Comencemos por definir el concepto de cultura que utilizo en este artículo. Primero que nada debemos reconocer que lo que entendemos como cultura se refiere a un conjunto de atributos que caracteriza a un grupo o sociedad de individuos. De esta manera podemos hablar de la cultura de una nación, región, corporación o familia. Aunque cada persona es portadora de muchos de esos atributos, lo que entendemos por la cultura del grupo es la prevalencia de algunos de esos atributos. De este modo, podemos empezar identificando las preferencias o gustos de las personas como consumidoras perteneciendo a uno de los grupos de variables que distinguen una cultura de otras. Por ejemplo, cuando hablamos de sushi enseguida lo asociamos como un elemento de lo que entendemos por la cultura de los japoneses; cuando se trata de pastas pensamos en la cultura de los italianos y de asados o churrascos en la de los argentinos. Pero esos no son rasgos distintivos exclusivos de dichas culturas, pues los mismos pueden ser compartidos por otras culturas. Por ejemplo, el asado es parte de las culturas de otros países, al igual que el consumo de vino, pastas o quesos.
No hay duda que las preferencias de los consumidores representan una parte sustancial en la definición de cultura, lo cual incluye también los gustos o preferencias artísticas de toda clase, las costumbres, las formas específicas de educación, las formas de organización urbana, las preferencias en materia de cuidados de la salud, las inclinaciones científicas o la falta de ellas por parte de diversos grupos, las preferencias religiosas y su diversidad, etc. Pero hay muchas otras dimensiones en el concepto amplio de cultura que quiero aplicar aquí. Se trata de ciertas formas de comportamiento de los miembros de una sociedad y también las formas en que los mismos se relacionan entre sí, a nivel individual, familiar o social.
Entre estos elementos podemos incluir las formas de comunicación entre los miembros de una cultura. Como que el idioma que predomina en una cultura es uno de sus rasgos distintivos, el modo en que el idioma predominante se usa puede variar entre culturas aunque hablen el mismo idioma. Por ejemplo el idioma español se habla en México y se habla en Cuba, pero hay variaciones visibles entre el modo en que se usa en cada país, independientemente de las variaciones dentro de cada uno. Sin duda que las culturas predominantes en cada uno de estos dos países contienen aspectos similares, pero también tienen muchos elementos diversos. Algo parecido se puede decir de las diferencias en el uso del inglés en Estados Unidos y en Gran Bretaña o entre países que hablan de manera predominante un idioma aunque se diferencian en sus usos. Pero más allá de lo estrictamente lingüístico, independientemente del idioma que se use, quiero enfocarme en las formas prevalecientes de comunicación entre los miembros de una sociedad como una parte esencial y hasta crítica de la cultura.




