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21/09/2018

El Vaticano se pronuncia en contra de la prostitución

  • Analiza la opción de legalizarla
  • Esgrime el argumento de que "la Iglesia considera la prostitución como una violación de la dignidad humana"
  • Una investigación en Australia revela crueles realidadesProstitución desde la infanciaProstitución desde la infancia

Roma, Abr.24 (Zenit).─ Legalizar la prostitución es un tema que se ha planteado con frecuencia en los últimos años. Quienes lo proponen sostienen que es mejor regularla, para volverla más segura y evitar los abusos, una postura calificada como minimización de daños.

Sin embargo, la legalización está lejos de ser la solución perfecta, como dejan claro los hechos ocurridos en la zona en que se sitúa la capital de Australia, Canberra, el Territorio de la capital de Australia (ACT). La prostitución ha sido legal en el ACT desde 1992. La muerte en 2008, debido a una sobredosis, de una prostituta de 17 años, Janine Cameron, ha suscitado preocupación.

La asamblea legislativa del ACT está ahora llevando a cabo una investigación. Se han recibido hasta 50 documentos escritos y están teniendo lugar audiencias públicas.

"No se puede tener sexo con 10 ó 15 hombres diferentes cada día sin que esto te afecte a ti y a cómo te valoras a ti misma, y a cómo valoras el sexo, y a cómo construyes una intimidad con otro ser humano", decía en la investigación Julie (un pseudónimo).

 

Según un reportaje del 8 de abril de ABC News, Julie comenzó a trabajar en un burdel cuando tenía 17 años. Después de 18 meses se fue, pero señalaba que no era fácil cuando se está en una industria en la que hay mucho crimen y corrupción.

Se vio a sí misma luchando para llevar una vida normal. "Era muy difícil seguir adelante y tener una relación íntima normal con una persona", decía.

Violación de la dignidad humana

En su documento presentado en la investigación, la archidiócesis católica de Canberra explicaba que la Iglesia considera la prostitución como una violación de la dignidad humana. Las prostitutas dañan su dignidad porque se reducen a ser instrumentos del placer sexual, mientras que quienes pagan por sus servicios son culpables de una grave ofensa ...

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