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27/06/2019
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13 Bankers: the Wall Street takeover and the next financial meltdown

13bankers_12-03-09_72ppi313bankers_12-03-09_72ppi3: Pantheon Books Year 2010. 306 pp. ISBN 978-0-307-37905-4

En su libro 13 Bankers, Simon Johnson y James Kwak (JK) plantean que habrá una nueva crisis financiera porque el gobierno estadounidense ha eludido adoptar las medidas esenciales para corregir las fallas sistémicas financieras que determinaron la última crisis que estalló en 2008-2009, así como sus secuelas; en cambio ha propuesto medidas marginales.

El poder económico y político del sector financiero se han empleado para que los intereses del sector prevalezcan sobre los intereses nacionales.  JK consideran que el problema fundamental son los complejos bancarios muy grandes para fallar (TBTF, por las iniciales en inglés de too big to fail) y que son muy agresivos en sus riesgos y que éstos se socializan o que la sociedad tiene que asumir; ahora es el tiempo de acción para dividirlos.

De hecho la acción reciente del Senado se ha debido más a las indolentes y arrogantes declaraciones en unas vistas públicas de Goldman Sachs sobre sus transacciones que en el deseo de lograr el funcionamiento de un sistema financiero sólido y estable.

JK analizan las acciones históricas de los presidentes Andrew Jackson, Theodore Roosevelt y Franklin Roosvelt para adoptar medidas cuando el poder financiero puso en riesgo el interés nacional y recuerdan las preocupaciones de Thomas Jefferson sobre la concentración del poder económico.

Asimismo, JK examinan y detallan las medidas que el Tesoro estadounidense y el FMI presionaron a los países asiáticos cuando la crisis financiera del 1997-1998 para sanear el sistema financiero en esos países y para crear condiciones adecuadas para una robusta recuperación y un sano y sólido crecimiento económico, lo cual se logro efectivamente.

El penúltimo capítulo sobre cómo se enfrentó la crisis del 2008-2009 indica que el gobierno en vez de liquidar o reestructurar los complejos bancarios con activos tóxicos le dio un cheque en blanco sin condiciones, mediante préstamos prácticamente gratuitos de la Reserva Federal y capitalizándolos con los recursos del TARP,  que les ha permitido sanearse parcialmente y evitar el colapso financiero.  Inclusive el gobierno derogó la prohibición que les impedía a los complejos bancarios tener más del 10% de los depósitos totales en una sola entidad.  Sin embargo, cuando el gobierno los presionó sobre sus compensaciones excesivas en medio de la crisis pagaron su capitalización, pero continuaron recibiendo recursos gratuitos de la Reserva Federal.

JK citan en su favor las opiniones similares de  Stiglitz, Volcker, Greespan y consideran que TBTF no es un problema de regulación sino de mera existencia de estos complejos financieros que cada vez serán más imposible de rescatar.

El caso de JK es muy contundente. Desafortunadamente es muy difícil considerar que sus sombríos pronósticos son errados.