Junin1” en la Faja del Orinoco - demandó a la estatal petrolera PDVSA en la corte federal en Houston Texas, por $23.7 millones por incumplimiento en el pago en una orden de compra por $43 millones de barras de acero, alegando también conspiración y fraude. Según la Cadena de Noticias CNN el patrocinador asiático de Venezuela no guardó las formas en su libelo de demanda, criticando a PDVSA por su “naturaleza falsa (y) fingir truculentamente promesas de hacer el pago total”, y alegando además “… que PDVSA se escondió detrás de una complicada serie de subsidiarias y afiliadas (que) actuaban en concierto para defraudar a SINOPEC”.

Si tomamos en cuenta que la deuda actual de Venezuela con China asciende a $60.000 millones, seis veces superior a las reservas internacionales en el Banco Central de Venezuela, es muy probable que China, actuando como lo hizo en Sri Lanka con el puerto de aguas profundas de Hambantota y en Paquistán con el puerto de Gwadar ante la imposibilidad de esos países asiáticos de pagar sus deudas por esos puertos, pretenda quedarse con parte de la Faja Petrolífera del Orinoco. Hay que agregar que la Iniciativa OBOR no se vio exenta de pagar “peaje” por la adjudicación de los contratos en Venezuela. Según reportó la agencia Reuters en un artículo del corresponsal Angus Berwick fechado el 7 de mayo de 2019, un Juez Superior de Andorra en septiembre de 2018 declaró en una acusación formal que una importante empresa de ingeniería china pagó más de $100 millones en sobornos para asegurarse la concesión de un proyecto arrocero en el venezolano estado Delta Amacuro y de otros cuatro contratos.

Fin primera parte “LA INICIATIVA OBOR”

Notas:

(1) Michael Pillsbury es un escritor norteamericano que prestó servicios en el Departamento de Defensa de Estados Unidos y es considerado por Donald Trump como la principal autoridad en relación con China.

(2) En el año 2049 la República Popular China cumple 100 años de su fundación por Mao Zedong.

(3) El pleno de la Asamblea Nacional Popular de China aprobó el 11 de marzo una reforma constitucional propuesta por Xi Jinping que le permite a este permanecer indefinidamente en la presidencia de china, emulando a José Stalin que era se hacía llamar por los Aliados “Uncle Joe”.

(4) Según las cifras del departamento de Comercio de los Estados Unidos en el año 2016 el intercambio comercial Estados Unidos - China alcanzó a la cantidad de $423.431.000.000 con un superávit favorable para China de $319.282.000.000.

(5) Los principales tenedores de bonos del Tesoro Americano son Japón $1.12 trillones; China$1.11millón de millones; Inglaterra $341 billones, e Irlanda $ 262 billones. El total de deuda externa en manos extranjeras es de $6 millón de millones.

(6) "¿Son los bonos del Tesoro americano un arma secreta o la carta escondida de China”, Leon La Brecque, Revista Forbes septiembre 4, 2019.

(7) Artículo 7.6.2 del Acuerdo Económico y de Intercambio entre el Gobierno de los Estados Unidos y el Gobierno de la República Popular de China.

(8) Ministerio de relaciones Exteriores de la República Popular China, septiembre 7, 2013.

(9) “El Capitalismo Chino y la Nueva Ruta de la Seda” Xin Zhang, ASPEN REVIEW, abril 2016.

(10) “China dice que está construyendo la nueva ruta de la Seda. Cinco cosas que debes conocer antes de la Cumbre”, Charles Campbell, mayo 12, 2017, Time.com.

(11) El Centro para el Desarrollo Global o Center for Global Development (CGD) es un centro de investigación enfocado al desarrollo y comercio internacional.   Su sede está en Washington D. C.

Ernesto Estévez León // 17 de abril de 2020.