El pasado 2 de noviembre se publicó el Informe sobre Desarrollo Humano 2011 del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). El Informe de 2011 se centra en los temas del medio ambiente y la equidad incluyendo medidas estadísticas en ambas áreas para los países para que los que hay datos disponibles. El Informe del PNUD es el más confiable y completo en casi todos los aspectos del desarrollo humano para los países del mundo, aunque todavía presenta una marcada deficiencia en las áreas de desarrollo político y participación ciudadana. El informe ya está disponible y puede ser accesado.
Cuba fue reintegrada al Índice de Desarrollo Humano (IDH) y los cuadros estadísticos principales del Informe 2011, después de la ausencia del año pasado debido principalmente a su medición particular y heterodoxa del ingreso nacional bruto (INB), uno de los tres componentes del IDH. Evidentemente el PNUD aceptó el planteamiento del gobierno cubano y su IDH se volvió a calcular y se presenta ahora en 2011 para todo el período 1985 a 2011. En 2009 sólo se presentó para los años a partir de 2005.
EL IDH estima que Cuba tiene un desarrollo humano alto, ocupando la posición 51 entre 187 países para 2011, la misma posición relativa que ocupó en 2009, cuando se utilizó una metodología diferente. Su nivel fue la 5ta. posición de América Latina en 2011 (después de Chile, Argentina, Barbados, y Uruguay), en 2009 también ocupó la 5ta. posición (después de Barbados, Chile, Argentina y Uruguay). Accesar aquí el perfil de Cuba para 2011.
Es evidente que la posición de Cuba es anómala pues mientras su ingreso nacional bruto por habitante es relativamente bajo su IDH general es alto. De los tres componentes del IDH, Cuba tuvo una medida muy baja del ingreso nacional bruto por habitante, colocándola en menos de la mitad del ingreso para los países de desarrollo humano alto y ligeramente superior aunque similar al promedio de ingreso de los países de desarrollo humano medio. De hecho Cuba ocupa la posición 23 de América Latina y 103 en su ingreso nacional bruto por habitante en el mundo.
El elevado crecimiento anual del INB real de Cuba del 8.6% en 2004-2008 es cuestionable y no se puede explicar con base en los niveles de inversión de los años anteriores que fueron muy bajos. Tal como los conocidos estudiosos del tema Carmelo Mesa-Lago y Jorge Pérez-López han examinado dicho aumento reflejó un dudoso ajuste en la metodología de la estimación del INB que incluye varios elementos. Entre ellos: una revaloración de ciertos servicios sociales que pasaron de ser contabilizados de los costos de proveer los servicios a los precios que se le asignan por decisión administrativa. La expansión extraordinaria de las exportaciones de servicios profesionales a Venezuela en esos años se contabilizó sin mayores reparos “a los precios de transacción” a pesar de que se conoce que encubren un fuerte componente de ayuda externa (o sobrepagos) de Venezuela a Cuba. Así el aumento de las exportaciones de bienes y servicios fue del 18.8% anual en el periodo 2004-2008, pasando de 14.4% del PIB en 2004 a 20.5% en 2008. Asimismo el aumento del PIB generado por los servicios comunales, sociales y personales fue de 15% anual en 2004-2008 y saltó de 30.2% del PIB en 2004 a 37.8% en 2008.
El componente de esperanza de vida al nacer de Cuba es alto, 79.1 años. Cuba está detrás de Costa Rica (79.3 años) para este indicador y equiparado con Chile que también tiene 79.1 años. Los países de desarrollo humano muy alto tienen un promedio de esperanza de vida de 80 años y los países de desarrollo humano alto, como Cuba, de 73.1 años. Para este índice Cuba ocupa la posición 35 a nivel mundial.
El índice de años promedio de escolaridad de Cuba es elevado, 9.9 años. Los países de desarrollo humano muy alto tienen un promedio de años de escolaridad de 11.3 años y los países de desarrollo humano alto, como Cuba, de 8.5 años. Sin embargo, la gran sorpresa en la estimación del índice de desarrollo humano de Cuba es el segundo elemento del componente de educación. El índice de años esperados de escolarización es sumamente elevado, 17.5 años, superior a todos los otros países del mundo con excepción de Australia, Nueva Zelandia, Irlanda e Islandia, los cuales tienen 18 años. Este es un resultado imputable al cálculo mecánico de este índice basado en la matrícula actual en todos los niveles de la educación y la población de edad escolar para cada nivel de la educación. Este elemento del IDH representa aproximadamente una sexta parte del peso de la medida del IDH. El número es elevado quizás debido a la matrícula en las universidades municipales y al readiestramiento de los trabajadores desplazados del sector azucarero que aparentemente aún se mantiene. Este indicador del desarrollo humano es débil debido a que, a diferencia de la esperanza de vida y el ingreso nacional bruto por habitante, mide gastos y esfuerzos en vez de resultados concretos. Cuba ocupa la posición 22 a nivel internacional para estos dos índices de educación.





