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22/11/2019
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DIAZ-CANEL SIGUE LA RUTA DEL PETROLEO

Con espléndida sonrisa y los bolsillos al revés, el presidente cubano procura financiamiento externo, comprensión a los impagos y combustible para la quebrada república, impedida de avanzar por la obtusa conducción político-económica.

Miguel Díaz-Canel se estrenó como Presidente de la República de Cuba, el 16 octubre, en una visita oficial a México de apenas unas horas y sin anuncio previo en los medios nacionales, posiblemente motivada por la urgente necesidad de combustible, y la venta de servicios médicos, educacionales y deportivos. Tres días después, comenzó una gira por Irlanda en tránsito hacia Bielorrusia, Rusia y Azerbaiyán, ambos grandes productores de petróleo. De Bakú llegaban barcos con petróleo soviético a cambio de azúcar y otros productos ahora exóticos en Cuba.

El combustible podría ser parte de las operaciones triangulares mencionadas durante la visita del Primer Ministro Medvedev a La Habana en septiembre, sin precisar en que objetivos. De suministrarlo México, se sustituirían el petróleo dejado de enviar por Venezuela, se sortearían las prohibiciones a los barcos con carga venezolana impuestas por el gobierno de Estados Unidos, bajarían los costos de transportación desde Rusia, y probablemente se financiarían con los préstamos rusos o la venta de servicios por la parte cubana.

Venezuela había sido la primera estadía oficial después del ascenso de Díaz-Canel a presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, el 19 de abril de 2018, para iniciar el gobierno de continuidad. Rusia parecía la primada en esta ocasión, después de la entusiasta acogida a la invitación del primer ministro Medvedev, seguida por Azerbaiyán para asistir a la Cumbre del Movimiento de Países No Alineados. Los férreos gobiernos de esos países, al igual que el de Bielorrusia guardan estrecha relación política con su homólogo cubano, e integran la Comunidad de Estados Independientes formada en 1991 después de la desaparición de la Unión Soviética.

La súbita visita oficial a México resultaba muy llamativa por haber sido Díaz-Canel el primer mandatario extranjero recibido por López Obrador después de su ascenso a la presidencia en diciembre de 2018, tiempo suficiente para el anuncio previo y mayor duración. AMLO enfatizó que los propósitos fueron reafirmar los lazos de fraternidad con Cuba y establecer programas en salud, educación y deporte a corto y mediano plazo, aunque no hay nada preciso.

La composición de la delegación oficial a México sugiere los propósitos energéticos, al incluir al ministro de Energía y Minas. También sobresalió la presencia del General Luis Alberto Rodríguez López-Callejas, presidente de la empresa GAESA, que incide en gran parte de la moneda convertible, la Zona de Desarrollo Especial de Mariel, las empresas del Turismo y otras fundamentales, visto en la televisión cubana, aunque no fue informado como miembro de la delegación. Pero en el Comunicado de la Presidencia mexicana él aparece como asesor del

presidente, personalidad y cargo desconocidos por el pueblo cubano. Además, la comitiva estuvo integrada por la esposa de Díaz-Canel y los ministros de Relaciones Exteriores y Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, y los directores generales de América Latina y el Caribe y Asuntos Consulares y Cubanos Residentes en el Exterior del MINREX, lo que se enmarca en el Acuerdo Migratorio existente. Sin embargo, no se incluyó ejecutivos de Salud, Educación y Deportes.

Con la estadía en Irlanda, Díaz-Canel parece aprovechar los tránsitos en Europa Occidental para breves conversaciones oficiales como hiciera en Londres y otras capitales en viajes anteriores. Al anunciarse la gira europea, no se mencionó la integración de la delegación por los medios oficiales.

El Presidente de la República de Cuba, inaugurado el simbólico 10 de octubre, inicio de la Guerra de Independencia en 1868, se paseó con su esposa por Dublín el domingo 20, ideologizado Día de la Cultura Cubana, según mostró la televisión. Los sorprendidos pobladores del empobrecido archipiélago, permanecían en sus moradas por la escasez de transporte, los pocos comestibles y la ausencia de café, cigarrillos y cerveza nacionales. Los cubanos se preguntaban qué porvenir los espera.

Las conversaciones de Díaz-Canel con el presidente Michell Higgins, quien visitó La Habana en 2017, y el primer ministro de Irlanda serían el lunes. El periplo recién comenzaba y habría que escudriñar la escasa información ofrecida para desentrañar sus resultados.

La Habana, 21 de octubre de 2019

Miriam Leiva

Periodista Independiente

Publicado en cubanet.or