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24/04/2019
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3ra Semana Social Católica de la Arquidiócesis de Miami: Análisis y Perspectivas

Las Semanas Sociales Católicas son fruto de la primera gran Encíclica Social, la Rerum Novarum del Papa León XIII promulgada el 15 de mayode 1891. Como consecuencia, la primera Semana Social se celebró en Lyon, Francia en 1904;  en 1906 se celebraron en España y Holanda; en 1907 en Polonia e Italia; en 1908 en Bélgica; en 1909 en Lituania y México; en 1910 en Suiza; y en Cuba se celebró la primera del 11 al 18 de diciembre de 1938, organizada y presidida por el Dr. Valentín Arenas, fundador de la Organización de Caballeros Católicos. Antes de 1959, se realizaron dos más, y a partir de noviembre de 1991 se retomó la tradición de nuevo, en ocasión del centenario de la Rerum Novarum. En su contexto se constituyó la Comisión Justicia y Paz de Cuba que fue presidida en ese momento por Mons. Pedro Meurice Estiú.

Recientemente, se denota el resurgir de las Semanas Sociales en determinados países que por razones diversas las habían abandonado. Así, se han recuperado en Europa, las Semanas Sociales italianas y las francesas, y se ha iniciado la experiencia de unas Semanas Sociales Europeas. En septiembre del 2013 se celebró la 47ª. Semana Social de los católicos italianos.

En Miami, se realizó la Primera del 10 al 16 de octubre de 2010, surgió a partir de un grupo de laicos de la Unión No.4 de los Caballeros Católicos, donde se formó el Comité Organizador, y contó con el apoyo de la organización, y el apoyo incondicional de Mons. Agustín Román, así como de los Movimientos Apostólicos Hispanos. La segunda fue inaugurada con una Misa, en la parroquia de San Juan el Apóstol presidida por Mons. Román, y una primera sesión en la que Mons. Tomás Wenski, ofreció una conferencia magistral, y se celebró del 4 al 10 de marzo de 2012. Tenemos que recalcar aquí que nuestras Semanas han sido sencillas, sin grandes pretensiones. Hemos querido sembrar una semillita, pretendiendo que caiga en tierra fértil y pueda ser motor de una Pastoral Social, que  de continuidad a las mismas, desde nuestras comunidades cristianas.

Es por ello que la 3ra Semana Socialde nuestra Arquidiócesis de Miami, que acaba de celebrarse en la semana del 2 al 8 de febrero de 2014, intensa en sesiones, conferencias, participación de los asistentes en plenarios, etc. pudiéramos decir que fue un éxito, evaluándola desde lo pequeño, como levadura, como acicate para conseguir logros mayores, sobre todo los de crear conciencia social en nuestro laicado, y poder comenzar a influir en nuestra sociedad civil.

Pudiéramos agregar que nuestra Arquidiócesis es una mezcla de razas y culturas, formada básicamente por anglos, afroamericanos, haitianos e hispanos, y que como de entre todos estos grupos, los cubanos, en primer lugar, han sufrido por más de medio siglo una dictadura totalitaria, y que además, recientemente los  nicaragüenses y venezolanos, comunidades también numerosas, así como también los bolivianos y ecuatorianos, con los nuevos modelos del ¨socialismo del siglo XXI¨ comienzan a reflejar las mismas angustias, nuestras Semanas son también solidarias con las ansias y los sentimientos de estos pueblos. Considero que de alguna manera todos los hispanos, no importa del país del que procedan, se ven reflejados en nuestras sesiones, ya sea por los anhelos de justicia social o de libertad, que a través de la Doctrina Social de la Iglesia se manifiesta. Lo mismo podríamos añadir respecto a la comunidad de inmigrantes haitianos. Como nuestra Iglesia local, se encuentra en Miami, anglos y afros, son parte esencial de la misma, todos vivimos en una sociedad cuyo relativismo crece día a día, también la inequidad que la crisis económica ha multiplicado, y por lo tanto la respuesta de Solidaridad, de forjar el Bien Común, con Subsidiaridad y en la que la Dignidad plena de todos sea un paradigma, debe llegar a todos los oídos, y corazones, siendo la tierra fértil, donde se abona el Mensaje de Jesús.

La Economía a la luz de la DSI tuvo un gran impacto en esta Semana Social, dedicándose todo el primer día a la Economía Social de Mercado. Tres brillantes personalidades nos hablaron de ESM, sistema económico con un fuerte componente tomado de la DSI.

Desde el punto de vista político, el Dr. Rafael (Warry) Sánchez, describió todo el proceso de su desarrollo en la Alemania de postguerra y que ha confluido en una Economía Social y Ecológica de Mercado, acercándonos aún más, no sólo al componente que une al Mercado con la Justicia Social sino a la deuda que tenemos con nuestro planeta y con las generaciones venideras de preservar el medio ambiente. Al aplicarla a la América Latina y el Caribe, Warry exponía, ¨los desafíos de las sociedades latinoamericanas son múltiples pero se pueden  centrar en: lucha contra la pobreza y consolidación de la democracia.Para lograr esto se requiere la implementación de políticas económicas y sociales que sean correctas, eficientes y humanas. Esto constituye una condición esencial para avanzar en la eliminación de la pobreza y la profundización de la democracia¨.

Warry, que había comenzado su conferencia citando al Papa Francisco y a ¨La Alegría del Evangelio¨ termina también con ella; extraigo este fragmento como acicate: En este contexto, algunos todavía defienden las teorías del «derrame», que suponen que todo crecimiento económico, favorecido por la libertad de mercado, logra provocar por sí mismo mayor equidad e inclusión social en el mundo. Esta opinión, que jamás ha sido confirmada por los hechos, expresa una confianza burda e ingenua en la bondad de quienes detentan el poder económico y en los mecanismos sacralizados del sistema económico imperante. Mientras tanto, los excluidos siguen esperando. Para poder sostener un estilo de vida que excluye a otros, o para poder entusiasmarse con ese ideal egoísta, se ha desarrollado una globalización de la indiferencia. Casi sin advertirlo, nos volvemos incapaces de compadecernos ante los clamores de los otros, ya no lloramos ante el drama de los demás ni nos interesa cuidarlos, como si todo fuera una responsabilidad ajena que no nos incumbe. La cultura del bienestar nos anestesia y perdemos la calma si el mercado ofrece algo que todavía no hemos comprado, mientras todas esas vidas truncadas por falta de posibilidades nos parecen un mero espectáculo que de ninguna manera nos altera.” (54). Y concluye Warry: Las palabras del papa Francisco nos llaman a la acción. Nos dice que estos sistemas económicos imperantes no sirven, que tenemos que acabar con la inequidad y la exclusión.  La democracia cristiana ha probado tener una buena política con la Economía Social y Ecológica de Mercado.  Cuando estudiamos las posibilidades en cada país hay que ver su realidad y la mejor forma de aplicarla. 

Lo social, de la mano del Dr. Nelson Amaro, profesor universitario en Guatemala, que vino desinteresadamente a brindarnos sus conocimientos, sólo por esa pasión que infunde en él, el pensamiento socialcristiano y su aspiración a que se le dé a conocer. Comenzaba su conferencia trasladándonos a esos dos grandes pensadores franceses que fueron Emmanuel Mounier y Jacques Maritain, para situarnos ¨en un punto intermedio entre la identificación de valores universales y la rebelde realidad de los países en desarrollo, que luchan por niveles que se adecúen en mayor grado a la dignidad de la persona humana¨.

Más adelante en su intervención, el Dr. Amaro afirmaba, respecto a los valores universales de libertad, igualdad y solidaridad: LIBERTAD: La “Rerum Novarum” (1891) hace una crítica a los excesos del mercado y llama a una “justicia salarial”, el derecho de asociación de los obreros es parte de su “derecho natural”. Juan Pablo Segundo en “Centesimus Annus (1991) rechaza una libertad sujeta a la supremacía del mercado. El mercado debe estar ordenado por la ética y debe existir un “control público” de los excesos. IGUALDAD: Está regulada por la justicia y la paz. “El Respeto al Derecho Ajeno es la Paz” (Juárez, 1867). Citamos a un fundador de la nación mexicana al igual que a Martí como una prueba de que este pensamiento rebasa las fronteras de una determinada religión y se conecta con valores universales que rebasan los límites de las religiones, ideologías y políticas. SOLIDARIDAD: Alimenta la Economía de Mercado llamando a la participación en la realización del “bien común”. Lo contrario, “la marginalidad” que es esa ausencia es atacada. El estado es subsidiario de esa participación. Mientras más sociedad mejor, frente al individualismo absoluto o al estado monopolista. El progreso debe venir “desde abajo” no “desde arriba”.

El historiador y economista Gerardo Martínez-Solanas, completaba el análisis con la visión del economista sobre la ESM, a la luz de la DSI. Proponemos que estudien cada una de las ponencias, pues en un artículo como éste es imposible sintetizarlas, sino sólo esbozar algunos criterios, pero no quisiera pasar por alto este concepto expresado por Gerardo: Dentro de todas estas consideraciones y condicionamientos, lo que más se acerca a una teoría económica desde la óptica de la Doctrina Social de la Iglesia y su doctrina ética tradicional, se conoce como Distributismo, que enfoca los temas éticos de la distribución de la riqueza y del bien común mediante una política económica. 

Y precisamente esta teoría económica implica una estructurada descentralización del poder que permita a cada comunidad, a cada municipio o a cada provincia resolver los problemas que atañen a ese escenario político, como postula el Principio de Subsidiariedad; y, por supuesto, descansa en la base fundamental de la sociedad, que es el núcleo familiar. Por tanto, el Distributismo aspira a una economía más humana, más compasiva, que permita un mayor grado de justicia económica sin concentrar el poder en un sistema centralizado todopoderoso. Es una crítica, tanto a los sistemas capitalistas como a los socialistas, que desde políticas distintas han fomentado la injusticia, la miseria y el caos social, y han contribuido a la desintegración del núcleo familiar, que es uno de los peores flagelos de nuestra época.

Cuando critica al capitalismo, el Distributismo no se refiere a la libre empresa ni al derecho a la propiedad privada, sino al abuso y la corrupción que impera en un sistema demasiado permisivo, amoral e individualista; y cuando rechaza al socialismo, no es que rechace un política que promueva el bienestar de los trabajadores ni un sistema que haga énfasis en los derechos aplicados o en una aspiración legítima a la equidad, sino que condena los métodos de promover a la fuerza una utópica sociedad igualitaria. Porque igualdad y equidad son dos cosas distintas. La equidad no pretende reducir a un común denominador igualitario a toda la sociedad, sino que establece una paridad de derechos, es decir, una igualdad ante la ley y las oportunidades en una sociedad libre y en un Estado de derecho.

Del martes 4 al jueves 6 se celebraron tres sesiones diferentes, la primera dedicada a John Locke, de la mano del Dr. Santiago Cárdenas, y en el que se hizo una síntesis del pensamiento de tan insigne humanista, pilar del pensamiento democrático liberal, con la correspondiente separación de poderes, en un tiempo marcado por la monarquía absolutista. Locke no sólo influyó en su Inglaterra natal y en Europa, sino que su pensamiento fue también base para que nuestros Padres Fundadores lo utilizaran en la implantación de la democracia en los EE.UU de América. De él es la propuesta de que la soberanía emana del pueblo; que la propiedad, la vida, la libertad y el derecho a la felicidad son derechos naturales de los hombres, anteriores a la constitución de la sociedad. Gran interés tuvo el Dr. Cárdenas en resumir el pensamiento religioso de Locke. Tomamos sólo unos ejemplos: ¿Cree Locke en Dios? La respuesta es un rotundo sí. En su tratado acerca del gobierno, libro extraordinariamente influyente, la Regla de Oro, tiene un fundamento evangélico, según el Sermón de la Montaña, del Evangelio según San Mateo. Por último, 12 años antes de su muerte, Locke retoma sus concepciones de seminarista adolescente, para morir como un ferviente cristiano, dentro de la Iglesia Anglicana, en el establecimiento inglés, donde vivió.

El Colegio de Belén fue sede de la sesión del miércoles 5, dedicada a la obra social de los Caballeros de Colón. Moderada por Lorenzo Rodríguez(1), quien a su vez, hizo un resumen histórico de la organización fundada por el P. Michael McGivney, en Connecticut, como una sociedad fraternal católica, el 29 de marzo de 1882, (la intención del P. McGivney, fue la de establecer una organización laica para impedir que los hombres católicos entraran en sociedades secretas contrarias a la doctrina de la Iglesia y al mismo tiempo se ayudase a las familias de los miembros fallecidos), relacionando, a su vez, los hechos con cada uno de los principios de la Doctrina Social de la Iglesia. Ponencias sobre el respeto a la vida, y la participación de Escuderos, jóvenes estudiantes, describiendo su participación en obras de desarrollo comunitario,  calaron profundamente a todos los presentes.  No faltó el componente femenino con la obra de las Columbinas y su función social, como en el  caso de Pro-vida, y su ayuda a las madres solteras, cubriéndoles las necesidades básicas, como alimentación, cuidados del bebé, donación de canastillas, etc.

El jueves 6 fue dedicado a la memoria de Harold Cepero,  mártir por los derechos de todos los cubanos a la libertad, y miembro del Movimiento Cristiano Liberación, quien murió junto a su fundador y líder Oswaldo Payá Sardiñas. Quedó bien claro, tanto en la exposición que hice sobre Payá y las Semanas Sociales, como en el sentido homenaje que Janisset Rivero(2) dedicó a Harold, que ambos, son mártires, no sólo de nuestro pueblo cubano, sino de todos aquellos, en cualquier lugar del mundo, que luchan por el respeto a los derechos humanos. En su homenaje, Janisset hizo una recopilación biográfica de Harold y posteriormente una evaluación pormenorizada de sus condiciones humanas, patrióticas y cristianas, terminando con estas palabras: Quisiera que un día, en la Cuba liberada, una cátedra de moral y cívica se llamara Harold Cepero, que la calle que lleva a los predios de la Universidad de Camaguey lleve su nombre, y que podamos, al menos los que le conocieron en vida, incluso los que como yo que sólo pude verlo con el corazón mientras conversábamos telefónicamente, podamos echar a ondear una bandera cubana en su nombre, en el cielo libre e independiente de Cuba mientras lo recordamos y oramos por su alma.

La 3ra Semana Social Católica concluyó en el Salón Félix Varela de la Ermita de la Caridad, con una sesión dedicada, en primer lugar al Documento emanado de la V Conferencia General del CELAM en  Aparecida, Brasil, en mayo de 2007. El P. Santiago Matheu, para llegar a darnos el Mensaje de este documento, bajo los principios de, ver, juzgar y actuar, nos trajo a colación las conferencias y los documentos de Medellín y Puebla, que marcaron un hito en la historia de la DSI en la América Latina. El resto de la sesión fue dedicada a Cuba, con las conferencias magistrales del Dr. Carmelo Mesa Lago, profesor emérito de la Universidad de Pittsburg, y del Ing. Dagoberto Valdés, fundador del Centro de Formación Cívico-Religioso y de la revista Vitral de la diócesis de Pinar del Río, y actualmente director de la revista Convivencia.

En su conferencia, titulada ¨Las Reformas Sociales en Cuba y sus Efectos¨, el Prof. Mesa Lago, hizo un profundo análisis de las mismas, concentrándose en los puntos siguientes:

  1. Reducción del costo de los servicios sociales
  2. Despidos de trabajadores estatales excedentes
  3. Medidas salariales
  4. Eliminación de gratuidades
  5. Salud
  6. Educación
  7. Pensiones
  8. Vivienda
  9. Asistencia social

Es prácticamente imposible resumir en un artículo de este tipo, una conferencia magistral, confeccionada a través del análisis económico con sus consecuencias sociales.  Las cifras y estadísticas expuestas llevan a conclusiones determinantes, por lo que exhorto a su lectura. Sin embargo, podemos dar las conclusiones a las que llega el Profesor Mesa Lago:

  1. Las reformas estructurales económicas de Raúl Castro son necesarias y están orientadas al mercado.
  2. Pero muchas de ellas, aunque racionales, tienen resultados sociales adversos.
  3. Se ha reducido el costo de los servicios sociales.
  4. Los despidos de trabajadores excedentes no han cumplido las metas por insuficiente expansión del sector no estatal y el desempleo abierto ha crecido.
  5. Las medidas para aumentar el salario no parecen haber tenido efecto y el salario real cayó 72%.
  6. Se han eliminado muchas gratuidades costosas pero agravando la situación social.
  7. Los gastos de salud son los más recortados y hay un deterioro en su acceso y calidad.
  8.  Se han cerrado programas educativos ineficientes y mejorado la matrícula en carreras clave.
  9.  La reforma de las pensiones no redujo el déficit cubierto por el Estado y la pensión real cayó 50%.
  10.   A pesar de medidas positivas, la construcción de viviendas cayó y aumentó el déficit.
  11.   La asistencia social es clave para paliar los efectos de las reformas pero se ha reducido.
  12. Es necesario crear una red mínima de protección social que proteja a la población vulnerable contra los efectos sociales adversos de las reformas. 

Dagoberto cerró con broche de oro la sesión, con su conferencia ¨Misión e importancia de la Sociedad Civil en el futuro de Cuba, según la Enseñanza Social de la Iglesia¨. He tratado de resumir algunos de los temas brillantemente explicados, pero no hay duda de que esta conferencia tiene que ser estudiada en profundidad, pues resumirla en un espacio tan corto, no sólo deja fuera conceptos y partes importantísimas, sino que puede hasta coartar sino limitar los mismos. Además debemos estudiarla si de verdad soñamos con una Cuba verdaderamente democrática.

-          La primacía de la persona humana sobre todas las estructuras de la sociedad.

a)      Compromiso cristiano de anunciar la primacía de la persona y denunciar todo lo que la viola.

Aquí Dagoberto nos impele a anunciar la inviolabilidad sagrada de cada uno y de todos los ciudadanos de este mundo que tienen la inalienable primacía sobre la economía, la política, la sociedad civil, sobre todas las instituciones laicas y religiosas, incluido el Estado y el Mercado.

-          La primacía de la Sociedad Civil sobre la comunidad política, según la DSI.

Nos recuerda en este punto que el Personalismo Comunitario que ha tenido como ¨padres¨ a Maritain, Mounier y Buber, es una respuesta a los dos excesos o pecados estructurales de la pasada centuria: los totalitarismos ¨de izquierda y de derecha¨, el fascismo y el comunismo.

a)      El primado de la sociedad civil. Así lo expresa el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, haciendo avanzar mucho el cuerpo doctrinal cristiano: “La comunidad política y la sociedad civil, aun cuando estén recíprocamente vinculadas y sean interdependientes, no son iguales en la jerarquía de los fines. La comunidad política está esencialmente al servicio de la sociedad civil y, en último análisis, de las personas y de los grupos que la componen.La sociedad civil, por tanto, no puede considerarse un mero apéndice o una variable de la comunidad política: al contrario, ella tiene la preeminencia, ya que es precisamente la sociedad civil la que justifica la existencia de la comunidad política” (CDSI No. 418).

b)      El sistema de la democracia. Vigorosamente, nos aclara que, La democracia no es un fin en sí misma sino un medio para convivir de forma digna y próspera. Democracia es la dinámica social del Estado de Derecho y de la sociedad civil. Es el modus operandi de la Casa-Cuba que queremos diseñar y construir.

-          La Sociedad Civil en la Carta Pastoral ¨La Esperanza no defrauda¨, en la que los obispos cubanos por primera vez de forma explícita y extensa, tocan el tema de la sociedad civil, y en la que los obispos confirman sus enseñanzas diciéndonos:

a)      El estado participativo debe sustituir definitivamente al estado paternalista.

b)      Lograr una sociedad civil vigorosa, que será siempre un bien necesario.

c)       Las esperanzas de un futuro mejor incluyen también un nuevo orden político.

-          En el punto dedicado a la Misión de la Sociedad Civil en el presente y en el futuro de Cuba, Dagoberto nos define su misión, diciéndonos que cada grupo o institución de la sociedad civil puede cumplir una o varias de estas misiones:

  1. EDUCADORA para reconstruir a la persona humana y sus relaciones sociales.
  2. CANTERA DE CIUDADANOS para ejercer la soberanía que les toca por derecho.
  3. ESCUELA DE PARTICIPACIÓN para una democracia más eficaz.
  4. FUENTE DE PROGRESO en el aspecto económico y del desarrollo humano integral.
  5. FACTOR DE PRESIÓN para controlar al mercado y al Estado.
  6. RED DE SOLIDARIDAD para promover y asistir a los más vulnerables.
  7. ESCUDO DE PROTECCIÓN para ciudadanos indefensos y para grupos minoritarios.
  8. VÍA DE ACCESO a los demás sectores de la sociedad.

Y  analiza entonces como debe influir la sociedad civil en el futuro de Cuba, y como a más sociedad civil madura y empoderada, menos mesianismos populistas. Y define los flujos empoderadores y horizontalistas, desde la sociedad civil al mundo de la política, al mundo de la economía, al mundo de la cultura, al mundo de la trascendencia, la religiosidad y la iglesias y al mundo de las relaciones internacionales.

Qué nos plantea entonces Dagoberto cómo su deseo para Cuba:

  • Una nueva filosofía inspiradora: el personalismo con una dimensión comunitaria.
  • Una nueva antropología: humanismo de inspiración cristiana.
  • Una nueva pedagogía: un empoderamiento para la libertad y para la participación desde Varela, Luz y Martí.
  • Una nueva visión política: la sociedad civil, nuevo nombre de la democracia participativa.
  • Una nueva visión jurídica: nueva Constitución de la República inspirada en la Constitución de 1940 y los Pactos de Derechos Humanos.
  • Una nueva visión económica: desde la Economía Social de Mercado.
  • Una nueva visión de los Medios de Comunicación Social: las nuevas tecnologías y una ética personalista de los medios.
  • Una nueva visión de las relaciones internacionales: la interdependencia, la solidaridad, la justicia y la paz.

Concluye entonces Dagoberto, afirmándonos que la oposición y la disidencia en Cuba, han llegado a varios consensos, que resume en:

Primer consenso: Debe haber un cambio. Cambio sustancial. Cambio de estructuras y pensamiento hacia las raíces de Varela y Martí.

Segundo consenso: Ese cambio debe ser pacífico. Creo que por primera vez en toda la historia de Cuba, se produce una coincidencia en la oposición de que la vía violenta ha sido abandonada, que las revoluciones armadas no han producido lo esperado. Y que los métodos pacíficos y civilizados del diálogo y la negociación son los únicos aceptables éticamente. Este consenso es totalmente inédito en nuestra historia.

Tercer consenso: Que ese cambio pacífico debe ser protagonizado por los cubanos de dentro, con el apoyo y la participación de todos, en cualquier lugar que estén. Somos una única Nación que formamos la Isla y la Diáspora.

Y finaliza, estoy convencido, que entre esas utopías que nos convocan y la realidad que vivimos hoy, están los pequeños pasos que mantienen viva nuestra esperanza. Demos esos pasos, creyendo firmemente en la fuerza de lo pequeño y el futuro responderá a la convocación que le adelantamos.

En un artículo resumen que publiqué titulado Ecos de la 1ª Semana Social Católica de la Arquidiócesis de Miami, en noviembre de 2010, terminaba con estas palabras:

La lección recibida fue muy importante para todos los laicos católicos y muy especialmente para los cubanos, la sociedad civil como centro de la construcción democrática, la dignidad y los derechos humanos como fundamento de un estilo cristiano de vida, y los valores cristianos como columna vertebral de la construcción económica de la sociedad democrática que queremos para la Cuba que anhelamos todos.  ¿Seremos capaces de aprender esta lección?

De todos los sectores eclesiales, se nos ha pedido que continuemos con este esfuerzo. Este ha sido el eco más importante de nuestra Semana Social. La DSI, es el motor que debe movernos como laicos a establecer un compromiso mucho más enérgico con la sociedad en que vivimos, para poner amor, tolerancia, respeto y valores humanos y cristianos en la evangelización de nuestro medio. Seguiremos adelante.

Acabamos de realizar la 3ra Semana Social, y la situación es prácticamente la misma que al finalizar la primera, y aunque nos sentimos muy contentos con su resultado, no podemos sentirnos plenamente realizados, puesto que falta mucho por hacer. Vemos que sólo una pequeña parte del laicado se interesa por los temas de la aplicación de la DSI a nuestra sociedad concreta, además de por conocerla y aplicarla como solución a la problemática de nuestros pueblos. No podemos cesar entonces en nuestro empeño de extender su prédica y tomarla como modelo educativo de nuestro laicado. El relativismo está corroyendo la sociedad en que vivimos. Nuestras comunidades hispanas en la Arquidiócesis, tienen que tomar conciencia del esfuerzo que desde aquí se puede hacer para llevar un mensaje de justicia y de fe a sus países respectivos. La Cuba democrática del futuro en que estamos empeñados, debe refundarse en un humanismo de inspiración cristiana. ¿Podemos entonces sentirnos realizados? Tenemos que incrementar nuestros esfuerzos para que esta Pastoral Social cale verdaderamente en nuestras comunidades, y se haga extensiva a la sociedad civil en nuestra Arquidiócesis. Reconociendo la fuerza de lo pequeño, cómo lo haremos, ese es nuestro gran desafío de ahora en lo adelante.

Notas:

(1)    Lorenzo Rodríguez, Knights of Columbus, Florida State Council, Director, Spanish & Multicultural Membership Development.

(2)    Janisset Rivero, Secretaria Nacional Adjunta del Directorio Democrático Cubano.

A continuación la lista de ponencias y presentaciones recibidas de sus autores. Pulse en el tema de su interés para acceder a él:

Economía Social de Mercado: visión política

La Economía de Mercado a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia

Payá y las Semanas Sociales 

Harold Cepero Escalante: el sentido de la Caridad y el Amor

Misión e Importancia de la Sociedad Civil en el futuro de Cuba según la enseñanza social de la Iglesia