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23/02/2020
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¿Qué busca Ortega?

El título del artículo, ¿Qué busca Ortega?, no procede de una certeza en la respuesta -salvo lo obvio, permanecer en el poder a toda costa-, sino del análisis de sus restricciones, oportunidades y posibilidades. La principal restricción que Ortega enfrenta es que en el tránsito de una dictadura institucional a una dictadura sangrienta, también hizo el tránsito de cierta complacencia nacional e internacional que existía con su régimen, al rechazo más categórico.

En ese tránsito, acumuló el expediente de centenares de muertos, decenas de miles de exiliados, asedio a expresos políticos, y muchos otros encarcelados. Y, en apretada síntesis, la situación económica se ha deteriorado, y la opinión de la ciudadanía, más allá de una reducida base política fanatizada, es que sin un cambio político democrático no existe posibilidad de solución a la crisis.

Las perspectivas, tampoco son alentadoras para Ortega. Estados Unidos se dispone a más y complejas sanciones. Y la Unión Europea, ha aprobado el marco legal y político para adoptarlas, y en cualquier momento lo hace. Incluso el progresista Grupo de Puebla, reunido recientemente con motivo de la asunción de mando del Presidente Fernández en Argentina, omitió toda referencia a Ortega, mientras la hizo a Venezuela, como también estuvo ausente cualquier atisbo de solidaridad en la última reunión de la Comunidad de Estados Latinoamericanos (CELAC), presidida por México. A su vez, internamente, se ha erosionado hasta el olvido la argumentación de que Ortega enfrentó “un intento de golpe de Estado”, y la inmensa mayoría piensa que las consecuencias de las sanciones son atribuibles a su régimen.

En esas circunstancias, existe la expectativa positiva que una solución a la crisis se encuentre en 2021, una vez anunciado el propósito de reformas electorales. Esa es la oportunidad que Ortega enfrenta. La posibilidad es que con motivo de esa oportunidad, las reformas electorales conduzcan o no a elecciones verdaderamente democráticas.

En el anterior contexto, es que cabe la pregunta sobre qué se propone hacer Ortega. Su objetivo principal será dividir tanto a la comunidad nacional como a la internacional. Para alcanzar ese objetivo, intentará retrasar las reformas a la misma el máximo de tiempo, a sabiendas que siempre le resultará posible -para eso tiene inmensa mayoría de diputados que no discrepan- modificar las reformas en uno u otro sentido a última hora, dependiendo de la presión nacional e internacional. Otro recurso, vinculado a lo anterior, será conceder algunas reformas que no modifiquen de fondo el sistema electoral, para dividir a la oposición entre participar o abstenerse, y al dividir a la oposición, dividir a la comunidad internacional.

Debemos, entonces, estar advertidos de lo que Ortega busca, para impedirlo.