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13/12/2018
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Dollar Trap

January 26, 2014

432 pages

ISBN 978-0-691-16112-9

Princeton University Press

Dollar Trap de Eswar Prasad profesor de la Universidad de Cornell y ex funcionario del FMI, describe y analiza por qué el dólar estadounidense predomina y lo continuará haciendo en el futuro próximo como instrumento de reserva internacional, a la vez que el mercado de la deuda estadounidense es robusto y el mercado accionario está en elevados niveles.

Además, presenta la paradoja de la dinámica que ha fortalecido al dólar y ha aumentado su tenencia por los otros bancos centrales, los bancos comerciales y las empresas multinacionales. Esto ha sucedido a pesar de los colaterales efectos adversos de la crisis financiera del 2008-2009 que se desató en EEUU, que el tesoro estadounidense aumentó sustancialmente el déficit público en relación con el PIB, la Reserva Federal tuvo una política monetaria no convencional muy expansionista (la flexibilización cuantitativa) hasta el 2014 y la clasificación de la deuda pública fue degradada por la crisis del techo de la deuda en 2011.  O sea, la paradoja consiste en que el dólar se ha fortalecido y su tenencia internacional se ha ampliado no sólo durante las turbulencias financieras internacionales desde el año 2008 sino también en las originadas en EEUU.

Prasad explica el predominio del dólar y su fortalecimiento en años recientes por la excepcionalidad institucional del sistema bancario-monetario de EEUU en relación al de otros países, porque la regulación prudencial y la capitalización de las instituciones financieras de EEUU han aumentado desde la crisis, hay confianza que la Reserva Federal impedirá un brote inflacionario dado que la mayor parte la deuda la poseen inversores internos estadounidenses, por la fortaleza del sistema legal, y, especialmente, porque no hay otras monedas alternativas de reservas ni instituciones internacionales confiables que actúen como prestamistas de última instancia.  Es decir, el dólar a pesar de sus debilidades es una moneda más sólida que cualquier otra alternativa.

El euro confronta problemas mayores, aún no resueltos, por la marcada diferencia de la situación macroeconómica y financiera de los países que agrupa; de un lado, la fortaleza de países como Alemania y Holanda y, de otro lado, la debilidad de los países mediterráneos (España, Grecia, Italia, Portugal).  El banco central de Japón evita que el yen se emplee como reserva internacional para impedir que se aprecie y para facilitar que el país continúe expandiéndose a base de la expansión de sus exportaciones.  Una situación similar la tiene el franco suizo.  El renmibi (yuan) si bien se utiliza crecientemente como moneda para transacciones comerciales, los países no lo emplean como reserva internacional dado los controles que China mantiene sobre los movimientos de capitales, no se puede precisar si para evitar la apreciación de la moneda o para impedir la fuga de capitales.  Además, su sistema bancario en general se bien se considera grande muestra debilidades, tiene poca transparencia y hay desconfianza sobre el sistema legal para el caso de potenciales conflictos.

El fortalecimiento y el uso creciente del dólar después de la crisis de 2008-2009, presenta el contrasentido contra la sabidur[ia convencional de una situación de equilibrio sub-óptimo con sus riesgos, pero que es estable y que se auto refuerza.  Prasad lo explica por la inseguridad y creciente volatilidad financiera internacional en parte por los efectos externos de la política monetaria no convencional de la Reserva Federal y porque existe una creciente movilidad de capitales a pesar de que ahora se aceptan los controles a los movimientos de capitales en ciertas condiciones.

Los bancos centrales, los bancos comerciales y las empresas multinacionales han buscado mayores cantidades de instrumentos denominados en dólares como reservas internacionales, porque lo consideran seguro y permite transacciones con mayor flexibilidad para cubrirse de la mayor inestabilidad y volatilidad financiera internacionales.  También varios bancos centrales han administrado sus tasas de cambio para evitar una apreciación de las monedas nacionales en relación con el dólar y para que así las exportaciones nacionales sean más competitivas, lo que ha determinado un aumento de la demanda por dólares.

El libro de Prasad se publicó a finales de enero de 2014.  Después de leerlo se puede entender mucho mejor por qué el dólar se ha apreciado tanto en el año 2014 dadas las expectativas del aumento de la tasas de interés en EEUU para el 2015 y el aumento de la volatilidad e incertidumbres internacionales asociadas, entre otros, a la intervención rusa en Ucrania, la desaceleración del crecimiento de China y de los países emergentes, particularmente de Rusia, y la severa caída del precio del petróleo y de otras materias primas.