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Nota
del editor de Internet: El 25 de noviembre de 2003, a través de varias
fuentes, destacados disidentes cubanos, entre ellos el Dr.
Oscar Elías Biscet, preso de consciencia, y a dos firmantes del escrito La
Patria es de Todos, enviaron estos comunicados donde expresan
principios básicos en los que coinciden y fundamentan su oposición al
castrismo. Los publicamos para nuestros lectores y el mundo.
DECLARACIÓN
DE PRINCIPIOS DEL DR. OSCAR ELÍAS BISCET
1. Exigimos la libertad incondicional del pueblo cubano, bajo
un sistema de gobierno multipartidista electo democráticamente a todos
sus niveles y con garantías del derecho de expresión para todos,
incluyendo la desvinculación del gobierno de los medios de comunicación
del país.
2. La derogación de la ilegítima constitución comunista de 1976 y
el establecimiento de una Asamblea Constituyente soberana que elabore
enmiendas a la constitución democrática de 1940, incluyendo la adhesión
absoluta de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU, y
la abolición de la pena de muerte.
3. El establecimiento de un estado de derecho que garantice la
igualdad de todos los ciudadanos ante la ley, sin distinción de razas,
sexo, etnia, religión o creencia, poniéndose fin al sistema de opresión
y “apartheid” establecido bajo el régimen comunista.
4. La disolución de todos los organismos de carácter político,
propagandístico, represivo, creados por el régimen comunista desde enero
de 1959, con un renovado énfasis sobre el desarrollo de las instituciones
cívicas independientes que le den a la nueva sociedad democrática.
5. Amnistía incondicional e inmediata a todos los presos políticos.
6. Libre acceso a los cubanos y a sus hijos, radicados en el exterior
a entrar y salir del país con los mismos derechos ciudadanos de los que
residen en el.
7. El compromiso a costear un sistema de educación gratuita de
primer orden, sin orientación política, así como un sistema básico de
salud al alcance de los más necesitados.
8. El reconocimiento de la propiedad privada y la libre empresa como
el principal pilar para fomentar el bienestar económico del país junto
con la garantía plena a los trabajadores de organizar sindicatos
independientes que promuevan sus mejores intereses colectivos.
9. La reestructuración de las fuerzas armadas y su estricta
desvinculación de las actividades y responsabilidades políticas y económicas
del país.
10. Una vez establecida la democracia, abogar por la eliminación del
embargo comercial norteamericano y por la apertura a la asistencia económica
desde el exterior, hasta que Cuba pueda establecer la base para su
recuperación económica.
II DECLARACIÓN CONJUNTA
Los abajo firmantes, en nuestra condición de dirigentes pro
democracia, residentes en Cuba, animados con el propósito de dejar
expresa constancia de puntos esenciales en los que coincidimos plenamente,
hemos decidido emitir y firmar la presente declaración:
1. Proclamamos que nuestro objetivo común es la libertad
incondicional del pueblo cubano y el establecimiento de un estado de
derecho que garantice la igualdad de todos ante la ley. De ese modo se
pondrá fin al sistema de opresión de virtual “apartheid” contra los
cubanos establecido bajo el régimen comunista.
2. Declaramos que la constitución vigente, ahora en su versión del
2002, es la piedra angular del sistema totalitario que aspiramos a
reemplazar pacíficamente. En consecuencia, consideramos que un proceso de
democratización real debe comenzar por un cambio sustancial de las normas
constitucionales en vigor, y pensamos que ese cambio debe estar inspirado
en los principios democráticos de La Carta Magna de 1940.
3. Estimamos que, al iniciarse el proceso de democratización, deben
celebrarse elecciones libres. Para garantizar que éstas sean realmente
pluralistas y competitivas, debe aceptarse que cualquier ciudadano mayor
de edad que presente las firmas de 25 electores residentes en la demarcación
correspondiente, pueda figurar como candidato. Los comicios deben ser
democráticos en todos sus niveles y celebrarse bajo observación
internacional, y todos los aspirantes deben tener acceso a los medios
masivos de comunicación. Nuestra posición sobre esta cuestión es muy
clara: estamos de acuerdo con unas elecciones que ofrezcan la posibilidad
real de efectuar pacíficamente el cambio sustancial que Cuba necesita y
no estaríamos de acuerdo con una hipotética farsa electoral que, por las
condiciones en que se lleve a cabo, solo representarían un cambio cosmético
del régimen totalitario.
4. Demandamos la amnistía inmediata de todos los presos políticos,
sin exclusiones.
5. Convencidos de que LA PATRIA ES DE TODOS, reconocemos que la nación
cubana es una sola y que todos sus integrantes, sin distinción de sexo,
religión, ideas políticas, color o país de residencia, tienen derecho a
participar en la solución del problema cubano, sin discriminación de
clase alguna.
6. Respetamos las diferentes ideologías de todos los compatriotas
que a su vez respetan las de quienes no piensan como ellos, y ratificamos
nuestra disposición, demostrada repetidamente en la práctica, a realizar
acciones conjuntas en contra del totalitarismo. No obstante, deseamos
dejar constancia aquí de que no compartimos las ideas del socialismo que,
en nuestra opinión, han resultado funestas para nuestra Patria.
7. Partimos de la base que los derechos humanos son
inalienables. Por ende, reclamamos el reconocimiento y la aplicación
inmediata incondicional en nuestra patria, de todos y cada uno de los
treinta artículos de la Declaración Universal, sin limitación o trámite
previo de ninguna especie. En este contexto, hacemos hincapié en los
derechos a la vida, a la salida y entrada al país y a la propiedad, así
como las libertades de opinión y de expresión, de reunión y de asociación,
pero sin que esto implique una merma en los restantes derechos humanos
reconocidos en dicha Declaración Universal.
8. Estamos convencidos de que la existencia del libre mercado
constituye el medio idóneo para sacar a Cuba de la honda crisis económica
en la que está sumida y garantizar su futura prosperidad. Por ello
abogamos porque aquel sea implantado de manera plena sin limitaciones
injustas. De igual modo, reclamamos garantías para que los trabajadores
puedan organizar sindicatos independientes que promuevan sus legítimos
intereses.
9. Pensamos que el futuro estado democrático cubano, sin prohibir
otras opciones, debe garantizar la existencia de un sistema de salud y un
sistema nacional de educación al alcance de todos. Al propio tiempo,
consideramos que es imprescindible que se garantice la no utilización de
esas actividades estatales como medio de propaganda partidista o
adoctrinamiento político.
10. Estamos convencidos de que los tribunales, la fiscalía, las
fuerzas armadas y, en general, todos los cuerpos encargados del
mantenimiento del orden público, deben actuar al servicio del conjunto de
la nación y guiándose por criterios técnicos y no partidistas.
11. Estimamos que en el marco de un proceso de verdadera
democratización, deben normalizarse las relaciones de Cuba con el resto
del mundo.
12. Declaramos que una vez iniciado el cambio democrático,
abogaremos por el levantamiento del embargo comercial estadounidense y de
las restricciones de los viajes a Cuba. Así como por el incremento
sustancial de la asistencia económica que nuestro país necesita para
salir más rápidamente de la actual crisis, e iniciar el proceso de
recuperación.
La Habana, 24 de noviembre de 2003
Félix Antonio Bonne Carcassés, René Gómez Manzano, Lic. Elsa
Morejón Hernández
[Tomado de http://www.cehlider.org/visionario/democracia.htm
]
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