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26/11/2014

Raúl Castro no se sacó la lotería en Venezuela, se metió en un berenjenal

  • Rolando H. Castañeda
  • Visto: 1950

La afirmación anterior está fundamentada en la consideración de tres temas:  (1) el efecto negativo de la ayuda venezolana a Cuba, (2) el deterioro de la economía venezolana y los ajustes que requiere y (3) el desenlace de la influencia del Gobierno cubano (GC) en Venezuela.

1.  El efecto negativo de la ayuda venezolana a Cuba

La economía cubana depende sustancialmente de la ayuda venezolana como antes dependió de la soviética y de los países del campo socialista.  La ayuda económica de Venezuela a Cuba se efectúa de tres formas principales: ventas de petróleo a precios subsidiados y pagos diferidos (Cuba no paga nada en efectivo por el petróleo), pagos a elevados precios por servicios sociales tanto a Venezuela como a otros países del ALBA e inversiones para proyectos de desarrollo establecidas por convenios anuales.[1]

La ayuda venezolana favorece que se pospongan las reformas estructurales socioeconómicas y políticas imprescindibles que Cuba requiere y que ha tratado de eludir consistentemente en los últimos 30 años.  Cuba paralizó un proceso incipiente de reformas en 1986 y nuevamente detuvo otro proceso de reformas de mediados de los 1990s a mediados de los 2000s cuando la ayuda venezolana se acrecentó.

La ayuda venezolana es sustancial, cercana al 15% del PIB cubano.  Es vital para un país que tiene severos problemas de liquidez y solvencia externa, lo que le ha permitido la postergación de las medidas requeridas para realizar las reformas estructurales y conceptuales y la eliminación de las prohibiciones y controles absurdos que Raúl Castro anunció el 26 de julio de 2007.  Como todo proceso de reformas fundamentales bien diseñadas y ejecutadas (casos entre otros de Brasil, Turquía, Chile, China, Perú, Viet Nam, etc.) hay costos y sacrificios iniciales, pero después se compensan con mayores y sostenidos beneficios.

También, el GC ha rehusado la ratificación y puesta en vigencia de los Pactos de Derechos Políticos y Civiles, y de Derechos Económicos, Sociales y Culturales que suscribió en Naciones Unidas en febrero de 2008 que es una demanda fundamental de los activistas de derechos humanos y civiles en la isla.

 

Venezuela no recuperará la deuda externa de Cuba porque la isla no genera recursos adicionales suficientes para pagarla y por los patrones de pago del GC.  Con diferentes pretextos el GC no ha honrado las deudas que contrajo con la antigua URSS ni con los antiguos países socialistas europeos.  Además, desde 1986 se declaró en moratoria de la deuda externa con los países occidentales del Club de París la que aún está vigente.  En 2009 congeló unilateralmente los depósitos en divisas de las empresas mixtas que operan en la isla que después fue reponiendo gradualmente.  En el capítulo 2 de su ensayo Reaching Out de 2011, Richard Feinberg señala que las empresas de países que realizan inversiones en la isla -entre otras, de México, Brasil y China- prefieren tratar con sus respectivos gobiernos para sus actividades en Cuba, y evitar el trato directo con las empresas y el GC debido a los frecuentes incumplimientos y modificaciones contractuales; solo las empresas públicas de Venezuela han sido una excepción a esta conducta.

 

En resumen la ayuda venezolana a Cuba tiene efectos perversos porque es una excusa para paralizar e inhibir las reformas requeridas para el desarrollo nacionalEs un desperdicio de recursos porque mayormente no financia inversiones, lo que la hace inútil pues no aumenta la capacidad productiva.  Acentúa la dependencia esencial crónica en una coyuntura en que Venezuela se encuentra en una situación económica difícil, tanto de estabilización como de crecimiento, y no la podrá mantener como se verá a continuación.

2. El deterioro de la economía venezolana y los ajustes requeridos

A pesar de la extraordinaria bonanza petrolera durante el siglo XXI, Venezuela  confronta en 2013 una situación económica-financiera difícil debido a las políticas populistas y socialistas que el gobierno de Chávez impulsó y acentuó, especialmente en 2011-2012, con apoyo del endeudamiento público chino.  China le prestó unos $40 mil millones a Venezuela pagaderos en ventas futuras de petróleo.

En 2012 Venezuela tuvo una expansión del PIB del 5% pero mostró una fuerte inestabilidad.  Tuvo pérdida de reservas internacionales líquidas, o escasez de divisas, un elevado déficit del sector público del 18% del PIB y una inflación anual del 20% con desabastecimientos de los bienes básicos a los precios controlados.  Esta situación de inestabilidad se originó porque el gobierno aumentó mucho el gasto social en 2011-2012 con motivo de las elecciones de octubre y diciembre de 2012 hasta el punto que no pudo absorber internamente sus potenciales efectos favorables lo que terminó en aumentos de importaciones, inflación y desabastecimientos.  El déficit público se financió con los ingresos de la bonanza petrolera, la expansión monetaria y el citado endeudamiento externo extraordinario con China.  Moody´s en enero del 2013 reclasificó las perspectivas de la deuda externa de Venezuela y de PDVSA de estables a negativas.

Los desbalances fiscal, cambiario, monetario, productivo (agricultura, manufactura y producción petrolera en disminución) y de abastecimientos, presentes  en Venezuela en 2013, hay que enfrentarlos.  Esto requiere un conjunto de medidas fundamentales de ajuste que impactarán la realidad del país, máxime en un ambiente político incierto como el que se vive actualmente con la enfermedad y ausencia de Chávez.  Venezuela tiene obligaciones por sus deudas externas de corto plazo, prestaciones gubernamentales a una clase clientelar de bajos ingresos y ha experimentado un deterioro en los servicios públicos (electricidad, agua, etc.) por falta de mantenimiento, reparaciones e inversiones.

Así Venezuela deberá hacer ajustes en 2013 para reducir su abultado déficit fiscal y reducir la escasez de divisas.  Demorarlos solo empeorará la situación existente y hará necesarias medidas más drásticas posteriormente.  El marcado desbalance de las finanzas públicas ha llevado a altos voceros gubernamentales a plantear la necesidad de aumentar las tarifas de los servicios públicos y el precio de la gasolina, a elevar los impuestos y a restringir el gasto público, acciones que, de realizarse generarían efectos recesivos.

Los severos controles de precios, combinados con las restricciones de acceso a las divisas, ya han causado problemas de desabastecimiento que podrían agravarse e inflación si no corrigen las causas que los generan como una tasa cambiaria muy sobrevaluada, poco realista.  Esto ayudaría a mejorar la oferta de bienes, evitándose el aumento desproporcionado de precios causado por la escasez, aun cuando es inevitable que se produzcan ajustes desfasados en los precios que han causado los problemas de desabastecimiento.

También Venezuela requiere realizar ajustes para recuperar su crecimiento económico.  Necesita reparar y mantener la infraestructura existente (redes eléctrica, carreteras, acueductos, alcantarillados, etc.) que está en deterioro y expandirla; ha experimentado la reducción de la producción agropecuaria e industrial por sus políticas públicas; politizó a PDVSA, reduciendo el talento humano que la servía y le hizo perder aproximadamente un millón de barriles diarios de producción porque no mantuvo ni acrecentó la capacidad de producción petrolera; se ha endeudado fuertemente, reduciendo la clasificación de su crédito internacional y el costo de su nueva deuda y no ha entrado en problemas mayores por los préstamos chinos y los elevados precios del petróleo que le han favorecido.

Los ajustes necesarios en las variables fiscales, cambiarias, de precios y de otra índole que se deberán implementar en 2013 generarían mayores presiones inflacionarias y restringirían el nivel de actividad económica, pudiéndose producir estancamiento o recesión con elevada inflación.  Ello se reflejaría negativamente sobre la población, produciéndose una reducción en la capacidad de compra y desmejoramiento de las condiciones de vida de las clases populares.  Obviamente, la intensidad de los ajustes y sus consecuencias dependerán mucho de la evolución de los precios del crudo, pero incluso si estos se mantienen en los elevados niveles de 2012, la realidad económica del 2013 no sería nada favorable.

En este contexto de medidas de ajuste económico, tanto de estabilización como de crecimiento, a Venezuela le será cada vez más difícil justificar la ayuda externa, particularmente a Cuba debido a su elevado monto.  Tarde o temprano, los líderes venezolanos empezarán a preguntarse si, en medio de sus crecientes dificultades, pueden permitirse el lujo de continuar subsidiando a Cuba y aumentar el resentimiento popular.  Asimismo, con una disminución del precio mundial del petróleo, es muy probable que decidan que ya no lo podrán continuar haciendo.

3.  El desenlace de la influencia del GC en Venezuela

El GC tiene una marcada y creciente influencia, de hecho un tutelaje, en los asuntos internos de Venezuela.  Se considera que el 5 de enero del 2013 se efectuó un consejo y pacto de autoridades venezolanas en Cuba presidido por Raúl Castro y Ramiro Valdés.  Sin embargo,  el GC no está en condiciones de gobernar ni servir de ejemplo a Venezuela debido a que arrastra importantes lastres políticos, sociales y económicos que la han llevado a los pobres resultados de su sistema socioeconómico y al planteamiento que es necesario actualizarlo (reformarlo).

Después de una ineficiente dictadura de 54 años, las características internas cubanas se consideran inapropiadas y no son bien vistas en Venezuela.  Entre ellas: Mantiene un estado policial con represión, intransigencia, dogmatismo,  uniformidad política y sin derechos civiles.  Tiene un sistema no funcional de empresas estatales de baja productividad no rentables y exceso de controles absurdos e interpretaciones discrecionales para el pequeño sector privado que determinan pobreza y atraso económico con corrupción.  Hay evidentes deficiencias en el control de las epidemias sanitarias del cólera y el dengue hemorrágico vinculados a la situación de la deteriorada y mal mantenida infraestructura de acueductos, alcantarillados, drenaje y disposición de desechos sólidos.  Carece de un estado básico de derecho y de instituciones públicas.  Hay falta de información pública trasparente sobre temas de interés general debido al control de los medios de comunicación.  La población está disminuyendo debido a la continuada emigración de la juventud y a la dificultad de conseguir vivienda.

El sistema vigente en Venezuela con todos los defectos que tiene, es superior al cubano.  Tiene una sociedad civil independiente; por ejemplo, la iglesia católica venezolana condenó públicamente las acciones recientes del gobierno porque considera que atentan contra la moral y la ética al violar la constitución y el estado de derecho del país.

La presencia del GC en Venezuela comenzó con la asistencia en las áreas sociales (educación, salud) y deportivas, especialmente dirigida a los grupos de menores ingresos, pero después se ha ido extendiendo con empleados y administradores al frente de otras entidades y áreas públicas como los puertos, aeropuertos, la agencia nacional de identificación, las notarías, la seguridad interna, la inteligencia militar que se resienten crecientemente.  Algunos venezolanos consideran que miles de predicadores extranjeros de un marxismo fracasado lo han invadido, y que su beneficio neto es negativo.  Estiman que si fueran tan buenos Cuba estaría mejor.  Les es difícil contestar la pregunta ¿qué ha determinado que Venezuela, un país rico y con un PIB de US$316 mil millones, se vuelva tan dependiente de Cuba, un país pobre, en bancarrota con un PIB de US$60 mil millones?

Hay tres aspectos evidentemente negativos de la mayor intervención del GC en Venezuela: (1) Coincide con los aspectos adversos del ajuste económico que Venezuela tiene que realizar que se asocian al establecimiento del modelo cubano y la presencia del GC en el país.  (2) Venezuela se encuentra en un momento de creciente tensión política por la enfermedad y ausencia de Chávez, cuando las autoridades mandan pero no gobiernan y están en una actitud de intransigencia, intolerancia y confrontación hacia la oposición política con la que los cubanos en Venezuela están asociados. (3) El tutelaje del GC en Venezuela compromete a la isla en el narcotráfico que tiene contaminado al ejército venezolano; el GC no podrá señalar en el futuro que desconocía el problema porque tiene un rol activo en el manejo de la inteligencia militar y la seguridad interna.

Es un asunto de tiempo, que ocurrirá más temprano que tarde, que el creciente tutelaje e intervención del GC en los asuntos internos de Venezuela ofenda la fibra nacionalista venezolana y fracase y, con ello, impacte adversamente la imagen internacional del GC y en particular de la asistencia médica.  Este asunto de la intervención del GC en Venezuela luce similar al sueño de la zafra de 10 millones de toneladas de 1970, condenada desde sus inicios irremediablemente al fracaso.


[1] Unos US$4 mil millones de importaciones de 110,000 barriles diarios (a unos US$100 el barril), unos US$ 6 mil millones de ingresos por servicios profesionales y unos US$1 a 2 mil millones de los convenios anuales de inversión.