Menu
29/03/2020
A+ A A-

Calles vacías prueban lo contrario

Calles llenas de policías, y vacías de pueblo protestando, como lo vimos el martes 25 de febrero recién pasado, demuestra varias cosas: una, que el pueblo las llenaría. Otra, que Ortega no acepta le disputen las calles, como tampoco que los votos se cuenten bien.

Hagamos memoria. Desde sus inicios, Ortega pretendió tener el monopolio de las calles, imponiéndolo con violencia. Muy temprano en su gobierno, despojó de su personería jurídica a la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), liderada por Eduardo Montealegre, y al Movimiento Renovador Sandinista (MRS), y cuando Dora María Téllez acampó en huelga de hambre en la Rotonda Metrocentro para protestar por esos despojos, sus fuerzas de choque, que derivaron en los paramilitares, asediaron, acosaron y violentaron a quienes nos reuníamos a solidarizarnos con Dora María. Y era apenas 2008. Y lo mismo ocurrió durante la campaña municipal de ese año, cuando sus fuerzas de choque nos impidieron entrar a León, quemaron el carro del diputado Enrique Sáenz, entonces Presidente del MRS, y en esas elecciones Ortega se robó 41 Alcaldías, entre ellas León, Managua, Masaya y muchas otras cabeceras departamentales, y la oposición unida hubiese ganado más de 100 municipios.

Y así ocurrió año tras año, semana tras semana, acosando, asediando y persiguiendo por la fuerza, a ONG y campesinos, muchos asesinados, hasta terminar en la matanza de la comunidad El Carrizo, en San José de Cusmapa, el propio día de las elecciones de 2011, con Fabio Gadea Mantilla de candidato por la Alianza PLI, con respaldo del MRS en un esfuerzo unitario de la oposición, al extremo que yo era candidato a Vicepresidente. De esas elecciones, en que le “taparon el radar” al Jefe de Misión de Observación de la OEA, y cuyos resultados “era imposible verificar” para la Misión de Observación de la Unión Europea, a la exclusión total de la oposición en 2016, era un paso. ¡Y ya no se diga las elecciones municipales de 2017, en que Ortega se atribuyó el 90% de las Alcaldías!

Hasta que esos malestares políticos contra todos los sectores sociales se sincronizaron y estallaron en abril de 2018, con una pavorosa cifra de manifestantes indefensos asesinados, heridos, presos políticos y exiliados, como esta semana lo informó Michelle Bachelet, ex Presidenta de Chile y Alta Comisionada de Naciones Unidas para Derechos Humanos.

Volviendo a la firma de la Coalición Nacional, que anticipa la Nicaragua que queremos construir, había jóvenes, mujeres, empresarios, campesinos, profesionales, católicos, evangélicos, militantes de diferentes ideologías, en un muestrario de la unidad multiclasista y pluralista, que también se expresó pacíficamente en las calles durante las manifestaciones de 2018, y a la que Ortega teme, como también le provocan terror los votos. Así y todo, ¡vamos a ganar!